
En marzo último, el sector agropecuario retrocedió ligeramente por una caída del 2% en el volumen de producción de los principales cultivos como arroz, café, mango, cacao, entre otros, debido a una menor superficie sembrada y factores climáticos adversos.
Con dicho resultado, en el primer trimestre del 2026, la actividad agropecuaria tuvo un crecimiento de apenas 1.3%, una desaceleración respecto al crecimiento de 4.8% del 2025, moderación que se atribuye, principalmente, a choques de oferta climáticos, vinculados al Fenómeno El Niño Costero.
Sin embargo, a diferencia de otros años, cuando esa anomalía de la naturaleza ocasionó intensas lluvias, en esta ocasión, el impacto en el sector agrícola y pecuario viene por el lado de temperaturas por encima de lo normal.
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El último informe del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), proyecta que, para el trimestre junio-agosto, ocurrirían lluvias dentro de lo normal en la costa norte, pero que las temperaturas del aire se mantendrían por encima de sus valores climáticos a lo largo de la costa, asociados a la persistencia del calentamiento del mar frente al litoral.
¿Qué impacto tendrá en el agro?
En línea con esa proyección, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) elaboró pronósticos de riesgo agroclimático para el periodo de junio a agosto 2026, en los que advierte niveles de riesgo entre bajos, medios y altos para algunos de los principales cultivos de la campaña agrícola 2025-2026 e, incluso, para la siguiente campaña 2026-2027.

Entre los sembríos que presentan niveles de riesgo medios y altos figuran el arroz (que ya afronta una crisis derivada de la caída de sus precios), la papa, el maíz, la palta y el frijol, dependiendo de la zona donde se cultivan.
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Riesgos para el arroz
En el caso del arroz -el producto más sembrado en el Perú-, refiere que el aumento de la temperatura asociada a El Niño Costero en Piura podría elevar el nivel de riesgo agroclimático entre medio y alto debido a que se espera una temperatura máxima y mínima superior a sus valores normales, que afectan el cultivo.
Esto sucedería a pesar de que los reservorios en ese departamento norteño, como Poechos y San Lorenzo, están entre un 99% y un 100% de su capacidad de almacenaje de agua, respectivamente.
A la vez, refiere que las altas temperaturas podrían incrementar el riesgo fitosanitario por plagas en el inicio de la campaña chica arrocera en los valles La Leche y Zaña (en la región Lambayeque), por lo que el riesgo en esas zonas sería medio.

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En la costa sur, el Senamhi estima que las lluvias en agosto serían inferiores a los valores normales, lo cual podría retrasar el inicio de las labores de preparación del terreno para la siembra de esa gramínea.
Pronósticos para la papa
Respecto al tubérculo, la entidad prevé que el riesgo agroclimático para su cultivo en la costa central y sur se mantendría, principalmente, entre bajo y medio, con algunos sectores puntuales de riesgo alto. En estas zonas, donde el cultivo se desarrolla mayormente bajo riego, la presencia de temperaturas diurnas cálidas podría favorecer su crecimiento vegetativo.
Sin embargo, advierte, se podría presentar retrasos en la tuberización, así como el incremento de la demanda hídrica del cultivo, por lo que una inadecuada programación del riego podría generar estrés, especialmente, en campos en inicio de tuberización o llenado de tubérculos.

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Asimismo, las temperaturas superiores a sus valores normales podrían favorecer una mayor incidencia de plagas propias de la estación, como gusanos de tierra, mosca minadora, polilla de la papa y prodiplosis.
Dificultades para la palta
En cuanto a la palta, el Senamhi prevé que el Niño Costero en desarrollo en la costa norte en este periodo puede afectar el inicio de la campaña agrícola 2026-2027, particularmente, en las regiones Lambayeque y La Libertad, propiciando condiciones de estrés térmico en las plantaciones de la variedad Hass.
A la vez, en Arequipa y Moquegua, las temperaturas cálidas podrían condicionar la producción de frutos con menor calibre en la presente campaña, además de que afectarían al proceso de inducción floral y la floración (campaña agrícola 2026-27), en tanto que las plagas podrían atacar con mayor intensidad.
Al respecto, Ulises Osorio, experto en agroclimatología, coincidió en que, por efecto, de El Niño y vientos anómalos en la tropósfera se puede mermar la capacidad de producción y ocasionar una pérdida en la calidad de la palta y otros productos.
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Otros que se podrían afectar, anotó, son los cultivos de mango, señalando que este sería el cuarto año en que sus productores estarían a pérdida, aunque refirió que este riesgo se puede atenuar con un mejor manejo agronómico, como realizan las empresas dedicadas a la agroexportación.
Ganado en riesgo
De otro lado, el Senamhi reportó desde inicios de este mes que persistirían condiciones cálidas en diversos sectores de la costa peruana que favorecerían la ocurrencia de un estrés calórico que podría afectar el ganado bovino y otras especies pecuarias sensibles, por la combinación de altas temperaturas y humedad ambiental.
La continuidad de estas condiciones -anotó la entidad- podría generar niveles críticos de estrés por calor en los bovinos y afectar también a otras especies pecuarias, como los porcinos.
Entre los posibles efectos se encuentran variaciones en la producción y calidad de leche, alteraciones en parámetros reproductivos y una mayor sensibilidad a condiciones sanitarias y fisiológicas relacionadas con el calor.
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Comunicador social. Estudió en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, e Inglés en la PUCP. Diplomado en Economía y Finanzas en la Universidad de Esan. Labora actualmente como analista económico especializado en industrias extractivas, energía y transportes en el diario Gestión.







