
A inicios de año, el panorama económico del Perú lucía más optimista, pero hoy tres choques de oferta han cambiado las proyecciones y han posicionado la “aguja” en el rango del 3% a 3.5% al cierre del 2026, según estimó el Banco de Crédito (BCP) en su último reporte trimestral macroeconómico.
En detalle, el Niño Costero vuelve a aparecer en el radar, junto con la vulnerabilidad del petróleo mundial y la escasez de combustible a nivel local.
Carlos Prieto, gerente de Estudios Económicos de la entidad, hizo una precisión al respecto: “Hace un mes, sin ninguno de estos factores, yo les hubiera dicho que el Perú podría haber crecido entre 3.5% y 4%, podría haberse pegado incluso al 5%”.

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Reacción del agro
Pese a tener este tablero de juego por delante, el agro peruano ya aprendió la lección que le dejó el 2023, cuando el FEN golpeó sobre todo a la zona norte: ante la posibilidad de un nuevo episodio, el empresariado está apostando por estrategias que mitiguen el eco. Así lo aseguró Prieto tras la consulta de Gestión.
“No contamos con una estimación exacta [de los puntos porcentuales en riesgo en el sector] porque dependerá de si termina siendo un Fenómeno El Niño débil o moderado. Lo que sí sabemos es que las empresas están gerenciando de manera bastante proactiva para poder reducir el impacto negativo”, advirtió.
Previamente, el especialista analizó una gráfica sobre la tendencia de anuncios acerca de la intensidad del fenómeno y remarcó que esta se ha ido atenuando con los días.
“Había una probabilidad de El Niño moderado de casi 50% para marzo, abril y mayo, pero con el último comunicado esto ha descendido, de acuerdo con el ENFEN. Aunque para mayo se estimó una probabilidad en torno al 45%, es un evento que, sin duda, habrá que monitorear en las próximas semanas”.
Bill Gee, profesor de Economía y Finanzas de ESAN University, compartió su opinión y retrocedió un poco más en el tiempo para traer a colación el FEN del 2017: “Rebobinando la experiencia del 2017 y las consecuencias que esta generó, se puede sacar un resultado sobre este año; en realidad, un escenario. Esperemos que ocurra uno equilibrado y no escale a una situación extrema. [...] En términos de resumen del impacto, respecto del PBI real para este año, se esperaría una caída entre 0.3 y un punto porcentual en el escenario moderado“.
Agregó otras especificaciones: “En términos de la balanza comercial, según lo que estoy extrapolando, en ese mismo escenario moderado, habría una caída de aproximadamente US$ 2.000 millones. [...] Y debido a las reconstrucciones que tienen que hacerse por el daño (del FEN), el déficit fiscal, que estaba proyectado por el Banco Central (BCRP) en 1.9% del PIB, ahora podría empujarse hasta el 3.5% del PIB”.

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Rubros bajo la lupa
Al igual que el agro —con especial enfoque en arándanos y paltas, como destacó Prieto—, hay sectores cuyos dinamismos podrían verse ralentizados a causa del evento climatológico adverso.
“Las próximas semanas deberíamos tener mayor información sobre las implicancias para la primera temporada de pesca, en función de la anomalía en la temperatura de la superficial del mar y otras condiciones”, explicó el vocero del BCP.
Coincidió Gee: “Pesca registraría entre el 5 y el 10% de caída, por el calentamiento y el desplazamiento de especies; por ejemplo, el de la anchoveta, y algunos encadenamientos que esto genera en otros sectores”. Así, añadió a su lista la manufactura, la logística, el comercio y los servicios.
El resumen ejecutivo del estudio del BCP también lo recogió: “El evento podría afectar a sectores específicos: alteraciones en la biomasa de anchoveta para la primera temporada de pesca y un invierno más cálido, que podría afectar negativamente las ventas del sector textil”, se pudo leer.
“Un invierno cálido también representará menores ventas para los retails”, complementó el representante del banco.
En efecto, ya la Cámara de Comercio de Lima (CCL) ha revelado que el sector retail peruano reajustó a la baja su proyección de crecimiento para 2026: pasó de 5% a 4%, con ventas que alcanzarían aproximadamente los S/55,000 millones al cierre del año.
“El actual escenario climático podría generar disrupciones logísticas, menor flujo de consumidores y presiones sobre precios, especialmente en regiones afectadas por emergencias debido a precipitaciones intensas”, manifestó Leslie Passalacqua, presidenta del Gremio Retail de la CCL.

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Ánimo del empresariado
El gasto privado seguirá siendo el principal motor del crecimiento, se recogió en el documento oficial. En suma, “la inversión privada creció 10% en 2025, el mayor registro en 13 años, excluyendo el rebote pospandemia”, se acotó.
No obstante, cabe resaltar que la estimación para el 2026 se ubica en 7.5%; es decir, menor a la del año previo.
“Si a uno le preguntan cómo está el Perú, con todo lo que conocemos, está complicado: la enorme rotación de presidentes, primer ministro, ministros, inseguridad ciudadana, minería ilegal, etc. Pero cuando se les pregunta a las empresas cómo están las expectativas de inversión, de acuerdo con una encuesta que realiza el Banco Central de manera mensual, las creen favorables en un contexto en el cual hay ventas récord de autos, camiones, motos, compra y venta de impuestos, importaciones de bienes de capital récord, consumo de cemento en dos dígitos”, amplió Prieto.
La expectativa de inversión a 12 meses es mejor, por supuesto, que la de los próximos 3 meses: 66 vs. 57, respectivamente.

Redactora de Economía en diario Gestión. Periodista piurana con seis años de experiencia profesional en el rubro.








