
La educación superior peruana enfrenta un reto de amplia magnitud ante los cambios en la oferta laboral propiciados por el avance de tecnologías como la inteligencia artificial (IA), principalmente porque el 72% de las empresas tiene dificultades para encontrar el talento que necesita —en datos de Manpowergroup— y el 39% de las competencias clave del mercado laboral cambiarán antes del 2030 —según el Foro Económico Mundial—.
Ben Nelson, fundador y CEO de Minerva University, comentó a Gestión que aquellas universidades que no transformen su modelo educativo dejarán de ser relevantes. Cuestionó además que muchas instituciones sostengan que están adaptándose a la IA solo porque incorporaron un curso obligatorio sobre esta tecnología.
“Es insuficiente. Si queremos tomarnos esto en serio, no se trata solamente de agregar un curso y decir: ahora aprenderemos a utilizar la inteligencia artificial para escribir nuestros proyectos”, mencionó a Gestión el fundador de la universidad reconocida como la más innovadora del mundo por el World’s Universities with Real Impact (WURI).
Soluciones para la formación universitaria
Nelson señala que las instituciones de educación superior universitarias que quieran adaptarse a este nuevo escenario deben reestructurar su currículo para que las habilidades vinculadas al pensamiento crítico, la IA y la resolución de problemas no aparezcan únicamente en cursos específicos, sino que sean desarrolladas y reforzadas a lo largo de toda la formación.
Además, deberán enseñar explícitamente esas competencias, y no solo asumir que un estudiante desarrollará el pensamiento crítico mientras aprende alguna especialidad.
Y, tercero, cambiar su sistema de evaluación. Según Nelson, las universidades deben comprobar si los estudiantes realmente adquirieron las capacidades que necesitan para desenvolverse en el mundo real, y no limitarse a verificar si aprobaron determinadas asignaturas.

“Si queremos tomarnos esto en serio, no se trata solamente de agregar un curso y decir: ahora aprenderemos a utilizar la inteligencia artificial para escribir nuestros proyectos”, reflexiona Nelson.
El CEO de Minerva University aclara que la universidad tradicional “ya es obsoleta desde hace muchos años”, por lo que estas casas de estudio deben migrar de un modelo concentrado en transmitir información a uno orientado al desarrollo y aplicación de competencias.
Dentro de los ejes para transformar las universidades, Ben Nelson identifica: reestructurar el currículo para que las habilidades vinculadas al pensamiento crítico, la IA y la resolución de problemas no aparezcan únicamente en cursos específicos, sino que sean desarrolladas y reforzadas a lo largo de toda la formación; así como enseñar explícitamente esas competencias y modificar el sistema de evaluación para comprobar si los estudiantes adquirieron las capacidades que necesitan para desenvolverse.
“Estudiar más tiempo, por menos tiempo”
Álvaro Ramos, CEO de Laureate Perú, afirma que el desempleo en nuestro país puede seguir creciendo si la educación superior “sigue formando profesionales para un mercado que ya no existe”; por ello, recomienda construir modelos más cortos, flexibles y conectados con la evidencia internacional, similar a lo que hacen Reino Unido o Francia con carreras de tres años.
En esa línea, explicó que en el Perú se necesita “estudiar más tiempo, pero por menos tiempo”. ¿En qué radica su propuesta? Alega que el sistema de educación universitaria vigente forma profesionales en cinco años para “enseñanzas que en uno o dos años dejan de ser relevantes”. “No debe ser el modelo que manejemos”, anotó.
Por ello, durante el último CADE Educación 2026 propuso que se apueste por esquemas como los países europeos mencionados, en donde la ratio de inserción laboral llega hasta el 85% después de tres años de formación. “Se necesita inserción laboral más rápida que permita hacer upskilling constante. Mientras trabaja, que se defina qué habilidades necesitas”, soslayó.
La pirámide invertida del mercado laboral: ¿qué buscan las empresas?
José Luis Naranjo, presidente de Senati, alertó en CADE Educación sobre una “pirámide invertida”: el 65.8% de la matrícula en educación superior la concentra universidades y el 20.57%, institutos tecnológicos, pero la demanda laboral requiere 51.7% de perfiles técnicos, frente a 20.4% de universitarios —en datos del MTPE—.
“Necesitamos invertir en educación técnica con la misma prioridad con la que invertimos en la universitaria. El Estado no está ayudando. Tiene un presupuesto de casi S/ 49 mil millones para el sector educativo, pero a la educación técnica destina solo 4.4% del presupuesto (S/ 2,142 millones)”, dijo.
Naranjo agregó que la brecha no es solamente de calidad, sino que se necesita una oferta formativa más pertinente, flexible y ligada a las necesidades productivas. Dentro de las competencias especialmente requeridas, figuran:
- Habilidades técnicas
- Competencias digitales
- Análisis de datos
- Robótica e IA
- Habilidades socioemocionales
Mientras que, según el Foro Económico Mundial, los puestos de trabajo con mayor potencial de crecimiento son: especialistas de big data; ingenieros de fintechs; especialistas de IA y machine learning —áreas que no existían hace un par de años—, así como desarrolladores de software y aplicativos y especialistas de seguridad digital, principalmente.

Becas y tecnología para el cierre de brecha técnica
En tanto, Naranjo señala que en la educación superior técnica se necesita fomentar el acceso a becas, las cuales deben orientarse a sectores y regiones con déficit de talento.
También urge contar con aulas tecnológicas, docentes especializados, equipos didácticos y materiales, talleres con tecnologías vigentes y laboratorios y software de alta tecnología.
“El talento no tiene cuna, pero la educación superior tiene que tener especialización regional. No es lo mismo impartir educación técnica en Tumbes, Madre de Dios o Cusco”, refirió.
Por último, resaltó que el Perú tiene ahora “una condición que no la teníamos hace 5 años: somos el centro de disputa geopolítica gracias a los puertos”. Naranjo sostuvo que la tecnología vinculada a la logística dinamizará al país “de una manera increíble”, lo que implica un reto para la formación de profesionales.

Periodista con más de 5 años de experiencia en la cobertura de coyuntura económica e informes especiales en prensa escrita y digital.







