
Si bien este año inició con un impulso en el mercado laboral formal, las expectativas para los próximos meses apunta a una desaceleración, según revela un reciente estudio de Axpen, una alianza entre Apoyo Consultoría y Vinatea & Toyama.
En el primer trimestre, se observó que la creación de empleos formales en el sector privado peruano creció en 5.6%, cifra que se reflejó, además, en una mejora de la capacidad adquisitiva y la percepción sobre las oportunidades laborales en el país.
El crecimiento del empleo no solo estuvo concentrado en las grandes compañías. Sin embargo, vale la pena hacer zoom sobre ellas. El estudio destacó que las contrataciones aumentaron en 2.3% dentro de las 5,000 empresas más grandes del Perú (consideradas así por su nivel de facturación).
Este resultado es clave si se toma en cuenta que se había desacelerado notablemente los trimestres anteriores, casi “tocando” el 0% en el último tramo del 2025.
Además, en un indicador analizado de percepción de facilidad para encontrar empleo, el 64% de las familias respondieron que la situación era igual o mejor, porcentaje que se redujo ligeramente respecto a marzo, pero que aún se mantiene en niveles altos.
Este desempeño se dio ante un inicio favorable de la economía, con un Producto Bruto Interno (PBI) que habría crecido 3.3% en el verano, según el estimado de Apoyo Consultoría, entre otros indicadores con resultados positivos en la primera parte del 2026.

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Aun con lo mencionado, hay riesgos que ponen en jaque los resultados hacia adelante.
Dentro del primer trimestre, la confianza para invertir y contratar empezó a moderarse mes a mes, con marzo registrando el nivel más bajo del periodo de cara a las Elecciones 2026 y continuaría deteriorándose más conforme se acerca la segunda vuelta electoral.
“En el promedio del primer trimestre. [el resultado de la confianza para invertir y contratar] fue alto, pero, [si se desagrega], en marzo ya se veía una tendencia hacia abajo y creemos que esto se podría mantener ahora que hay más riesgo político”, comentó José Carlos Saavedra, economista principal de Apoyo Consultoría, a Gestión.
Incluso sin el efecto electoral, las proyecciones apuntan a una desaceleración progresiva en la creación de puestos de trabajo hasta el cierre del año: se proyecta que el empleo formal privado crecería solo 3.2% en 2026.
Es que hay otros riesgos que podrían incrementar los costos para empresas y familias: fenómeno de El Niño, guerra en Medio Oriente y las tensiones entre Estados Unidos y China.
Las proyecciones indican que rumbo al cierre del año se caminaría a un menor ritmo. Para el último trimestre del 2026 se esperaba que el ritmo de crecimiento de la contratación formal en las empresas sea de solo 2.1%, su menor nivel desde inicios del 2024.
Los sectores que perderán impulso
Con lo mencionado, es necesario revisar a detalle cada sector. ¿Cómo se ve el panorama para el empleo formal en las actividades económicas clave del país?
Tomando en cuenta solo el escenario de riesgo climático, se prevé un mayor impacto en la producción de rubros como el agropecuario. Por ejemplo, se estima que este año el empleo en el agro crecería apenas 0.4% tras el avance de más de 14% que logró en 2025. El golpe se vería, principalmente, en la zona sur del país, precisó Saavedra.
“No solamente se genera sequía sino también el encarecimiento de los fertilizantes, por lo que el agro que produce a pequeña escala podría verse muy golpeado. Eso puede afectar a los 900 mil trabajadores que están en el agro tradicional y podría generar un deterioro social importante”, indicó.
Asimismo, la producción de sectores como pesca para consumo humano directo y retail enfrentarían presiones tanto por el lado de la oferta como de la demanda, en un contexto donde las familias deberán ajustar su consumo ante el aumento de precios en alimentos y transporte.
Pero la situación podría empeorar con el resultado de las elecciones en segunda vuelta, pues el empleo podría terminar creciendo solo 2% en el escenario más pesimista. La incertidumbre política afectaría, particularmente, a los sectores más vinculados a la inversión, que suelen ser también los que impulsan la generación de empleo formal.
Por ejemplo, excluyendo el factor electoral, todavía se esperaría que el rubro de la construcción lidere la generación de empleos con un avance de 5.2%. Sin embargo, si los resultados tras la segunda vuelta son adversos a la inversión, el especialista de Apoyo Consultoría precisa que sería uno de los rubros más expuestos a cualquier y afectados.
“En general, la incertidumbre política afecta principalmente a los rubros más vinculados con la inversión como sector inmobiliario y materiales de construcción. Además, impactaría negativamente a la manufactura vinculada con la producción de bienes de capital. También golpea al crédito corporativo porque está vinculado con la inversión”, explicó Saavedra.
En contraste, el empleo en minería sin el impacto electoral crecería solo 2.3%, tras su expansión de 5.9% el año pasado. Con el “efecto Elecciones”, no se espera que la dinámica cambie pues la producción minera tiene una dinámica propia y su inversión está más vinculada a una perspectiva de largo plazo.

Los escenarios para el PBI
Más allá de lo mencionado, el análisis de Axpen se toma un momento para revisar cómo reaccionarían los indicadores macroeconómicos, entre ellos el empleo, si se extrapola a los candidatos actuales (tomando en cuenta sus tendencias) lo que sucedió en el 2016, cuando entró Pedro Pablo Kuczynski al Gobierno, y en el 2021, cuando ganó Pedro Castillo.
En el escenario base, que tiene en cuenta los riesgos climáticos e internacionales, se estima que el PBI del 2026 avanzaría 2.5%; el consumo privado, 3%; la inversión privada, 7% (impulsada por el ciclo favorable de los commodities y la continuidad de grandes proyectos mineros e infraestructura); y el empleo, 3.2%.
Sin embargo, la economía podría terminar con una expansión de solo 1.2% ante una mayor incertidumbre sobre la continuidad del modelo económico, precisó Saavedra.
“Con el riesgo de un resultado electoral que afecte la confianza empresarial, si es que finalmente se elige a Roberto Sánchez [como presidente], con el discurso de cambio de modelo económico y de mayor intervención estatal, se podría generar un deterioro de la dinámica de inversión, principalmente del empleo”, advirtió
Bajo ese escenario el PBI avanzaría a su nivel más bajo desde la recesión observada en 2023. Incluso se esperaría que la inversión privada, en este escenario negativo, cierre con una caída de 1%.
Esta estimación, explicó Saavedra, se da teniendo en cuenta escenarios similares. El economista recordó, en el 2021 la elección de Pedro Castillo generó una pérdida de 8 puntos porcentuales sobre el resultado de la inversión privada y de 1.3 puntos porcentuales sobre el PBI.
Incluso el especialista agrega que, si el resultado electoral refuerza la continuidad del modelo económico, la inversión privada podría acelerarse incluso por encima del escenario base, creciendo hasta 10%.

Foco en productividad en medio de la incertidumbre
En medio de este entorno incierto, Axpen analiza la gestión humana en las empresas. ¿Su conclusión? Que no se detiene. “En un año marcado por la incertidumbre y choques de costos, el desarrollo de talento y productividad se mantiene como prioridad”, refuerza la alianza entre Apoyo Consultoría y Vinatea & Toyama.
El estudio revela que las áreas de recursos humanos ajustan sus prioridades. Más allá de las contrataciones, las empresas vienen enfocándose principalmente en el desarrollo de talento y la mejora de la productividad.
De hecho, en diciembre del año pasado, el 65% de gerentes encuestados respondió que sus prioridades para la gestión humana en 2026 se centraban en el desarrollo de talento y productividad. Además, el 52% colocaba a la adopción de la Inteligencia Artificial (IA) como clave, según el Sondeo Gerencial Axpen.
En este proceso, la tecnología empieza a ocupar un lugar cada vez más importante. La adopción de inteligencia artificial se ha convertido en una tendencia creciente dentro de la gestión humana, aunque su implementación aún enfrenta limitaciones. Es más, hoy en día, mientras el 52% quiere adoptar IA, el 41% habla del fomento de la cultura empresarial. Meses atrás, se invertían los papeles.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.








