
El 2026 se perfilaba como un periodo brillante para el turismo peruano. Solo en 2025, el país recibió a más de 3.4 millones de extranjeros, lo que representó un incremento de 4.9% en comparación con el año previo, según información del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).
Las señales de optimismo crecían, además, porque el “Año de la esperanza y el fortalecimiento de la democracia” arrancó con la llegada de 342,291 visitantes internacionales. La expectativa interna también comenzaba a configurarse como un motor importante: una encuesta aplicada en Lima, Callao, Trujillo y Piura reveló que el 44.6% de los consultados estaría interesado en recorrer la llamada Ruta del Papa León XIV.
Sin embargo, todo este escenario hoy se vuelve frágil. Los embates de las lluvias y los huaicos, así como la amenaza del Fenómeno El Niño, se podrían traducir en cancelaciones de reservas y postergación de viajes. ¿Cuáles son las estimaciones que debe enfrentar un sector altamente sensible a las condiciones climáticas? Los protagonistas conversan en exclusiva con Gestión.
LEA TAMBIÉN:
Sin vías, sin turistas
En el norte del país, no todos los destinos han respondido igual ante los eventos meteorológicos. Mientras Los Órganos (Talara) ha logrado contener el impacto gracias a un desarrollo urbano más planificado, el balneario de Máncora evidencia la consecuencia de años de crecimiento desordenado, indicó Aldo Durán, presidente de Gestor Playas del Norte, ente que vigila el dinamismo en Tumbes y Piura.
En enero, los trabajos de mantenimiento que se iniciaron en distintos puntos de la Panamericana Norte quedaron inconclusos. Con las lluvias, estos tramos se convirtieron en zonas de lodo.
“Máncora tiene 2.5 kilómetros de carretera destruida en este momento. Es una responsabilidad directa del Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC) y de Provías Nacional. [...] Esto se suma también a problemas de gestión de las autoridades locales, principalmente de Máncora. Tenemos problemas de diseño urbanístico que han traído como consecuencia las inundaciones, y carecemos de una planificación que permite pasar este tipo de situaciones de manera mucho más equilibrada con la naturaleza”, sostuvo.
Con estos accesos comprometidos, buena parte de los viajeros ha optado por cancelar o postergar su estadía en las zonas.
“Todavía estamos evaluando, pero es muy probable que estemos hablando de un 60 o 70% de cancelaciones. Es un estimado, aún no hemos aterrizado la información porque ahora estamos viendo cómo solucionar los problemas de conectividad de los pasajeros que tienen que salir hacia sus vuelos”, sostuvo.
Por su parte, Claudia Medina, presidenta de la Asociación Peruana de Operadores de Turismo Receptivo e Interno (Apotur), calculó que en la macrorregión norte habría una afectación de, aproximadamente, 1,500 a 2,000 paquetes turísticos.
Con respecto a la macrorregión sur, estimó que se están cancelando entre 1,000 y 2,000 paquetes, lo que equivaldría a una pérdida que va desde los US$1.5 millones hasta los US$3 millones.
Asimismo, puntualizó que la mayor parte del impacto recae, por ahora, en el turismo doméstico: el 70% de las cancelaciones correspondería a viajeros locales, más proclives a suspender planes de último minuto. Mientras que el 30% restante pertenecería al turismo internacional, que suele reaccionar con menor inmediatez.

LEA TAMBIÉN: El Niño Costero amenaza a estos 3 sectores: los riesgos en medio de lluvias e inundaciones
¿Resistencia en cierta demanda?
Desde el sector hotelero Juan Stoessel, CEO de Casa Andina, coincidió con que el estado de la Panamericana Norte amplifica los efectos de las lluvias y complica el acceso a destinos de playa, pero hizo hincapié que aquello ocurre principalmente con Máncora. Zorritos, en contraparte, se encuentra aún sin alarmas.
“La carretera que lleva del aeropuerto de Tumbes a Zorritos está en perfectas condiciones, no ha sufrido nada, y los hoteles están preparados. Ha habido algo de cancelaciones, no más del 2%, pero por lo que se muestra en la televisión. Quienes no conoce la zona se pueden imaginar que la infraestructura hotelera está totalmente dañada, nada más lejano a la verdad que eso”.
En esa línea, la compañía no ha tenido que realizar ajustes operativos ni cerrar servicios. Incluso Stoessel miró hacia el otro lado del mapa: Arequipa, y resaltó que tampoco hay un deterioro en la demanda.
“La zona hotelera de Arequipa está principalmente en el centro histórico, y esa zona no tiene ninguna afectación porque hay una torrentera cercana que pasa por ahí y es muy ancha . [...] Esta es una temporada baja para lo que es turismo en Arequipa ciudad; hay sobre todo un movimiento corporativo, y ese movimiento corporativo no se ha afectado”.
Detalló que, en su mayoría, las variaciones en reservas se deben a las cancelaciones aéreas: “Pero lo que veíamos es que al día siguiente llegaban los pasajeros”, especificó.
La vocera de Apotur también observó este matiz: “El turismo en Arequipa, lo que viene a ser el centro histórico y la parte del Colca, no está siendo afectado. Lo que está siendo afectado es la ruta del Sillar. Son ciertos circuitos. En ese sentido, la hotelería vinculada con circuitos turísticos específicos no se modifica”.
Subrayó además que las interrupciones están ocurriendo justo en el periodo de menor flujo de turismo internacional en Arequipa; por tanto, cualquier pérdida de paquetes o cancelación se da sobre una base alejada de los meses pico.
“Este tipo de circunstancias impacta en menor medida, pero no significa que no haya efecto, sino que no se trata de una crisis estructural, pero sí es una vulnerabilidad. [...] Afecta la percepción de operatividad del turismo en el Perú. Entonces, los titulares (de los medios) tienen que ser totalmente bien manejados, de tal forma que en el exterior, quienes toman sus decisiones con anticipación, no nos saquen de su decisión”, expresó Medina.

LEA TAMBIÉN: Lluvias en Arequipa: nuevo desborde de torrentera deja decena de afectados
Mincetur bajo la lupa
Si bien en el corto plazo, según Stoessel, no se registran caídas en el movimiento hotelero, los principales gremios del país —como Adex, la SNI o Canatur— han puesto sobre la mesa un elemento que sí podría dejar huella a largo plazo: las modificaciones en lineamientos o equipos que podría adoptar Fernando Reyes Llanos, nuevo titular del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).
“Consideramos importante que se mantengan los equipos técnicos que vienen desempeñando funciones en el Mincetur, así como la continuidad de las negociaciones internacionales, estrategias de promoción, compromisos comerciales y programas sectoriales actualmente en ejecución”, se pudo leer en un comunicado oficial.
“Un cambio de equipos o de lineamientos en esta etapa podría generar una incertidumbre innecesaria, afectar la confianza de los agentes económicos y debilitar los avances logrados con el esfuerzo conjunto de los sectores público y privado”, se acotó.
Ante el panorama, Edgar Vásquez, exministro del Mincetur, comentó que la actual cabeza del sector no cuenta con experiencia comprobada en el rubro, mas sí en cargos administrativos. Por ello, remarcó que deben evitarse los cambios drásticos en el equipo ministerial. “No hay tiempo que perder, peor aún si se va a buscar el ingreso de nuevas personas. La primera recomendación es que se mantengan el equipo que ya venía funcionando”, anotó.
También refirió que la coyuntura demanda un rol activo de articulación desde el Mincetur: “Si bien los temas de infraestructura no le compete al Mincetur, la consecuencias sobre esto sí les afectan. Tiene que involucrarse en reuniones al respecto, con el Ministerio de Vivienda, INDECI y demás”.

LEA TAMBIÉN: Senamhi confirma inicio del Niño costero y advierte intensificación de lluvias
Otras pérdidas potenciales
El Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) ha estimado las pérdidas económicas que podría desatar un Niño Costero de intensidad débil a moderada: superarían los S/291 millones diarios en siete puntos del país.
“Las regiones identificadas son Tumbes, Piura, Lambayeque, La Libertad, Ica, Arequipa y Moquegua, que en conjunto representan el 23.3 % del PBI nacional y el 27.5 % del empleo formal privado. Sin embargo, si se excluye Lima Metropolitana, su participación en el empleo formal se eleva a 60.5 %, lo que refleja su peso estratégico en la economía peruana”, afirmó Óscar Chávez, jefe del área.
La misma tendencia acecha al comercio, que podría registrar pérdidas de hasta S/74,9 millones diarios, con mayor presión en Arequipa (S/16,8 millones) y Piura (S/16,7 millones).
Sobre ello, Vásquez manifestó que marzo es un mes en el que se exacerban las circunstancias para el turismo interno.
“El turismo interno venía mostrando importantes tasas de crecimiento. Se esperaba que este año llegue a igual o superar los registros prepandemia. Sin embargo, las circunstancias son nuevas, no estaba en meses anteriores y sí se podrá afectar el turismo interno, que usa más las vías terrestres”, dijo.
El dato:
- Pese a que el sector aún no supera el alcance del 2019, al cierre del 2025 los ingresos de divisas generados por el turismo receptivo sumaron US$ 5,351 millones, un incremento de 10.1% con respecto al 2024, y muy por encima de los US$ 4,703 millones del año previo a la pandemia.

Redactora de Economía en diario Gestión. Periodista piurana con seis años de experiencia profesional en el rubro.








