
Después que los precios se dispararan en marzo y continuara esta dinámica en abril, sobre todo por factores vinculados a los combustibles, la inflación en el Perú comenzó finalmente a desacelerarse. Es más, el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) proyectó seguiría en esa tendencia en los siguientes meses.
Este cambio se debe principalmente a que el precio del petróleo viene cayendo tras un acuerdo de alto al fuego entre Estados Unidos e Irán. Aunque la corrección de precios venía incluso desde unas semanas antes a este hecho.
La inflación anual se ubicó en 3.91% en mayo, tras un 3.8% en marzo y 4.01% en abril. Pero, si se le quita alimentos, energía y transportes, componentes volátiles, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Lima Metropolitana se ubica en 1.6%.
Además, si solo se toma la variación mensual del IPC, se muestra que en marzo se disparó en 2.38%, se redujo a 0.52% en abril y en mayo retrocedió 0.16%.

Según el presidente del BCRP, Julio Velarde, la variación de junio también estaría a la baja siempre que continúe el descenso de los precios de combustibles. Sin embargo, se volvería al rango meta del banco, es decir, entre 1% y 3%, todavía en el 2027.
“Esperamos converger al rango meta del BCRP el próximo año. Sin embargo, probablemente en los siguientes meses, desde mayo, la [expectativa de] inflación anualizada esté debajo del 2%, aunque siempre hay incertidumbre por cómo pueda golpear el fenómeno de El Niño”, comentó a la prensa.
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Riesgo por El Niño
Según las proyecciones de la entidad, el impacto del fenómeno de El Niño sería moderado en comparación con otros eventos climáticos.
De esta manera, el BCRP estima que el fenómeno restaría entre 0.7% y 0.8% al crecimiento este año, y entre 0.8% y 0.9% el próximo.
Teniendo en cuenta que el impacto del fenómeno climático se concentra principalmente en sectores agrícolas y pesqueros, se prevé que el clima podría golpear la producción de productos básicos.
“Los productos que suben [de precio] dependen de cómo se da [este fenómeno climático]. Por calor, lo que sufren son limón, mango, etcétera. El limón es el que más pesaría en inflación si da saltos como los del 2023. Si hay sequías puede afectar también productos domésticos con la papa”, precisó Velarde.
Las proyecciones del BCRP indican que el precio de la papa podría subir este año hasta cerca de 20%, pero no se esperaría que tenga tanto impacto real en la inflación general.
Con lo mencionado, sobre la división de consumo: alimentos y bebidas no alcohólicas, precisó Velarde, se espera un impacto de 3.3% para este año, pero sería menor en 2027 por el efecto que se tendrá en la producción.
Pese a los problemas que traiga El Niño, la expectativa del banco central apunta a que la inflación total regresará definitivamente a la normalidad a inicios de 2027.








