
Pese a que el fenómeno de El Niño representa una amenaza para diversos sectores, el rubro de construcción muestra mejores previsiones para el cierre del año 2026.
Según los resultados de la Encuesta de Expectativas Empresariales de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), en junio las proyecciones de operaciones de las empresas han crecido “sensiblemente” en comparación con las mediciones de meses anteriores.
Mientras que a inicios de año las expectativas eran más moderadas, la medición de junio revela que las empresas del sector ahora esperan que sus operaciones crezcan 9.4% durante el cierre del año.
El segmento de edificadores o inmobiliarios es el más optimista, proyectando un crecimiento del 11% para finales de año, duplicando sus expectativas de crecimiento frente a la medición de abril.
Sin embargo, el director ejecutivo de Capeco, Guido Valdivia, advierte que el “lindo escenario de corto plazo que puede ser ensombrecido por el Fenómeno de El Niño”.
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Medidas ante el Niño
Ante la probabilidad del 60% de que se manifieste un Fenómeno de El Niño con intensidad “fuerte” entre octubre de 2026 y enero del próximo año, Capeco advierte efectos por la falta de una planificación territorial efectiva y la alta informalidad en la ocupación del suelo.
Valdivia señaló que esta situación no solo complica las labores de prevención y atención de emergencias, sino que también afecta directamente los procesos de producción especialmente porque las obras previstas para mejorar la prevención en las regiones del norte afectadas por el Niño costero del 2017 no se han terminado.
Aunque el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) ha anunciado una partida de US$ 2,000 millones para enfrentar la emergencia, Valdivia resaltó que se requiere una estrategia integral de acondicionamiento del territorio y modernización de las ciudades para evitar que se repitan los mismos desastres cíclicamente.
Además, el representante de Capeco propuso la creación de una entidad macroregional para gestionar estas obras y sugirió que el mantenimiento se financie mediante una tarifa de servicio público, similar a la del agua o la luz.







