
El eventual impacto del Fenómeno de El Niño (FEN) no llevaría necesariamente a los hogares peruanos a recortar su consumo, sino a modificar la manera en que administran sus compras. Según Worldpanel by Numerator, el consumidor llega a este escenario en una posición financiera más favorable que en 2023, año en que el país también enfrentó al fenómeno climático, y tendría distintas alternativas para mantener las categorías que considera importantes.
Patricia Buchhammer, Advanced Analytics Manager de Worldpanel by Numerator, señaló que esta mayor capacidad de adaptación responde a una evolución que la compañía viene observando en los hogares peruanos. “El hogar está haciendo compras más inteligentes, está planificando más. Trata de sacarle el jugo a cada canal de compra con las categorías o con las marcas que mejor respondan a sus necesidades”, explicó a Gestión.
El estudio muestra que 42.9% buscaría abastecerse comprando más productos si el FEN afecta su zona. Otro 38% compraría marcas más económicas, mientras que 28.2% acudiría a lugares cercanos a su vivienda. Solo 7.8% afirma que no cambiaría sus hábitos de compra.
Un consumidor mejor preparado
Para Worldpanel, una de las claves para entender estos resultados está en cómo ha cambiado la percepción financiera de los hogares frente a 2023. La compañía identifica tres grupos según cómo perciben su situación económica: hogares “confortables”, hogares que gestionan su presupuesto y hogares que se sienten ajustados. Los “confortables” pasaron de 15% en 2023 a 24% en 2026. En el mismo periodo, los “ajustados” bajaron de 37% a 30%, mientras que los “gestores de presupuesto” pasaron de 49% a 46%.
“El hogar hoy está llegando mejor preparado a un Fenómeno El Niño. La estabilidad económica que estamos viendo, particularmente en los últimos años, donde la inflación se ha estabilizado y el empleo formal está mejorando, ayuda a que el hogar no piense en dejar de consumir, sino en ser más inteligente”, sostuvo Buchhammer.
La consecuencia, según Worldpanel, es que el hogar no necesariamente piensa en dejar de comprar, sino en cómo mantener su consumo con un presupuesto determinado. “El abastecimiento no necesariamente es acaparar las categorías en los puntos de venta, sino que es: voy a abastecerme de las categorías bajo el formato que necesito en casa para asegurar mi consumo estándar”, indicó Buchhammer.
Esta planificación no comienza con el FEN. Worldpanel señala que actualmente los hogares compran en alrededor de nueve establecimientos diferentes, entre bodegas, supermercados, tiendas de conveniencia, discounters y otros canales, buscando en cada uno una combinación distinta de precio, promoción y valor.
Distintas estrategias por regiones
El comportamiento tampoco será uniforme en todo el país. El estudio encuentra una mayor intención de abastecimiento en las regiones fuera de Lima: alcanza 48.4% en el Norte, 53.5% en el Centro y 51.2% en Oriente, frente a 40.4% en Lima.

Según Buchhammer, quienes ya han experimentado problemas de abastecimiento debido al FEN tienen más presente la posibilidad de que determinados productos no lleguen con normalidad a los puntos de venta. “No es que están pensando en ‘no lo compraré’, sino que voy a ser un poco más prevenido o voy a ser más cauto y voy a tratar de tener este producto en casa”, señaló.
La diferencia también se observa en la decisión de comprar cerca de casa. Mientras 28.2% de los hogares a nivel nacional contempla esta alternativa, la proporción llega a 37.3% en Oriente. En el Centro y Norte alcanza 33.1%. El antecedente de 2023 refuerza esta señal. Al comparar el comportamiento de los canales entre 2022 y 2023, Worldpanel encontró que los canales asociados al value for money —como discounters, cash and carry, mayoristas y canales de cercanía— fueron los que más aportaron al crecimiento.
“Probablemente eso se mantenga ahora. Los discounters, por los precios que ofrecen al consumidor, probablemente sean también de los más elegidos. En el caso de bodegas, probablemente sea un tema de formatos, y la conveniencia es por algunas categorías puntuales, sumado obviamente al tema de cercanía”, comentó Buchhammer.

El bolsillo define la respuesta
El nivel socioeconómico introduce otra diferencia. Los hogares AB muestran una mayor inclinación por abastecerse, además de aprovechar formatos grandes y promociones, mientras que los niveles DE recurrirían en mayor medida a marcas económicas. El NSE C se ubica entre ambas estrategias y combina abastecimiento con búsqueda de alternativas de menor precio.
“Lo que estamos viendo es que, independientemente del nivel socioeconómico, no dicen ‘voy a dejar de comprar algunas categorías’. Simplemente es migrar hacia marcas más económicas porque quiero seguir manteniendo mi estilo de vida o mi comportamiento de consumo”, mencionó Buchhammer. Para el NSE C, su primera opción también es abastecerse, pero la búsqueda de marcas económicas tiene un peso mayor que entre los hogares AB.
Esta lógica también se traslada a los formatos. El 18.3% de los hogares señala que compraría formatos o tamaños grandes para ahorrar, mientras 9.2% optaría por tamaños pequeños. Ambas respuestas forman parte de una misma estrategia: mantener el consumo, pero adaptar el desembolso a las posibilidades de cada hogar.
Marcas bajo presión
El 38% de los hogares migraría hacia marcas más económicas, pero Worldpanel advierte que esto no significa necesariamente abandonar las marcas mainstream o premium. “El hogar sí está valorando un poco el beneficio que le da una marca. Está haciendo esta ecuación de precio-calidad o precio-valor y termina optando por las marcas que le aseguren que va a obtener los beneficios que prometen, versus arriesgarse por una marca económica con la que todavía no termina de conectar o confiar”, sostuvo Buchhammer.
Por ello, ante una mayor presión sobre el presupuesto, las marcas tendrán que demostrar sus beneficios y cumplir con la promesa que hacen al consumidor. En esa lógica también se entiende que 19% de los hogares buscaría promociones y descuentos en marcas premium.
La estructura del consumo también viene cambiando. Las categorías esenciales —como cocina, lácteos, aceite y limpieza básica— concentran alrededor de 54%-55% de las ocasiones de compra, pero las de indulgencia y las vinculadas con cuidado personal, salud y wellness han ganado espacio. Según Buchhammer, estos hábitos ya forman parte de las rutinas de los hogares y no necesariamente desaparecerían ante un FEN.
En cuidado personal, salud y wellness, el consumidor podría cambiar de formato antes que abandonar la categoría; en indulgencia, podría optar por presentaciones grandes para conseguir un mejor precio. “Si hablamos de wellness y self-care, difícilmente el hogar va a cambiar de marca, pero sí podría cambiar el formato, porque no va a dejar de comprar estas categorías que hoy ya son parte de su rutina diaria”, explicó.
El reto: llegar a la góndola
Para fabricantes y retailers, la principal recomendación de Worldpanel es asegurar la disponibilidad y contar con los formatos adecuados, antes que apostar por un nuevo portafolio. El mismo consumidor puede elegir una presentación grande para ahorrar o una pequeña para mantener una categoría dentro de su presupuesto.
Esta tarea será especialmente relevante en las regiones con mayor intención de abastecimiento. Buchhammer pone el foco en la ejecución antes que en la innovación de productos. “Más que pensar en un nuevo portafolio, en los meses en los que ya estemos con el Fenómeno El Niño encima, hay que asegurar que los productos que ya están dentro de los hogares peruanos se mantengan en las góndolas para que los hogares los puedan adquirir”, advirtió.
El antecedente de 2023 aporta una señal sobre lo que podría ocurrir después del impacto inicial: Worldpanel observó una recuperación posterior del consumo y del gasto, particularmente en provincias y en los canales de cercanía. “Ya lo vivimos: el consumo se recuperó. Probablemente ahora el foco va a ser acompañar el cambio en la forma de comprar”, concluyó Buchhammer.
Ficha técnica
- Empresa: Worldpanel by Numerator
- Estudio: Impacto del Fenómeno de El Niño en el consumo de los hogares peruanos
- Muestra: 1,238 hogares
- Periodo de levantamiento: Del 6 al 19 de julio de 2026
- Nivel de confianza: 95%
- Margen de error: ±2.8 puntos porcentuales







