
Con cerca de 16 años de operación en el Perú, Kaeser Compresores, multinacional alemana especializada en la fabricación de compresores de aire para diversos sectores, como manufactura, alimentos y minería, proyecta cerrar el año con un crecimiento de doble dígito. Para sostener ese ritmo alista la apertura de una nueva sede en Piura —una decisión que tomó pese al riesgo de El Niño— y empuja la renta de aire comprimido, un modelo que empieza a ganar terreno en la industria peruana.
Marco Vásquez, gerente general de Kaeser Compresores en el Perú, descartó que el año electoral haya frenado la demanda de compresores de aire. “Uno siempre relaciona el año electoral con decrecimiento, con estancamiento de ventas; sin embargo, nosotros venimos creciendo año a año y de una manera bastante acelerada”, señaló a Gestión.
Parte de ese crecimiento, precisó, se explica por la naturaleza del negocio: hay industrias que compran en el día a día y otras que corren procesos de evaluación de medio año o un año antes de emitir la orden de compra. “Hemos ganado proyectos que estamos facturando este año, pero que se ganaron el año pasado, porque una vez que nos dan la orden de compra tenemos que construirlos a la medida en la fábrica”, detalló.

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El 60% de Kaeser depende de la minería: así arma su red en regiones
La minería es el principal motor de la compañía en el Perú: cerca del 60% de su facturación proviene del sector, sobre todo por el peso de los equipos de gran tamaño instalados en operaciones de gran minería, que demandan más repuestos, más aceite y más servicio de ingeniería.
Dentro de ese universo, la línea de compresores móviles a diesel —la familia Mobilair, usada en exploración y trabajos de construcción— ha sido la de mayor dinamismo. Su modelo más comercial, el M100, tiene un precio de venta cercano a los US$ 48,000 y la firma mantiene un stock mínimo de 100 unidades a nivel nacional para no quebrar inventario.
La empresa opera varias oficinas en el país. Su sede central está en Lurín, con un almacén de 3,000 m2 y un edificio de oficinas de 1,500 m2. A ello se suma las sedes en Trujillo, Arequipa, Nasca y Abancay, todas con almacén de repuestos, showroom y soporte de ingeniería descentralizado.
El criterio de apertura obedece a la densidad de máquinas instaladas: Nasca se habilitó cuando la demanda de compresores y repuestos en la zona obligó a tener stock inmediato allí. “El cliente que usa el compresor (…) no tiene que venir hasta Lima a comprar un repuesto, un filtro o el aceite”, explicó Vásquez.
Toda la producción llega desde Alemania: los contenedores ingresan por el Callao y se desembarcan en Lurín. “Producimos todo en nuestra planta de Alemania y tenemos el control y el seguimiento de cada pieza”, afirmó el ejecutivo, quien vinculó ese esquema a un mantenimiento mayor —el overhaul— programado a 10 años en condiciones estándar.

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El Niño no frena a Kaeser: US$ 250,000 para su nueva sede en Piura
La próxima apertura de Kaeser será en Piura, prevista para las primeras semanas de octubre. Se trata de una oficina con soporte de ingeniería, showroom y un almacén de repuestos de dimensiones acotadas, con una inversión cercana a US$ 250,000 que incluye personal, stock, herramientas, equipos de medición y camionetas equipadas.
La decisión responde a la exigencia de calidad de aire de la agroindustria del norte —donde lidera la producción de limón y mango, entre otros cultivos— y a la presencia minera en la zona. Pero también a un cálculo menos evidente: el Fenómeno de El Niño (FEN)
“Me preguntaron por qué abres en Piura si viene El Niño. Hay que pensar distinto (…) si como empresa vas a pensar en cuidarte y no en acompañar al cliente en un momento difícil, pienso que no es el camino; por el contrario debemos preparar a los clientes para el evento, si es que sucediera, llámese una inundación de las plantas y que se malogren las máquinas“, sostuvo.
La estrategia pasa por capacitación en uso y dimensionamiento correcto del aire comprimido, stock de equipos de reemplazo y en renta, y trabajo conjunto con las empresas rentadoras que atienden a las constructoras adjudicatarias de obra pública.
Vásquez comparó el enfoque con el adoptado durante la pandemia, cuando la firma gestionó permisos para no interrumpir la atención a hospitales, clínicas y plantas de generación de oxígeno.
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Del CAPEX al OPEX: la industria peruana migra a rentar aire comprimido
El eje de crecimiento que la compañía impulsará con más fuerza es el de renta. El modelo traslada al proveedor la propiedad y la gestión del sistema de aire comprimido: instalación, monitoreo en línea desde una sala de control, mantenimiento y repuestos, mientras el cliente paga por el aire de calidad que su producción necesita, sin inmovilizar capital.
“El cliente ya no invierte en activos de capital de cientos de miles de dólares (…) nosotros nos encargamos de todo”, indicó. La firma tiene contratos firmados a 7, 8 y 10 años, plazos que —según el ejecutivo— son los que permiten reducir la tarifa mensual, al estar ya cubiertas la depreciación y las intervenciones mayores del equipo.
Además, ofrece una variante en contenedor con el sistema ya montado. Según el ejecutivo, ese formato ahorra al cliente levantar una sala de compresores y asumir la obra civil y los permisos asociados. ““Es enchufar y usar (…) el día que ya no lo quieran, se levanta el contenedor”, describió.
La migración, agregó, se observa de forma transversal: “He visto el modelo en minería y en alimentos”. Vásquez planteó que el Estado debería generar espacios para que la industria peruana adopte estos esquemas y gane eficiencia.
Un frente adicional es el académico. La compañía cerró convenios con institutos y universidades para dictar cursos certificados de aire comprimido a alumnos de últimos años y egresados, en sedes descentralizadas, con el fin de cerrar una brecha de conocimiento que —según el ejecutivo— arrastra el mercado local en el cálculo y dimensionamiento del aire bajo normas internacionales.
Los planes de Kaeser para 2027 recién se definirán en noviembre, cuando las áreas comerciales presenten sus proyecciones. Los ejes, sin embargo, ya están fijados: sostener la minería, empujar la renta y explorar nuevos mercados.
Más datos sobre Kaeser Compresores
- Crecimiento. La empresa proyecta cerrar el año con un avance de doble dígito, en línea con su desempeño de los últimos años.
- Minería. Casi el 60% de su facturación en el Perú proviene del sector minero, con foco en la gran minería.
- Red. Kaeser tiene oficinas en Lurín, Trujillo, Arequipa, Nasca, Abancay y Piura, esta última prevista su apertura para octubre.
- Inversión. Cerca de US$ 250,000 destinados a la nueva sede del norte, entre oficinas, showroom, stock, equipos de medición y personal.
- Renta. Contratos de hasta 10 años bajo un modelo en el que el cliente paga una cuota mensual y no invierte CAPEX.
- Matriz. El grupo opera en más de 140 países con más de 8,500 empleados y su casa matriz está en Coburgo (Coburg), una ciudad alemana de unos 50,000 habitantes donde la firma es el principal empleador.

Periodista de Negocios. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación. Inició su carrera en Diario El Gobierno y desde 2023 trabaja en Diario Gestión, donde se ha especializado en temas industriales, tecnológicos y educativos. Ha ganado el premio Periodista "Revelación 2024" en ciberseguridad de ESET Perú.






