
Si bien el mercado laboral peruano registra avances, los retos estructurales persisten. El Índice de Competitividad Laboral (ICL), elaborado por ComexPerú, reveló que la mejora en esta capacidad no ha ido al mismo ritmo que la urgencia de generar más y mejores oportunidades de empleo.
Por ello, a pesar del progreso observado en la mayoría de los departamentos, las brechas continúan marcando la agenda. Así lo señaló Daniel Najarro, economista senior del gremio.
LEA TAMBIÉN: Trabajadores expuestos al sol tienen nueva protección legal: Las obligaciones para las empresas
Un liderazgo débil
En el ranking general, el resultado es de 54.2 puntos en competitividad (0-100). Tras una conversión de la cifra a un sistema de calificación tradicional; es decir, a una escala del 0 al 20, Perú obtuvo 11. Aprobó con lo mínimo.
ComexPerú considera en su medición tres pilares. En detalle, abarca el acceso al mercado laboral, que evalúa la facilidad para conseguir empleo; el entorno de trabajo, que se concentra en la calidad del empleo, como formalidad e ingresos; y la seguridad social, que analiza el acceso a la salud y a las pensiones.
En ellos, los puntajes son 54, 45.9 y 59.1, respectivamente. Convertidos a la escala vigesimal, se trataría de 11, 9 y 12. Las notas evidencian, por tanto, un “rojo” en el segundo elemento, el entorno de trabajo, o sea, en la calidad del empleo.
Ya con la lupa sobre las regiones, con 72.7 puntos de 100, La Libertad se ubicó en el primer lugar; se convierte así en el departamento más competitivo del país en materia laboral.
No obstante, “sucede algo curioso, la Libertad no es precisamente el mejor en todas las condiciones de trabajo, La Libertad tiene un mayor nivel de informalidad que Ica, aun así es más competitivo, esto porque permite o facilita, al menos, algunas condiciones de acceso al empleo”, subrayó Najarro.
“También es importante tener presente que Libertad alcanzó con puntaje de 72 puntos en promedio, esto está lejos del 100, porque tiene varias opciones de mejora, necesidades de reformas en el interior del departamento”, añadió.
Continúan en el ranking, en ese orden, Ica (72.6), Moquegua (67), Ucayali (64) y Lima (62.4). Por su parte, Puno volvió a ocupar el último puesto, con 26.1 puntos.
El experto resaltó, asimismo, que ningún departamento lideró simultáneamente en las tres dimensiones.

LEA TAMBIÉN: 5,000 empresas top de Perú arrancan con fuerza, ¿podrán sostener su nivel de contratación?
Desempeño por pilar
En cuanto al acceso al mercado laboral, apenas una minoría de departamentos logró progresar y el puntaje nacional promedio cayó a 54 puntos. Ello sugiere que, aunque algunos trabajadores acceden a mejores condiciones, no se están generando suficientes oportunidades para incorporar al resto de personas que desea trabajar.
En el ranking, Cajamarca pasó a liderar con 82 puntos, mientras que Tumbes se ubicó al final con 11.6 puntos.
En el pilar del entorno de trabajo se observó el mayor progreso relativo del país: 21 de 24 departamentos mejoraron su desempeño, en línea con la reducción de la informalidad, la caída del subempleo y el aumento del salario promedio nacional, que ascendió a S/ 1,887 en 2025.
Puntualmente, Ica mantuvo el liderazgo con 90.5 puntos, mientras que Puno descendió al último lugar con 20.7 puntos.
El componente de seguridad social registró avances en la mayoría de las regiones, ya que 20 de 24 departamentos mejoraron su puntaje. El progreso estuvo asociado, principalmente, al mayor acceso a seguros de salud, impulsado por la cobertura del SIS. No obstante, el sistema previsional sigue mostrando un atraso importante, pues 57.3% de los trabajadores no está afiliado a ningún esquema de pensiones.
En esta dimensión, Ica se convirtió en la región líder con 89.8 puntos, mientras que Puno volvió a ubicarse en el último lugar con apenas 5.3 puntos.









