
La carrera por la inteligencia artificial ya se siente en el retail peruano de tecnología. Las grandes tecnológicas que desarrollan modelos de IA compran memorias y semiconductores para sus centros de datos prácticamente con “cheque en blanco”, y los fabricantes priorizan esos pedidos frente a los de la electrónica de consumo. Esa competencia encareció los componentes de laptops, smartphones y tablets, y los comercios empiezan a trasladar el costo conforme se agotan los inventarios comprados a precios anteriores. Sin embargo, el efecto no es parejo entre categorías ni entre marcas.
Jorge Hiraoka, presidente del Gremio de Comerciantes de Artefactos Electrodomésticos de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), precisó que el alza comenzó en julio. Y es que arrancó con incrementos de entre 10% y 15%, y hoy ya bordea el 20%. El golpe se ha visto sobre todo en laptops, aunque también alcanza a smartphones y tablets.

En smartphones, José Flores, vicepresidente comercial de Vivo Perú y Chile, estimó que los precios de equipos comparables subieron entre 15% y 20% frente al año pasado. El ejecutivo ubicó el cambio real en diciembre de 2025, aunque el tema se venía comentando en la industria desde abril de ese año.
La subida todavía no llega a todos los puntos de venta. “Tienes un stock con un costo anterior, que todavía aguanta y funciona bien, pero de aquí en adelante va bajando el stock y las nuevas entradas (de equipos) ya comienzan a venir con otro costo, y eso es una constante que va a venir”, explicó por su parte Hiraoka.
Para el gremio, el margen de maniobra local es reducido. “Esto no depende de nosotros, ni tampoco de las marcas; depende de los productores de los procesadores, memorias y demás. Y esto pasa a nivel mundial”, sostuvo.
Televisores y línea blanca: menos expuestos a las memorias
Fuera del cómputo y smartphones, el impacto se diluye. En televisores, según Hiraoka, habrá algún efecto, pero al tratarse de productos con varios componentes la afectación no es tan fuerte. Otras categorías también lo sentirán, aunque son menos dependientes de las memorias.
En línea blanca, Pedro Kuljevan, gerente comercial de Electrolux Perú, ubicó la principal presión de costos en la cadena de suministro: logística, disponibilidad de insumos y transporte. “En nuestro caso, el impacto es limitado porque nuestro enfoque no está en incorporar inteligencia artificial de forma masiva en todo el portafolio”, señaló.
Dentro de la marca sueca, refrigeración es la categoría con mayor incorporación de tecnologías avanzadas, orientadas a la conservación de alimentos y la eficiencia energética. Kuljevan admitió que integrar funciones basadas en IA puede elevar los costos de desarrollo en determinadas categorías.
La china Dreame Technology, que vende aspiradoras robot y artefactos para el hogar, reconoció cambios en el costo de los chipsets, pero descartó problemas de disponibilidad: trabaja con proyecciones de demanda y asigna inventarios con mucha anticipación.
“Lo que hemos definido como compañía es que la idea no es trasladar eso al consumidor final (...) lo que buscamos es que de alguna forma ese impacto se pueda minimizar en el tiempo con las negociaciones que se hace con los manufactureros de este tipo de partes que nos van a permitir no tener que hacer ninguna intervención en términos de precios”, afirmó Gustavo Hernández, su gerente de ventas para Latinoamérica.

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Stock adelantado y espalda financiera: ¿Quién resiste mejor?
Cada marca administra el alza a su manera. Según Hiraoka, las que se adelantaron y compraron más mercadería pueden sostener sus precios por más tiempo. Flores de Vivo lo confirma desde el mercado de smartphones: entre enero y abril, las importaciones de equipos crecieron 60% frente al mismo periodo de 2025.
“A raíz de estos incrementos de costos, todos hemos acelerado nuestras importaciones para evitar estas subidas que suceden cada trimestre”, explicó. Ese ritmo, aclaró, no refleja la demanda: mientras a nivel mundial se estima una contracción de 10% a 12%, en el Perú espera un mercado similar al del año pasado o con un crecimiento ligero.
El ajuste también llegará a las gamas, ya que las marcas flexibilizan las especificaciones para no trasladar todo el costo al consumidor. “Va a haber menos equipos con 512 GB de memoria y más con 256 GB, que son perfectamente capaces de hacer todo igual que uno de 512 GB”, señaló.

La coyuntura, además, favorece a los grandes jugadores, que tienen más recursos para sortear el encarecimiento, y eleva la barrera de entrada para nuevas marcas de cómputo, advirtió Hiraoka. El dirigente anticipa también un cambio en la decisión de compra: el cliente valorará más los equipos de ticket medio-alto frente a los modelos de entrada. “Al final, lo que va a importar es qué beneficios le puedes ofrecer al consumidor para que te compren”, afirmó. La diferenciación de producto, añadió, será la vía para justificar una nueva banda de precios.
Desde AMD, Gustavo Ramírez, Consumer Sales Leader para Latinoamérica, marcó distancia con la crisis de la pandemia. Esta vez, explicó, son los fabricantes de memoria los que deciden a quién abastecer primero, una definición ajena a la compañía, cuya hoja de ruta de productos (procesadores) se mantiene sin cambios. Las bandas de precios, agregó, las define cada fabricante de memorias y chips.
La demanda que presiona sobre las memorias proviene, en buena parte, de los mismos clientes de AMD. OpenAI, AWS, Google Cloud y Meta prueban sus procesadores, incluso en fase beta (prueba), para ajustar el desarrollo de sus modelos de IA. “Todos los centros de datos están demandando mayor utilización de memoria y otros componentes, tales como almacenamiento”, explicó Ramírez.
“Más allá de posicionarlo como un encarecimiento, yo lo veo más como una revalorización de la tecnología”, sostuvo el ejecutivo, quien indicó que sus socios del retail peruano entienden el ajuste.

¿Hasta cuándo durará el alza?
Ninguna de las marcas ve un cierre cercano. AMD prevé que el fenómeno continúe en 2027, porque los centros de datos siguen demandando memoria y almacenamiento. Hernández de Dreame es más optimista: espera que el mercado se normalice el próximo año, con la entrada de nuevos proveedores de componentes, especialmente en China.
Flores estima que la presión durará al menos hasta inicios de 2027, aunque el plazo depende de que la industria de IA cumpla su forecast (proyecciones de compra). Si no lo hace, habría más componentes disponibles y los precios se estabilizarían. También influirá la capacidad de los proveedores de memorias para ampliar su producción, algo que, dijo, no es sencillo. “Todas las industrias pasan por ciclos. Este es un ciclo de ajuste para esta industria”, afirmó.
Por su parte, Hiraoka proyecta alzas durante 2026, 2027 y probablemente un año más, antes de que los precios lleguen a una meseta (estancamiento). “He tenido reuniones con gente de afuera y todos me dicen que no tienen claridad de cuánto más va a aumentar. El primer impacto ya está pasando”, advirtió. Por ello, dijo, habrá que seguir la evolución casi mes a mes.
Aun así, el gremio mantiene una lectura positiva del negocio: el sector de artefactos cerraría 2026 con un crecimiento de entre 14% y 15%, y espera un 2027 también favorable.

Periodista de Negocios. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación. Inició su carrera en Diario El Gobierno y desde 2023 trabaja en Diario Gestión, donde se ha especializado en temas industriales, tecnológicos y educativos. Ha ganado el premio Periodista "Revelación 2024" en ciberseguridad de ESET Perú.







