
La construcción mantiene su tracción y dinamiza nuevas inversiones. Según la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), el PBI del sector creció 11.8% en el primer semestre de 2026, acumulando 14 meses consecutivos de expansión, impulsado por el consumo de cemento (12.7%) y el avance de obra pública (10,6%). En paralelo, la venta de viviendas nuevas en Lima Metropolitana creció 26% interanual en el mismo periodo. En ese escenario de expansión y déficit de infraestructura, proveedores de materiales como la multinacional italiana Mapei avanzan con un nuevo proyecto para potenciar su capacidad productiva en Perú y atender nuevos sectores dentro y fuera del mercado local.
Diego Crespo, gerente general de Mapei Perú, señaló que llevan 10 años operando como filial local de la casa matriz de Italia. La actividad está centralizada en Lurín desde hace una década, con fábrica, almacenes, laboratorios y oficinas. En esa sede, fabrican aditivos líquidos —impermeabilizantes, productos para concreto premezclado, minería e industria cementera—.
En la actualidad, el 70% de su portafolio local es fabricado en dicha planta y el 30% es importado, considerando una oferta de 11 líneas frente a las 17 que el grupo maneja a nivel mundial.
Para potenciar la producción en Perú, el ejecutivo anunció la construcción de una nueva planta en Perú con una inversión de alrededor de US$ 20 millones, considerando terreno, ingeniería, construcción y equipamiento. Así, la manufactura local alcanzará entre el 85% a 90% del portafolio, incorporando línea de productos secos que hoy importan (morteros embolsados, pegamentos para cerámica y otros cementicios).
El proyecto implica la relocalización total de Mapei en una sola sede de 20,000 m2 en Cajamarquilla, en Lima Este.
“Vamos a multiplicar por siete el espacio que tenemos actualmente. La nueva planta va a reflejar la inversión, la apuesta que se hace por nuestro mercado en Perú y por extender las líneas de producción”, comentó a Gestión.
En capacidad, el salto también será exponencial: de 7,000 toneladas al año actuales a más de 30,000 toneladas por turno, con posibilidad de llegar a 90,000 toneladas anuales en tres turnos. La planta está pensada para los próximos 20 años.

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Los motivos de la inversión: expansión regional y expectativa a largo plazo
Consultado por la situación de la referida iniciativa, Crespo refirió que la decisión fue aprobada en 2024 y que el proyecto ha ido avanzando con la compra de terreno e ingeniería. La apuesta responde a un plan de expansión en el cual también incluyeron a Perú.
La construcción concluiría a fines del segundo trimestre del próximo año y el equipamiento de líneas hacia fines del tercer trimestre.
En la actualidad, la multinacional italiana construye cinco fábricas nuevas en simultáneo en Latinoamérica (Argentina, Brasil, Colombia, México y Perú).
“El grupo Mapei apuesta no solamente en los buenos momentos del mercado, sino también en los que son complicados”, sostuvo el ejecutivo, tras mencionar que la apuesta por Perú también responde a las expectativas de inversión privada a futuro.
Respecto a la reubicación hacia Lima Este, remarcó que tal cambio responde a la cercanía que tendrían con materias primas para las nuevas líneas.
“Para los productos secos se usan materias primas de muy grandes volúmenes, pero que también son muy afectas a temas de fletes. Por un tema de competitividad de costo, porque las importaciones tienen un costo importante en temas de flete, no hemos podido llegar a todos los sectores”, mencionó.

La exportación desde Perú como siguiente paso de Mapei
Para Mapei, la prioridad de la nueva planta de Cajamarquilla será abastecer al mercado local, pero la nueva capacidad abre la puerta a Sudamérica. Hoy, Ecuador es atendido por Mapei Colombia y Bolivia por Mapei Argentina.
“Una vez que se monte la planta de Perú haremos todo el análisis, porque la política del grupo es atender el mercado y llegar de forma más competitiva. Seguramente se podrán abrir opciones de abastecer Chile, Bolivia y Ecuador principalmente, pero el foco principal es el mercado local”, manifestó Crespo.
Con la fabricación local de secos, además, podrán llegar a nuevas zonas geográficas dentro del Perú donde hoy la importación les resta competitividad.

El salto de la mediana a la gran minería
El presente año, Mapei Perú registra un crecimiento de 40%, por encima del presupuesto, con impulso del canal inmobiliario y de distribución. Asimismo, la demanda de la minería viene siendo clave tras haber ingresado a ese sector hace dos años.
“Los dos canales más importantes son el rubro minero y tunelero. Estamos presentes en proyectos tan grandes como el Metro de Lima, y también en la industria cementera”, detalló, tras mencionar que a este último sector proveen insumos especializados para el cemento como ayudantes de molienda y mejoradores de resistencia.
En tanto, en minería han empezado con el suministro de la mediana minería, principalmente subterránea —sostenimiento de túnel o socavón—, y están muy cerca de entrar a gran minería. Hoy, están en el norte y centro del país; y en el sur, donde se concentra la actividad de tajo abierto de cobre, también avanzan con proyectos puntuales.
Para gran minería, la oportunidad no es solo subterránea. “Los nuevos proyectos, así no sean subterráneos, nos generan oportunidades de negocio en el tema del montaje”, anotó.
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Otros sectores en la mira y proyecciones
La nueva capacidad de Mapei Perú llegará en un momento clave para otros sectores como agroindustria e infraestructura. Crespo menciona proyectos de irrigación como Chavimochic, campañas para protección contra filtraciones por el fenómeno El Niño en viviendas, y la cartera de infraestructura: Carretera Central, Anillo Vial Periférico, próximas líneas de metro, ampliaciones de puertos y siete aeropuertos entre construcción y expansión.
Con presencia ya en 11 ciudades grandes —de Tumbes a Tacna en costa, y Huancayo, Ayacucho, Cusco y Cajamarca en sierra—, el objetivo es consolidar el centro y llegar luego a la selva.
En competencia, reconoce que el mercado está dominado por multinacionales que han participado en operaciones de adquisición en los últimos años y con varias décadas de operación. “Nosotros recién vamos en 10 años. Pero con la nueva inversión vamos a lograr una posición expectante”, añadió.
Para 2026, la expectativa es cerrar el año manteniendo el 40% de crecimiento, en línea con el dinamismo que proyecta Capeco y la recuperación de inversión privada vinculada a minería y vivienda.







