
El índice de Competitividad Laboral (ICL) 2025, a cargo de ComexPerú, muestra que el país avanzó en su marcador general: 54.2 de 100 puntos, 1.7 punto más en comparación con el 2024; sin embargo, el acceso al empleo sigue siendo un desafío en el mapa.
Puntualmente, solo 8 departamentos de los 24 registraron mejores condiciones en la dinámica de buscar y encontrar un puesto de trabajo. ¿Cuáles son dichas zonas del Perú?
Este pilar —con 54 puntos de 100— es uno de los tres que conforman el ecosistema de evaluación acerca del empleo en el país. Los otros son el entorno de trabajo, con 45.9, y la seguridad social, con 59.1.
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Una minoría al alza
Daniel Najarro, economista senior del gremio, detalló la minoría de departamentos que logró progresar: Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Huancavelica, Huánuco, Loreto, Madre de Dios y Ucayali. En contraparte, los que más retrocedieron fueron Áncash, Cusco y Tumbes.
En suma, los extremos se ven así: Cajamarca lideró con 82 puntos, mientras que Tumbes se ubicó al final, con 11.6 puntos.
Asimismo, explicó por qué el desempleo y la inactividad voluntaria, variables que integran el acceso al trabajo, tienen protagonismo a nivel nacional: “Lamentablemente el en el sector formal, si bien se ofrecen una serie de mejores opciones, es más difícil encontrar empleo. [...] Áncash, Cusco y Tumbes tienes más personas hoy buscando un puesto de trabajo, pero también más personas que no lo están encontrando”.
Mónica Villegas, directora de Oportunidades Laborales de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), hizo una acotación: “Es curioso que Cajamarca, donde hay mucha informalidad e ilegalidad, creciera en el ranking ocupando el primer lugar; pero también Cajamarca alberga la mina de oro más grande de Latinoamérica“.

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Próximo escenario
Dado el diagnóstico del sector, Gestión le consultó al especialista del gremio la proyección para el 2026, un año marcado, por ejemplo, por la incertidumbre electoral. Al respecto, Najarro dijo que responder con precisión era limitado a causa de la coyuntura interna y externa.
“Con ello me refiero tanto al Fenómeno El Niño global, que no sabemos si nos va a afectar y va a originar sequías en ciertas regiones, eso puede traer bajas remuneraciones. También [hay que evaluar] lo que puede pasar con la guerra entre Estados Unidos e Irán e Israel”, sostuvo.
Añadió a ello los vaivenes en los precios de los metales y la posible desaceleración en potencias como Estados Unidos y China.
Coincidió Villegas: “En cuanto al Fenómeno del Niño, estamos advertidos y esto será cíclico. Ya deberíamos tener todo listo para esperarlo y minimizar sus efectos; sobre todo en la pesca y la agricultura, qué son los sectores más afectados de nuestra economía”.
Pero lo que sí resulta oportuno es colocar foco en la coyuntura política, resaltó Najarro:
“Sobre lo cual sí tenemos certeza absoluta es que, lamentablemente, estamos enfrentando condiciones mucho más nefastas en el momento en que se han logrado. Estamos en un periodo, hoy entrando en la segunda vuelta, todavía no se ha terminado definir la primera, en el que debemos ver cómo hoy se mueve el Congreso”.
Agregó: “Como varios de esos partidos no han sido reelegidos, lo que están buscando es ganar favores o inclinarse más hacia jalar votos, y eso implica, sobre todo, populismo. Entonces, en esos momentos hay varias iniciativas sumamente problemáticas en el pleno”
Tras el análisis, brindó un resumen:
“Lo que estamos viendo, sobre todo, es que, en cuanto a la facilidad para crear empleo, vamos a tener un retroceso. Quizá el próximo año crezcamos poco en la capacidad para generar mayor empleo formal”.

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Las condiciones en el tablero
Por su parte, el empleo formal ya consolidado podría seguir mejorando siempre que la economía mantenga su desempeño. En ese sentido, aún hay optimismo sobre el crecimiento económico, de acuerdo con las proyecciones del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), precisó Najarro.
Sin embargo, ese escenario positivo no está garantizado. El especialista advierte que mayores costos de producción y nuevas restricciones en los contratos laborales podrían frenar el avance.
“Si en 2025 en 13 de 24 departamentos aumentó la informalidad, quizás el próximo año inclusive sean más dentro de toda esa cultura económica. [...] Deberíamos poner una mayor atención sobre lo que está haciendo el Congreso, para poder mitigar esas medidas que, en vez de sumar, nos restan como país en cuanto a competitividad laboral”, expresó.
Pero más allá de los resultados, hay consensos que deberían mantenerse firmes en la agenda del Perú, recordó Villegas.
“Las empresas deberán tratar de dar más de lo que exigen las leyes laborales, sobre todo en el reparto de las utilidades, para cerrar las grandes brechas y acercar a los peruanos. Me permito usar un término legal para esto: soft law”.
Concluyó: “El Perú debe de crecer en libertad. La libre empresa debe de existir y el estado debe de cumplir su rol, garantizando la seguridad jurídica, garantizar el orden y la seguridad y sobre todo luchando para desterrar la corrupción a todos los niveles de la sociedad, empezando por las instituciones del mismo estado”.









