
El perfil del ejecutivo peruano atraviesa una transformación. Si hace algunos años las empresas priorizaban líderes capaces de sostener operaciones en medio de la incertidumbre, hoy el mercado demanda ejecutivos con capacidad para conectar negocio, tecnología, personas y rentabilidad en un entorno marcado por la digitalización y la inteligencia artificial (IA).
A ello se suma una presión creciente por eficiencia, sostenibilidad y crecimiento en sectores intensivos en inversión, lo que está acelerando la búsqueda de nuevos liderazgos en industrias como minería, energía, infraestructura, agroindustria, tecnología y servicios financieros.
“Si pensamos cinco años atrás, el liderazgo ejecutivo estaba marcado por la gestión de crisis. Hoy las empresas están buscando líderes que no solamente gestionen presión, sino que también anticipen cambios, conecten estrategia, tecnología, personas y rentabilidad”, señaló Ignacio Brain, gerente general de Michael Page.
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El ejecutivo añadió que la experiencia técnica sigue siendo importante, pero ya no es suficiente. Actualmente, el perfil más demandado combina visión transversal, capacidad de transformación, pensamiento analítico y liderazgo humano.
Los sectores que moverán la demanda ejecutiva
Desde Michael Page identifican una mayor demanda de talento en minería, energía, infraestructura, agroindustria, tecnología, consumo, servicios financieros y logística, sectores donde la digitalización y las exigencias de crecimiento están modificando el tipo de liderazgo requerido.
En minería, la búsqueda se orienta a líderes vinculados a proyectos, operaciones, transformación, sostenibilidad y relacionamiento con comunidades. En energía —particularmente renovables e infraestructura asociada al sector minero— las empresas buscan perfiles con experiencia en desarrollo de proyectos, regulación, gestión comercial y estructuración financiera.
Por su parte, en agroindustria el foco está puesto en ejecutivos de operaciones, supply chain, calidad, exportación y expansión internacional.
Mientras tanto, en tecnología y servicios financieros la demanda se concentra en perfiles asociados a transformación digital, data, ciberseguridad, eficiencia y experiencia del cliente.
“En todos los casos, el talento más buscado combina conocimiento técnico, visión comercial y liderazgo de cambio”, sostuvo Brain.

IA cambia el perfil ejecutivo
La irrupción de la inteligencia artificial también está reconfigurando las capacidades requeridas en la alta dirección.
Según un estudio propio citado por Michael Page, el 76% de profesionales en Perú ya utiliza IA generativa en su trabajo, frente al 42% registrado en 2025 y el 28% en 2024.
Sin embargo, Brain advirtió que el reto para los líderes ya no está únicamente en incorporar herramientas tecnológicas, sino en integrarlas a la estrategia, la productividad, la experiencia del cliente y la toma de decisiones.
“Los ejecutivos mejor preparados son quienes combinan pensamiento analítico, adaptabilidad, visión de negocio y liderazgo humano, porque la IA aporta eficiencia, pero el criterio sigue siendo un factor diferencial”, indicó.
Desde Centrum PUCP, su director general, Ruben Guevara, coincide en que la transformación va más allá de la tecnología y apunta hacia nuevas formas de liderazgo.
El directivo diferencia entre empresas 3.0 —centradas en eficiencia y productividad—; empresas 4.0, enfocadas en transformación digital e innovación; y empresas 5.0, que incorporan sostenibilidad y propósito.
A su juicio, muchas organizaciones y programas de formación aún mantienen una lógica orientada a empresas 3.0, mientras el mercado avanza hacia perfiles más adaptativos y transversales.
“Existe una brecha relativa entre la evolución de la demanda empresarial —cada vez más orientada a competencias digitales, adaptativas y transversales— y la velocidad de transformación de algunos programas tradicionales de MBA en el país”, señaló.
El liderazgo humano gana peso
Para Guevara, en un contexto de automatización e IA, las habilidades humanas seguirán siendo determinantes, aunque antes de ellas coloca un elemento central: la ética.
“Es importantísimo que los ejecutivos que toman decisiones y usan IA sean éticos, morales y que su comportamiento esté fundamentado en valores como integridad, responsabilidad y honestidad”, afirmó.
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Además, sostuvo que los líderes deberán comprender cómo funcionan los datos y el conocimiento que alimenta a la IA, ya que la calidad de las decisiones dependerá directamente de la calidad de la información utilizada.
En paralelo, el aprendizaje continuo gana protagonismo. El directivo remarcó la necesidad de actualización permanente, educación ejecutiva modular y formación continua para enfrentar escenarios de cambio e incertidumbre.

Licenciado en Ciencias de la Comunicación, con especialidad en Periodismo, por la Universidad Tecnológica del Perú, con más de 12 años de experiencia en medios de comunicación. Actualmente escribo sobre política, economía y actualidad.







