
Los mercados se agitaron y se sumieron en la incertidumbre poco después de que la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) anunciara que elevará su tasa de interés de referencia por primera vez desde julio del 2023, tal como anticiparon analistas a Gestión (15.09.2026).
Pero la turbación se hizo más notoria cuando se supo que la mayoría de miembros de la Fed, que votaron unánimemente por subir la tasa desde hoy, se inclinan por un ajuste adicional en lo que resta del año. La tasa clave pasó de un rango previo de 3.50% a 3.75% al actual de 3.75% a 4% a partir de hoy.
Sin embargo, las cavilaciones se profundizaron principalmente por el tono hawkish (restrictivo en política monetaria) que usó el presidente de ese banco central, Kevin Warsh, quien sustentó la decisión en que la actividad económica en ese país se mantiene sólida, las tensiones geopolíticas no cesan y la persistencia de la inflación en niveles altos en EE.UU. y el resto del mundo.
- LEA TAMBIÉN SMV: Perú podría perder ventaja tributaria en bolsa integrada con Chile y Colombia, ¿qué hará MEF?
Ese sesgo más conservador y centrado en aquietar la inflación abrió las puertas a más subidas en la tasa de la Fed este y el próximo año, y provocó ayer mismo la reacción de los activos: los índices de la bolsa de Nueva York pasaron de azul a negativo (el Dow Jones cedió 1.2%); el dólar se empinó 0.6% frente a una canasta de monedas principales; el oro, que subía 1%, cerró la sesión con una merma de 2%, y el cobre descendió.
La tasas de interés de los bonos estadounidenses de largo plazo, que en días previos superó el 5%, un máximo en 19 años, continuó en ascenso hasta 5.2%.
Sin rebeldía
Warsh sostuvo que la acción de la Fed no es un acto de rebeldía en contra de la intención del presidente de EE.UU., Donald Trump, de que se reduzca el costo del dinero en ese país, sino una decisión de política monetaria que responde al status quo.
Para los observadores del mercado este es un punto a favor del banquero central que, pese a ser designado por el mismo republicado, trasluce que su orientación seguiría libre de injerencias políticas.
La autoridad monetaria afirmó que si bien el proceso inflacionario en ese país y en el mundo obedece al choque de oferta proveniente del incremento del precio del petróleo, la medida de la Fed busca que el ajuste de los combustibles no contamine al resto de precios en la economía.
Para el estratega de inversiones de wealth management de Scotiabank, Mario Guerrero, la reunión de banqueros en Jackson Hole a fin de agosto, fue el punto de quiebre, pues ahí Warsh enfatizó que la política monetaria en EE.UU. no era lo suficientemente restrictiva como para detener el curso de la inflación.“Efectivamente, uno de los puntos claves o mensajes más potentes (de Warsh, ayer) es que la inflación ha estado alta por demasiado tiempo. Es el principal argumento” dijo a Gestión.
El mensaje de Warsh apunta a que su enfoque será retomar el control de la inflación y, de paso, da una señal de independencia ante el Gobierno, sostuvo.
Con ese lineamiento de buscar un retorno más rápido a la meta de inflación en EE.UU., la tasa de la Fed volvería a subir y los mercados, en el último trimestre de este año y el primero del 2027, se acomodarán al escenario de tasas de interés más altas y a la volatilidad, proyectó.

Dólar
En ese entorno, el dólar, hoy en S/ 3.37, remontaría a niveles de S/ 3.36 a S/ 3.40, mientras que las tasas de interés de los bonos del gobierno en esa moneda y las de los soberanos en soles subirían, estimó.
En el mercado financiero, se incrementaría más el costo de financiamiento en dólares, sobre todo a mediano y largo plazo en esa moneda, aunque también en soles en menor medida, añadió.
Además, si sube la tasa en dólares se encarecen los metales, con un panorama menos halagüeño para el oro, mientras que el cobre culminaría el año en nivel similar al actual, “no necesariamente subiendo pero sí consolidándose”, refirió Guerrero. Sin embargo, precisó que los precios de ambos commodities seguirían con cotizaciones altas, favorables al Perú.
Según otros gerentes de bancos, el dólar reaccionaría en el corto plazo al alza pero solo hasta cotas de S/ 3.40, pues los precios de metales aún elevados contendrían una mayor depreciación del sol. Agregaron que tras una etapa de adaptación a la decisión de la Fed, el dólar en el ámbito local retomaría su sesgo depreciatorio.
Empero, consideraron que el BCR enfrentará mayores presiones para subir su tasa de interés referencial, pues la brecha respecto de la Fed se ha acortado.
Guerrero, de Scotiabank, sostuvo que la lectura que se desprende de los anuncios de la Fed es que su tasa puede subir en el corto plazo, pero que en el 2028 retomaría su tendencia descendente.
Restricción
No obstante, otros banqueros señalan que el mercado ha recogido una posición hawkish de la Reserva Federal, por lo que podría haber más subidas de tasas de interés si la inflación en EE.UU. no cede y la economía continúa sólida.
“La reunión de la Fed entregó una señal de mayor restricción monetaria, reflejando una creciente preocupación por la persistencia inflacionaria en un contexto en que la economía continúa mostrando suficiente resiliencia para absorber tasas más altas”, dijo Mauricio Guzmán, de Sura.
Con ello, el enfoque del mercado “pasa desde el movimiento de septiembre, que ya estaba ampliamente incorporado en precios, hacia cuánto endurecimiento adicional será necesario antes de que la Fed pueda dar por cerrado el ciclo (alcista de su tasa)”, añadió.

Inversionistas en BVL estarán atentos a inflación y petróleo
La decisión de la Reserva Federal de elevar su tasa de interés tendrá efectos diferenciados sobre la Bolsa de Valores de Lima (BVL), principalmente a través del costo de financiamiento y las expectativas sobre futuras alzas, dijo Marco Contreras, head of research de Kallpa SAB. “El mercado local tuvo tiempo de incorporar el anuncio de la Fed, realizado antes del cierre de la sesión, aunque algunas cotizaciones registraron ajustes”, indicó.
Sostuvo que las acciones del sector bancario serían de las más sensibles a estos movimientos de las tasas, mientras que las empresas mineras también podrían afectarse si una mayor preocupación por la inflación presiona a la baja los precios de los metales. Hacia adelante, los inversionistas seguirán de cerca la evolución de la inflación y del petróleo, cuyo precio supera los US$100 por barril, comentó.
“Si permanece elevado, podría trasladarse a los costos de transporte y otros bienes, reforzando las expectativas de nuevas alzas de tasas. Y las mayores tasas también elevan el costo de financiamiento para las empresas”, expresó.
- LEA TAMBIÉN Bolsa de Lima da paso crucial para integrarse con Chile y Colombia, ¿qué tendrán inversionistas?

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.

Economista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.








