
Ante el nebuloso panorama político, los agentes económicos empezaron a tomar acciones preventivas que ya se manifiestan palmariamente en indicadores del sistema financiero, ¿qué se observa en los ahorros?
Si bien las elecciones llegarán a su fin el próximo domingo, el resultado se anticipa incierto, reñido, de difícil pronóstico, en un desenlace binario que contrapone a dos candidaturas con divergentes posiciones sobre el manejo económico del país.
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A priori, Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, representa la continuidad del orden macroeconómico imperante en el país desde inicios de los 90; y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú (JP) propone cambios sustanciales a dicho modelo, pese a que recientemente manifestó que moderará algunos de estos planteamientos.
En común, tienen iniciativas de generoso gasto público cuyo financiamiento no es claro, pero los distancia planes como los que anuncia la derechista para destrabar regulación y así facilitar la inversión privada; mientras que el socialista aspira a un rol más protagónico del Estado para una mejor redistribución de la riqueza, mediante, por ejemplo, revisión de los contratos suscritos con el sector privado para la extracción de hidrocarburos (nacionalización del gas) y en otras actividades que involucran recursos naturales estratégicos.
Inversión
Pero la incertidumbre empezó en abril, cuando, tras la primera vuelta, creció la probabilidad de que Sánchez disputara el repechaje, conforme el conteo de la ONPE sacaba de la escena a Rafael López Aliaga (Renovación Popular).
Por entonces, el izquierdista comenzaba a ganar notoriedad, al igual que la plataforma electoral que ofrece y que retrotrae al Gobierno de Pedro Castillo, de una gestión que causó zozobra en parte de los peruanos y que frenó la inversión privada en el 2022, luego de un 2021 en que rebotó por efecto estadístico (la inversión, al igual que la mayoría de actividades, se paralizó al inicio de la pandemia).
En abril, pues, personas y empresas ya contemplaban la posibilidad de que JP ganara la elección presidencial y eso provocó algunos movimientos en el ámbito económico y financiero. Gremios como la SNI indicaron que los proyectos de inversión seguirán detenidos hasta que se sepa en qué concluirá el proceso electoral.

Ajustes
Pero los individuos con excedentes también hicieron ajustes.
Luego de contraerse en el 2025 y de estancarse en los primeros meses del año en curso, en abril los depósitos a plazo en dólares repuntaron 8.2% mensual en el sistema financiero, según datos del BCR. Además, la tasa de crecimiento anual de esos ahorros se aceleró a 14.3% en abril, tras reducirse en 4.3% a finales del 2025.
Este contraste entre el movimiento reciente de las cuentas en moneda extranjera respecto de lo observado previamente responde principalmente a un comportamiento precautorio de los depositantes.
“Sí hemos notado que muchos clientes de banca preferente han puesto en pausa la renovación de cuentas a largo plazo (en soles) por riesgo político. Como medida de prevención toman moneda extranjera para cubrirse de ese riesgo”, refiere a Gestión el gerente de Finanzas de Financiera Confianza, Víctor Blas.
Tasas
En esencia, lo que buscan es anticiparse a un tipo de cambio futuro esperado más alto tras la culminación de las elecciones, señala y menciona que esa postura se observa desde mediados de abril, cuando se acrecentó la probabilidad de que el postulante de JP pasara a segunda vuelta y encarase el balotaje con Fujimori.
Como la diferencia entre las tasas de interés de los depósitos en soles y dólares sigue siendo relevante a favor de los primeros, el ejecutivo sostiene que la floreciente demanda de cuentas en moneda extranjera no responde a una demanda –orgánica– sino a una conducta de prevención frente al resultado electoral final.
En efecto, la tasa promedio para una cuenta en soles a un año es de 3.77% en el sistema bancario, mientras que la correspondiente en moneda extranjera es de 2.67%.
“Es como un mecanismo de protección. A los depositantes, con la experiencia de (el Gobierno de) Pedro Castillo se protegen y cambian la moneda de ahorro, pues si en el futuro necesitarán dólares se anticipan antes de que trepe (su cotización), también por los conflictos internacionales´”, dice el comentar que en el Gobierno del perulibrista la divisa superó los S/ 4.
Mientras quienes adelantan la compra de dólares, los colocan en cuentas a plazo en esa moneda para no perder rentabilidad, detalla Blas.
Esta evolución configura un “hipo” porque, en lo fundamental, es mucho más rentable ahorrar en soles que dólares –por las tasas más altas en moneda nacional–, afirma. No hay fundamentos macroeconómicos para ver un cambio de tendencia en esa disposición, porque también el presidente de EE.UU., ex profeso, busca debilitar su divisa para ganar competitividad comercial, añade.

Decisiones
Enrique Díaz, presidente de la consultora MC&F e IFEL, atribuye el repunte de los depósitos en dólares a decisiones económicas en medio de ausencia de certidumbre.
“No es solo el presidente lo que se elige. Se tiene una bicameralidad que pone candados sustantivos. No es sencillo sacar a un presidente, lo que es correcto. Además, Sánchez ha querido morigerar su discurso, por ejemplo, asegurando que continuará Julio Velarde como presidente del BCR. Un cambio radical puede tomar meses, con lo que hay capacidad de reacción de los agentes económicos. Pasó con Ollanta Humala, pero hay un albur con Roberto Sánchez”, asevera.
En medio de este escenario “más estructurado”, con los distintos determinantes que influirán en el manejo del que sea ungido como presidente, Díaz considera que hay incertidumbre en las personas y empresas, que ven en el ahorro en dólares una especie de “seguro”.
“El primer paso es el básico: comprar dólares. Y luego –si se dan las condiciones–, la fuga de capitales. Si el deposito en dólares se disparó es por protección, pues no se mira su rentabilidad, sino lo que mejor proteja”.
Este domingo se resolverá el dilema, y si sale la candidatura promercado acabará el auge de los dólares, pero si es el resultado opuesto, el crecimiento de los depósitos en esa moneda se acelerará, sostiene Díaz.
“El hipo se corregirá inmediatamente si sale Fujimori, pero si resulta Sánchez, se mantendrá la fuerte presión. Aún si ratifica a Velarde, no corregirá el dólar y volverá a S/ 3.30, sino que cotizará por encima de S/ 3.50”, prevé Blas.
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Baja volatilidad en el largo plazo
“Durante periodo electoral, siempre existe un grupo de personas que busca un refugio ahorrando en dólares, aunque el tipo de cambio esté subiendo o bajando, pues se percibe como una moneda con baja volatilidad en el largo plazo”, señaló Ronald Casana, representante del Colegio de Economistas de Lima.
“Lo que ha primado (en la demanda por depósitos a plazo en dólares) es la incertidumbre política, que pueda venir una propuesta extrema que pueda tumbar la moneda (local) y su fortaleza disminuya”, expresó.
A lo anterior se suma la inyección de liquidez que han recibido algunos trabajadores por el pago de utilidades. Dichos ingresos extraordinarios registran “picos” en los meses de marzo y abril, añadió el analista.
Casana explicó además que los usuarios que buscan estos depósitos a plazo fijo son trabajadores con excedentes y que buscan una alternativa de bajo riesgo.

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.








