
Tras las votaciones del 12 de abril, el conteo inconcluso de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha abierto en el Perú un espacio que ya se ha llenado con la reacción del tipo de cambio y de los índices en la Bolsa de Valores. Con Keiko Fujimori como figura fija en la segunda vuelta, la atención ahora se desplaza hacia los contrincantes.
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Prudencia según la “combinación”
David Tuesta, extitular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), anticipa que el escenario de segunda vuelta entre Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) prolongaría la volatilidad hasta, al menos, el cambio de mando.
“[Los inversionistas] van a ser más cautelosos y, seguramente, los mercados van a estar muy volátiles, porque no se define claramente cuál va a ser el derrotero o las políticas que se van a seguir a partir de julio. Los candidatos tienen propuestas muy contrarias con respecto a lo que es el funcionamiento del mercado y el rol del Estado”, sostiene.
Al respecto, hace alusión a un antecedente: “La evidencia histórica y la literatura también demuestran que, en general, los procesos electorales, particularmente en países emergentes y con debilidad institucional como en Perú, tienden a presentar estas reacciones muy sensibles del mercado ante determinados resultados. Entonces, sí, yo creo que va a haber cautela con sesgo, quizás, a deteriorarse hasta, dependiendo de quién gane, el 28 de julio. Incluso hasta más, que fue lo que ocurrió con [Pedro] Castillo [en 20211]”.
El exministro subraya también que el movimiento electoral actual ya viene impactando en variables financieras: el tipo de cambio ha mostrado presión al alza, mientras que la Bolsa registra un desempeño a la baja. A ello se suma un aumento en la sensibilidad del riesgo país, reflejo de la incertidumbre política.
Ante la consulta sobre posibles diferencias entre el comportamiento de inversionistas locales y extranjeros, Tuesta sostiene que la actitud es bastante homogéneo: “Todos tienden a reaccionar con cuidado”, afirma.
Mercedes Aráoz, también excabeza del MEF, se suma a las opiniones: “Cualquier señal de incertidumbre como esa [la electoral] lleva a que los inversionistas tomen las cosas con calma, [...] sobre todo ante la propuesta de un cambio de modelo como el que plantea este Sánchez”.
Asimismo, es enfática con respecto a la inversión privada: “No hay parálisis, porque venimos de una etapa buena de inversión privada en crecimiento, el año pasado ha sido un buen año en ese sentido, pero ahora van a esperar [los empresarios] hasta que se sepa cuál es el resultado”.
Insiste: “No es que se va a paralizar totalmente, menos si se tienen proyectos y operaciones en práctica, pero sí van a estar muy alertas [los empresarios] a lo que pueden significar, por ejemplo, extensiones del Reinfo o simplemente no crear una buena ley MAPE o el tema de revisión de contratos”.
El factor tiempo, desde su visión, es fundamental: “El temor es lógico y los primeros que reaccionan son los que tienen capitales de corto plazo. Pero el capital de largo plazo tiene que pensarla mucho para ver qué hace. Entonces, en ese interín, veremos qué pasa. Van a estar tomando decisiones con mucha más precaución”.

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¿Cambio de modelo a la vista?
Asimismo, los especialistas analizan un panorama alternativo de segunda vuelta, integrado por Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga (Renovación Popular), cuyo porcentaje está muy cerca del de Sánchez.
“Sería mejor. Definitivamente el mercado lo apreciaría más porque, en principio, ninguno de los dos piensa estar en la línea de cambiar la Constitución. Luego hay matices en cada uno con respecto a sus programas. Uno quizá con algunas propuestas más en el margen del mercado, como es el caso de Renovación Popular; pero el mercado hubiera agradecido y hubiera tenido expectativas positivas si este hubiera sido el escenario”, precisa Tuesta.
Aráoz coincide: “Es menos peligroso que Sánchez, porque Sánchez ha sido muy explícito, por ejemplo, en que no pondría a nadie igual que Julio Velarde para asegurar la estabilidad monetaria, ha sido muy explícito en lo que es nacionalizaciones, aumento del gasto público, es un modelo marxista. Es un modelo que realmente no genera desarrollo ni crecimiento, sí gasto total y mucho populismo”.
Pero la “foto” no es blanca y negra. La exministra señala que el plan del representante de Renovación Popular también genera riesgos:
En cambio, las dudas en torno a Fujimori responden principalmente a su trayectoria política. Aun así, considera que su postura a favor de la economía de mercado es más “conciliadora”.

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La clave está en el Congreso
El extitular de la cartera matiza los temores que causa retroceder al recuerdo de las elecciones de 2021, cuando se enfrentaron en segunda vuelta Keiko Fujimori y Pedro Castillo (Perú Libre). Esta vez el desenlace, indica, estará en manos del Congreso. Desde su perspectiva, con contrapesos políticos, los cambios más radicales podrían frenarse.
“Es un tema que queda por verse. No solo va a depender de quién gane, sino también, y eso es algo que se está definiendo en estos días, de la composición tanto de diputados como del Senado, fundamentalmente”, resalta.
“Si es que al final Juntos por el Perú y, en general, los partidos de izquierda tienen una representación reducida, se van a acotar bastante varias de las acciones que han anunciado, como el tema del Banco Central (BCRP) o algún tipo de cambio de política institucional, como el cambio de la Constitución”, complementa.
En suma, Tuesta considera que, en un escenario en el que triunfe Roberto Sánchez, es poco probable que se concreten los cambios más radicales que se ofrecieron en la campaña. Sin embargo, anota que sí podrían darse otros efectos negativos, como un aumento de la burocracia, un debilitamiento de la meritocracia y una mayor intervención del Estado en la toma de decisiones del sector privado.
Aun así señala que los mayores temores que dejaron los últimos cinco años podrían quedar reducidos según sea la composición del Congreso.

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¿Perú “aprendió” de la crisis?
De cara a este nuevo proceso electoral, Tuesta descarta que el mercado esté mejor preparado que en el 2021. “Nunca lo está frente a una crisis”, destaca. Pero reitera que el impacto económico podría ser menor en la medida en que el Poder Legislativo logre contener las iniciativas más disruptivas. El punto medular es su composición final.
“Hoy ya estamos viendo proyectos de ley del Congreso aprobados que son inconstitucionales y que son iniciativas de gasto o de reducción de ingresos, que hacen muy difícil la estabilidad macro. Yo creo que esto se reiteraría [de llegar Sánchez al poder] y más porque considera que el manejo fiscal, por ejemplo, no es bueno”, previene, por su parte, Aráoz.
Como ya se conoce, el Congreso estará conformado por el Senado y la Cámara de Diputados. El primer grupo contará con 60 senadores; mientras que el segundo lo integrarán 130 representantes.

Redactora de Economía en diario Gestión. Periodista piurana con seis años de experiencia profesional en el rubro.








