
Los precios al consumidor continúan al alza en el Perú, pero no afectan por igual a todas las regiones. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en los últimos 12 meses, a junio, son seis las ciudades con un Índice de Precios al Consumidor (IPC) superior al promedio nacional de 3.57%.
Puerto Maldonado es la ciudad con el mayor incremento de precios en el periodo julio 2025 - junio 2026. El IPC de la ciudad se fijó en 7.37%, más del doble del promedio nacional y casi duplicando la inflación de Lima Metropolitana (4.01%).
Este es el cuarto mes consecutivo en el que Puerto Maldonado se posiciona como la ciudad con los productos y servicios más encarecidos. Este aumento en el costo de vida estaría relacionado principalmente al fuerte incremento de precios del transporte registrado durante los últimos meses, precisó Martín Valencia, jefe de Estudios Económicos del Instituto Peruano de Economía (IPE).
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“Ha subido sobre todo el rubro transportes, es decir, por combustibles, gasolinas, transporte de pasajeros por carretera y transporte por aire. En menor medida también frutas. [El precio de] todos estos rubros vienen creciendo a tasas muy altas”, explicó a Gestión.
Valencia indicó que, de acuerdo con la información desagregada del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), hasta mayo los combustibles llegaron a registrar incrementos de hasta 51% en Puerto Maldonado.
Por ello, consideró que la presión podría empezar a moderarse conforme continúe la reducción de los precios internacionales del petróleo y disminuyan los costos de transporte, aunque advirtió que todavía es prematuro estimar qué tan rápida será esa corrección.

¿Qué pasó con las otras ciudades?
En total, el INEI monitorea 26 ciudades del país. Después de Puerto Maldonado, las mayores variaciones anuales corresponden a Moquegua, Arequipa, Abancay, Lima Metropolitana y Huancayo, todas por encima del resultado nacional.
En el otro extremo, las ciudades con crecimientos más acotados fueron Tumbes, con una variación anual de apenas 0.90%, seguida de Iquitos (1.03%), Chimbote (1.73%), Tarapoto (1.91%) y Huánuco (1.99%).
“La mayoría está por debajo de la inflación de Lima Metropolitana. Eso muestra que el choque del [ducto que transporta gas de] Camisea y del precio internacional del petróleo ha terminado impactando más a ciudades grandes como Lima respecto de otras ciudades”, indicó el economista del IPE.
Añadió que, tras el pico observado en marzo, la dispersión entre ciudades ha comenzado a reducirse, por lo que espera que gradualmente vayan normalizándose.

Así les fue solo en junio
Si observamos los precios en un solo mes, durante junio solo 10 de las 26 ciudades evaluadas por el INEI registraron incrementos. Las mayores alzas mensuales se registraron en Puerto Maldonado (0.47%), Trujillo (0.31%) y Lima Metropolitana (0.23%), seguidas por Puno (0.18%), Tumbes (0.14%) y Cajamarca (0.11%).
El informe precisó que los aumentos de precios de ese mes se explicaron principalmente por el encarecimiento en alimentos básicos y productos agrícolas.
En detalle, precisaron que subieron los precios de pescados, huevos de gallina, y frutas como papaya, mango, manzanas, plátano de seda, piña, uva blanca y granadilla, así como también de cultivos como choclo, espinaca, lechuga, apio y zapallo.
Por el contrario, en junio 16 ciudades presentaron caídas. Las mayores reducciones de precios se reportaron en Iquitos (-0.63%), Pucallpa (-0.48%), Piura (-0.40%), Cerro de Pasco (-0.29%) y Chiclayo (-0.25%).

¿Seguirán subiendo los precios?
De cara a los próximos meses, el IPE prevé que la inflación anual -que se mide con el IPC de Lima-permanezca alrededor del 4%, aunque podría aumentar ligeramente entre agosto y septiembre por un efecto estadístico de comparación.
“Puede que en esta segunda mitad del año vaya un poco más hacia 4.1% o 4.2% en algunos meses puntuales porque el año pasado en agosto y septiembre se tuvo una inflación negativa, entonces hay una base baja. Esto quiere decir que puede que la inflación anual a 12 meses sea más alta de lo que está ahora, pero no mucho más y luego ya a partir en noviembre empezaría a bajar”, sostuvo Valencia.
La próxima evolución de los precios, indicó, dependerá también del comportamiento del fenómeno de El Niño -cuyos impactos más graves se verían en verano del 2026- que podrían ir generando una destrucción de cultivos por las lluvias, derivando en nuevas presiones sobre los precios de los alimentos.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.







