
El crecimiento de la minería en el sur del país exige una cadena de suministro altamente especializada, donde el abastecimiento de explosivos y emulsiones juega un papel crítico para sostener las operaciones tanto a tajo abierto como subterráneas. En ese escenario, la compañía española MAXAM, fabricante de explosivos y productos químicos para minería, finalizó la construcción e implementación de su nueva planta de emulsión a granel no sensibilizada en el distrito arequipeño de La Joya, un proyecto que demandó una inversión total de US$ 5 millones y que busca atender con mayor agilidad la creciente demanda del sur minero.
“Con esta nueva planta estamos duplicando nuestra capacidad productiva. Y esperamos que ese incremento sea a su vez sea igual en nivel de ventas o de suministro”, señaló a Gestión Luis Carrillo, gerente general de MAXAM, empresa de origen español con más de 150 años de trayectoria y una facturación corporativa superior a los 1,100 millones de euros.
Según datos de MAXAM, actualmente, el mercado del sur representa alrededor del 30% de la facturación de la empresa en Perú. Con el inicio de operaciones comerciales de la planta de La Joya programado para noviembre, la meta corporativa es inclinar de forma agresiva la balanza comercial hacia las regiones del interior y consolidar su presencia en los grandes yacimientos.
“La zona sur representa un 30% y buscamos se vuelva un 65% de la facturación. Vamos a hacer una inclinación de la balanza, y por eso es la apuesta de la empresa por la zona sur”, explicó el ejecutivo.

La logística detrás del “Marte peruano” y la reducción de plazos
La elección de La Joya como el enclave estratégico para esta infraestructura no fue casualidad. La zona no solo ofrece una ubicación idónea frente a la conectividad vial con la Panamericana, sino también una cercanía determinante con uno de los principales terminales marítimos del sur.
“Arequipa o La Joya tiene algo interesante, que tenemos el puerto de Matarani a una hora de nuestras instalaciones, y es por esa zona que nosotros ingresamos nuestras materias primas. Estar a una hora de un puerto tan principal, y tener estas rutas de distribución hacia las minas tan cerca, han hecho que La Joya se convierta en este clúster productivo”, detalló Carrillo.
El soporte logístico marítimo es vital para mitigar riesgos. La empresa señaló que, este año, concretó por primera vez en el país un desembarque masivo de 8,000 toneladas de nitrato de amonio a través de Matarani para asegurar el inventario crítico de la planta. Esto permite sortear la volatilidad internacional de los precios del insumo -proveniente principalmente de Europa y Rusia- y recortar drásticamente los plazos de entrega frente a los despachos tradicionales desde el centro del país.
“Lo que estamos haciendo es optimizando nuestra cadena de suministros, el round trip (el espacio del tiempo desde que sale el camión hasta la entrega) lo estamos reduciendo de 10 a solo tres a cuatro días, y permite poder tener un producto con algunas reducciones de flete”, indicó el gerente general.
Desde este centro operativo, la compañía proyecta abastecer de forma continua a las regiones vecinas de Moquegua, Tacna e Ilo, además de consolidar la creación de 150 nuevos puestos de trabajo directos.
Proyectos nuevos, voladura con IA y la mira en la nueva carretera central
En el plano comercial, la compañía aseguró que ya mantiene acercamientos formales con los grandes desarrollos cupríferos en cartera y en fase de obras tempranas en el sur, posicionándose a solo 30 minutos de distancia del proyectado yacimiento de Tía María.
“En especial Tía María y Zafranal, yo creo que podríamos acotarlo ahí. De hecho se habla mucho de inversiones, pero donde estamos yendo ahora son a los proyectos nuevos, los proyectos que no tienen un jugador en estos momentos, y estamos entrando con nuestra propuesta”, sostuvo el ejecutivo.
A nivel operativo y de seguridad, el proceso de la planta produce emulsión no sensibilizada -la cual no representa riesgo de detonación durante su almacenamiento o traslado en carreteras-, realizándose la sensibilización química final exclusivamente en la mina mediante camiones fábrica al momento de cargar los pozos. Asimismo, la empresa ha incorporado herramientas predictivas basadas en inteligencia artificial y monitoreo en la nube para optimizar los resultados de fragmentación, complementado con paneles solares instalados en La Joya para potenciar la eficiencia energética.

Finalmente, diversificando su mercado más allá de la minería metálica, MAXAM evalúa participar con su experiencia internacional en grandes proyectos de infraestructura civil. En ese aspecto, la compañía busca transferir su ‘expertise’ europeo en voladuras subterráneas hacia el desarrollo de obras públicas complejas y la logística de suministro en zonas de difícil acceso geotécnico.
“En el Perú se piensa construir un gran túnel, que es la nueva carretera central. Con la tecnología española que tenemos, estamos buscando ser parte del proyecto. No solamente es la parte técnica, sino el suministro a estas zonas tan aisladas, que es parte de una carretera nueva en construcción”, concluyó Carrillo.






