
El mercado laboral en Lima Metropolitana, al cierre del primer trimestre, continúa avanzando, mostrando tendencias favorables, aún cuando se tiene la incertidumbre por las elecciones generales, entre otros factores como los internacionales.
Si bien la expansión es generalizada, con un aumento del empleo en casi un 5%, el grupo de trabajadores con educación superior no universitaria, es decir, los técnicos, pasa por un mejor momento que el promedio, tanto en contrataciones, pero aún más en remuneraciones.
Aumento de sueldos lideran
Al cierre del trimestre móvil a marzo, el sueldo promedio del grupo de trabajadores con educación superior universitaria creció en un 8.2% respecto al mismo período del año pasado. Esto es equivalente a S/ 150 adicionales, elevando el ingreso a poco de alcanzar los S/ 2,000.
A su vez, este crecimiento en ingresos laborales de 8.2% es casi el doble del registrado entre los trabajadores con otros niveles de educación. los profesionales con superior universitaria registraron un aumento de solo 4.3% y los de secundaria, de 4.4%. El promedio total se ubicó en un 6%.
Sin embargo, no se trata de un escenario aislado. Gestión identificó que, desde fines del 2025, es decir, hace cuatro trimestres móviles (de octubre a diciembre), los ingresos laborales para el grupo de trabajadores técnicos son los que más crecen entre todos, con variaciones desde 6.8% hasta la reciente. De hecho, en los dos últimos trimestres estuvo por encima del promedio total.
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Este positivo panorama también se sostiene en las contrataciones sobre este grupo. En el trimestre móvil más reciente, el empleo adecuado para los técnicos creció en un 6%, cercano al promedio total (6%).
De la revisión realizada por este diario también se notó que, al menos desde hace un año, este tipo de empleo en este grupo presentó crecimientos consecutivos de entre 4.5% hasta el doble dígito, con un 19.2%, registrado en el trimestre móvil a octubre.
Desde entonces, su avance estuvo, en su mayoría, cerca del presentado por los de superior universitaria.
Se estima que, cada año, terminan la etapa escolar entre 300,000 y 400,000 jóvenes cada año.

¿Habrá más demanda de empleo para técnicos?
Los expertos consultados coincidieron en señalar que esta tendencia termina siendo positiva para la economía, pues los empleos alrededor de los trabajadores técnicos están asociados a la industria no primaria, entre otros aspectos.
“Se trata de los empleos en actividades para agregar valor. No se asocian a funciones administrativas, que normalmente son de servicio. Esto es bueno para el país”, indicó Jorge Toyama, socio de Vinatea & Toyama.
“Los sectores que más crecen en el país son los que más van a demandar a este tipo de trabajadores, pues más que un universitario, se requiere personal técnico calificado”, agregó César Puntriano, profesor de ESAN Business Law.
Algunos sectores que mencionaron fueron la metalmecánica, manufactura y, por ejemplo, otros proveedores de la minería. A esto se suman también los asociados a los técnicos en la construcción.
Según en reporte del INEI, en el trimestre móvil a marzo reciente, el empleo adecuado en la manufactura creció un 4.4%, mientras que la construcción en un 6.5%. En el caso de los ingresos promedio, la manufactura marcó un aumento de casi 6%.

Puntriano agregó que el mayor crecimiento de los salarios en los trabajadores técnicos también responde a la atención de un problema estructural: la falta de correspondencia entre la demanda laboral y la oferta educativa.
“Es un problema con una situación ya recurrente. Ocurre que hay un exceso de universitarios en ciertas carreras y un gran déficit de técnicos especializados. Cuando hay poca oferta de técnicos, entonces, el costo es mayor. Hay mayor competencia entre los empleadores, se genera una mayor empleabilidad y los salarios se presionan para arriba”, comentó.
Con este punto convino Toyama, al remarcar que hay una sobreoferta de educación universitaria, enfocada en los rubros de administración, gestión, administración de empresas y el derecho.
“Hay un prejuicio de que estudiar en la universidad es el único mecanismo de desarrollo. Hay personas emprendedoras o técnicos que forman su taller y, al mediano y largo plazo, ganan más que un universitario”, apuntó.
Pendientes urgentes en adelante
Considerando los sectores donde se colocan estos trabajadores y su fuerte vínculo con el crecimiento de la economía nacional, ambos expertos sostuvieron que se esperaría un aumento de su empleabilidad, tanto en colocaciones, como sueldos.
Al respecto, Puntriano indicó que hay una tarea urgente sobre el ámbito de la educación superior de ver la realidad del Perú y entender que los sectores más productivos van a demandar este tipo de trabajadores.
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“Hay un gran un prejuicio sobre los técnicos. Este crecimiento que estamos viendo debería hacer que la ciudadanía repiense ese paradigma que estudiar en una universidad generará mejor estatus o ingresos”, subrayó.
“De otro lado, vemos que los que cuentan con educación universitaria no encuentran dónde colocarse. Muchos no encuentran empleo en su especialidad y se dedican a otras áreas”, complementó.

Frente a esta panorama, destacó que las carreras técnicas tienen ventajas porque son más prácticas y atienden necesidades en concreto, además de que demandan menor tiempo de estudio e inversión económica.
Sin embargo, que quienes terminen la etapa escolar quieran ahora estudiar una carrera técnica no es la panacea a este escenario. Toyama resaltó que Lima, y el Perú en general, no están preparados para vincular esta demanda laboral en crecimiento con la oferta educativa.
“No hay una conexión de las necesidades del mercado laboral con la educación superior y el Estado debe empezar a intervenir, siendo más proactivo en la difusión de las condiciones de empleabilidad, lo que se gana y más. Un solo portal no es suficiente. Se requiere ir a los institutos y recabar mayor información”, comentó.
“Sin duda hay una falta de planificación estatal, pues el libre mercado no puede dejar a diestra y siniestra a que cada persona elija. El Estado debe planificar”, añadió.
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Puntriano también remarcó que hay un “desajuste”, que evidencia las falencias estructurales en la oferta educativa. En esta línea, alertó que las empresas eventualmente podrían empezar a buscar personal en el exterior para cubrir sus necesidades, de no abordarse este panorama.
“Con este crecimiento y la tendencia, lo que se cae de maduro es que exista una mayor oferta educativa. Otro de los factores que explica el déficit de técnicos especializados es, justamente, la limitada oferta educativa”, puntualizó.
Para Toyama, el Estado debería tener un rol protagónico en promover la atención de estos pendientes, siendo opción una política de subvención, pues la infraestructura para estos estudiantes es más costosa.
“Para una universidad construyes aulas, un proyecto y está listo. Incluso, pueden ser virtuales las clases porque son teóricas. En cambio para los técnicos se necesita de laboratorios, talleres y más”, culminó.

Bachiller en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), especializado en economía, negocios, mercado laboral, políticas públicas, tributario, procesos concursales.








