
En los campos de Perú, las pruebas genéticas de la cereza empiezan a prosperar y la pitahaya gana terreno con su alta productividad. Sin embargo, el verdadero desafío de ambos productos está más allá de las fronteras: abrirse paso en China y Estados Unidos.
¿En qué estado se encuentran estas apuestas agroexportadoras en 2026?
LEA TAMBIÉN: Agroexportadores con expectativas por 2 próximos TLC: de qué se trata
¿Cereza en stand by?
En enero de 2025, este diario informó que el Servicio Nacional de Sanidad Agraria (Senasa) ya avanzaba con el protocolo sanitario, mientras el cultivo empezaba a producirse en pequeña escala, sobre todo, en Arequipa, Huancavelica y la frontera con Ica.
Ahora, Gabriel Amaro, presidente de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), brinda mayores detalles sobre la etapa de evaluación.
“Las empresas están probando (sembrar) en varias zonas de altura, porque la cereza requiere más tiempo de frío y condiciones particulares de luz. [...] Están usando material genético de varias partes del mundo; llega a Chile y desde ahí se envía al Perú. No están trabajando con material genético directo de Estados Unidos. [...] Ya hay primeros resultados, pero estamos en esa etapa. Mientras no se abra el mercado, no van a llegar inversiones fuertes”, señaló.
Así, el camino de la cereza peruana hacia los mercados internacionales sigue en construcción. “Hemos pedido el acceso de la cereza peruana a China, pero no lo tenemos aún”, precisa el vocero.
Por su parte, Víctor Ballena, coordinador del Observatorio de Comercio Exterior de la Facultad de Economía de la UPC, destaca que, a nivel global, el fruto rojo atraviesa un momento de sobreoferta, lo que ha generado una caída en los precios internacionales y ha configurado un escenario de menor rentabilidad para los productores. Pero, pese a ello, este contexto podría abrir una ventaja para el Perú.
“Esto puede ser interesante para los productores peruanos que recién están buscando ver cómo entrar al mercado de la cereza, pero con una fruta totalmente diferente. [...] Ya hay una cereza que, al parecer, ha pegado mucho en el Perú. [...] En conclusión, el mercado de la cereza es atractivo, no por la abundancia del producto que se puede producir, sino por el mercado diferenciado que se puede dar. Este fruto que se está probando en Perú es una alternativa a la cereza normal que existe en el mercado, y ello puede venirle bien a la agricultura”, refiere.

LEA TAMBIÉN: Cebolla peruana es destacada en Europa en plena campaña de exportación
Fragilidad institucional
En paralelo, Estados Unidos también figura como un mercado de interés para la cereza. Incluso se asomó la primera posibilidad de negociación, pero la inestabilidad política la apagó.
“Cuando se desempeñaba el presidente José Jerí, estuvimos invitados a la reunión de toda América, en la que iba a estar el presidente Donald Trump, de Estados Unidos. ¿Qué pasó? Sale Jerí y esa invitación se perdió. No es serio que un país tenga en diez años nueve presidentes", comenta el líder de AGAP.
Añade: “Hace falta que nuestro país regrese por la ruta de la seriedad política y que se entienda que estos problemas frenan las inversiones”.
A propósito, el gremio considera medular que quien posea la banda presidencial tenga un rol activo en las conversaciones internacionales, algo que se complica en un contexto de alta rotación.
“En el sector agrario necesitamos que vaya el presidente peruano a sentarse a conversar sobre desarrollo, sobre complementariedad, sobre aumento de la balanza comercial, sobre temas de interés de inversiones americanas acá y viceversa. ¿Con qué presidente se sienta? No se va a sentar con uno que es temporal".
Amaro reconoce, no obstante, que hay una institución técnica que sí sostiene los avances como puede, incluso en medio de vaivenes gubernamentales.
“A pesar de todo, el Senasa viene haciendo un buen trabajo y hay cierta estabilidad. La jefa de la entidad [Vilma Gutarra] está manteniéndose a lo largo de varios gobiernos, pero el ministro de Desarrollo Agrario y Riego no”.

LEA TAMBIÉN: Exportar desde Perú cuando el mundo no produce: las sorpresas del agro en 9 cultivos
Dragon fruit espera su oportunidad
Aunque la pitahaya ya integra desde hace un par de años la lista de productos en cola para ingresar a Estados Unidos, su turno aún no llega.
“Sigue en fila. La pitahaya es bien importante porque tenemos características de alta productividad. Ahora, por ejemplo, quien está aprovechando eso es Ecuador. [...] Si el país donde quiere ingresar (la pitahaya peruana) se demora más de la cuenta, se demora todo el proceso. Y recordemos también lo que ocurrió el año pasado en el gobierno de Trump: el tema de los presupuestos. Ahí se resintieron los aeropuertos y bastantes entidades públicas; entre ellas, las que tenían que ver con el tema de accesos”, expresa Amaro.
El vocero ha confirmado que el también conocido como “dragon fruit” está bajo la lupa para convertirse en un producto estrella: tiene el mismo potencial que los arándanos, las uvas y las paltas, y actualmente llega a las góndolas de Países Bajos y España.
Hay también otras cifras alentadoras que Adex Data Trade comparte con Gestión: las exportaciones de pitahaya fresca registraron US$ 1 millón 657,000 (valor FOB) en 2025, lo que representó un crecimiento de 21.6% en comparación con el año previo, cuando alcanzó US$ 1 millón 363,000 (valor FOB).
Cabe recordar, además, que el acceso a Estados Unidos no solo depende de la calidad del fruto, sino de negociaciones técnicas en curso: las condiciones arancelarias ocupan el foco hoy.
“Nosotros tenemos conversaciones sobre las condiciones de Estados Unidos con respecto a los aranceles también. [...] Hay varias decisiones que se están tomando en ambos sentidos”, subraya el experto.
Trae a colación, en ese sentido, que el gigante norteamericano seguirá siendo un mercado clave para la agroexportación peruana, ya que actualmente concentra alrededor del 35% de los envíos totales del sector, lo que hace inviable una migración rápida hacia otros mercados o hacia una “disminución de dependencia”.
Por eso, frente a los aranceles, el reto no es abandonar el posicionamiento en EE. UU., sino adaptarse: ganar competitividad y, en paralelo, acelerar la apertura de otros destinos para el flujo futuro.

LEA TAMBIÉN: Fresa congelada de Perú en el top de la preferencia mundial: la exportación al 2028
Ventajas competitivas
En suma, a diferencia de otros países que concentran su producción en ventanas acotadas, el Perú tiene la posibilidad de producir pitahaya en diferentes momentos del año, una característica altamente valorada en mercados de la talla de Estados Unidos.
“Lo mejor que podemos entender es que estamos en el otro lado del hemisferio, donde los climas son totalmente diferentes. [...] La pitahaya se produce en Lima, Piura, Ica, Amazonas, Moquegua, La Libertad”, complementa Ballena.
Asimismo, el Perú ya ha demostrado, con productos como el arándano y la uva que puede escalar rápido en productividad; es decir, expandir áreas en poco tiempo y convertir cultivos emergentes en industrias exportadoras.
Hasta el momento, de acuerdo con la información de Adex Data Trade, las empresas peruanas con posicionamiento son Camposol, Agroindustrias Baleno y Titan Fruit. Les siguen Fruitxchange, Dragon Fruit Export y organic Peruvian Foods.
La cereza, en cambio, tiene una postura más incipiente, pero aun así la proyección es bastante favorable: Perú podría producir y exportar antes que el pico de producción chileno, lo que permitiría llegar primero al mercado y capturar mejores precios. Para China, donde la oportunidad dependen mucho del timing, esto es fundamental.
“Chile demora mucho en la producción, aparte que es costoso; pero en el caso del Perú, si se diera (la exportación de cereza), el movimiento es más pequeño, más corto y obviamente hay posibilidades de ser los más grandes del mercado. [...] El caso de la cereza es una gran demostración de que los agricultores siempre están buscando qué cosa trabajar. Esto no es de un año, llevan tiempo buscando la variedad. Igual pasó con el arándano, es un proceso de investigación”, subraya el académico de la UPC.

Redactora de Economía en diario Gestión. Periodista piurana con seis años de experiencia profesional en el rubro.








