
El subsector agrícola, que es el principal generador de empleo en el Perú, creció el último año en 5.5%, más que toda la economía (3.4%), pero este año se ha desacelerado. Según cifras del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), creció solo 1.3% en el primer trimestre del 2026, tras caer 2.1% en marzo.
Esa situación se dio a pesar de que las agroexportaciones -que dan sustento al subsector agrícola- tuvieron un crecimiento del 6.9% en los primeros tres meses del año en curso. Esto es una señal de que la agricultura familiar y para consumo interno aún enfrenta retos.
De hecho, según un análisis de ComexPerú, existe una agenda pendiente por resolver en el sector agropecuario nacional, pues, a pesar de que concentra el 22.5% del empleo nacional y el 76.5% del empleo rural, enfrenta serias limitaciones para alcanzar un mayor desarrollo.
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Bajos salarios
Una de esas limitaciones la constituyen los salarios que perciben los trabajadores del campo. El 2025, refiere, un trabajador agrícola promedio recibía un sueldo de S/ 898. Si bien en las zonas urbanas el promedio asciende a S/ 1,164, en las rurales apenas se alcanzan S/ 709, según la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN) 2025.

Una de las razones de tan exiguos ingresos, según concluye ese estudio, es la informalidad, que afecta al 93.7% de todos los trabajadores del sector, aunque en zonas rurales se eleva aún más, un 98.8%.
Otros de los problemas que observa ComexPerú son la falta de acceso al agua para riego, el uso de semillas de calidad y la falta de capacitación técnica de los productores, que les permita elevar su productividad.
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Dependientes de las lluvias
En el primer caso, refiere que aun el 65.6% de los campos agrícolas depende de las lluvias, mientras el porcentaje restante si accede a sistemas de riego instalados, pero en su mayor parte riega por gravedad. Solo el 19.1% usa sistemas tecnificados como goteo o aspersión.
En el segundo caso, indica que, a pesar que el Midagri reconoce que el uso de semillas certificadas es fundamental para lograr mejores cosechas y rendimiento, solamente el 20.7% del área sembrada total en la campaña 2024-2025 las utilizó.
En cuanto a capacitación, señala que la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA) evidencia que, entre 2018 y 2024, disminuyó la proporción de productores que recibía capacitación de 12.3% a 6.5%, mientras que para aquellos que tuvieron asistencia técnica cayó de 6.7% a 3.1%.

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A esta situación, el gremio empresarial le añade otros factores que perjudican al sector, como la recurrente variabilidad climática, el fenómeno El Niño, que reduce rendimientos, favorece plagas y genera estrés hídrico, además del aumento en los precios de los fertilizantes, la falta de titulación de predios agrícolas, etc.
Propuestas de candidatos
A todo esto le suma que, si bien existe consenso en la necesidad de ampliar la infraestructura hídrica, hay cuatro megaproyectos de irrigación priorizados desde 2019 que permanecen paralizados. Su potencial es de irrigar 111,000 hectáreas nuevas y generar más de 400,000 empleos directos.
Entre ellos menciona a los proyectos Majes Siguas II, Chavimochic III, y Vilavilani Fase I (en Tacna), además de retrasos en la ejecución de la ampliación de la presa Ancascocha y Afianzamiento del Valle de Yauca, proyecto ubicado entre Ayacucho y Arequipa.

Según ComexPerú, el próximo Gobierno tiene un reto que demanda responsabilidad y visión estratégica de largo plazo. Para generar un cambio sustancial y maximizar los beneficios del sector agropecuario, tendrá que combinar el destrabe de infraestructura con política activa de asociatividad.
A la espera de los resultados de las elecciones presidenciales, es importante mencionar las propuestas al respecto. Así, en un eventual gobierno de Juntos por el Perú -de acuerdo con su nuevo plan de gobierno- la prioridad no la tendrán los grandes proyectos de irrigación, a los que más bien critica, señalando que están “anclados” a grandes irrigaciones destinadas a la agroexportación.
En tal sentido, el plan de Roberto Sánchez refiere que priorizarán la inversión en pequeña infraestructura hidráulica. Además, eliminarán la concentración de los derechos del uso de agua y promoverán “la justa redistribución de los derechos” del recurso hídrico con prioridad al consumo humano y la pequeña agricultura.
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Asimismo, menciona que elevarán la retribución económica por el uso de agua en zonas costeras y que establecerán mecanismos para reflejar el valor real del recurso y evitar su sobreuso.
Por el lado de Fuerza Popular, durante el debate de técnicos y candidatos presidenciales, destacaron una mayor presencia estatal en el campo, con énfasis en infraestructura hídrica, asistencia técnica y mecanización agrícola.
En su diagnóstico, identificaron limitaciones estructurales por falta de agua, crédito, tecnología y apoyo estatal, situación que se agravó en los últimos años por la inestabilidad política y la ausencia de políticas sostenidas.
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¿En qué debe enfocarse nuevo gobierno?
Sobre el tema, el exministro de Desarrollo Agrario y Riego, Mílton Von Hesse, comentó a Gestión que el destrabe de grandes proyectos de irrigación que están paralizados no es excluyente del desarrollo de pequeña infraestructura hidráulica. Precisó que los primeros también tendrían que ser prioridad del siguiente gobierno, como también lo fue por ejemplo en el gobierno de Ollanta Humala.
Vale recordar que, en el gobierno de Humala, cuando Von Hesse fue titular del Midagri, se creó el programa Mi Riego, de pequeña infraestructura hidráulica, pero también se inauguró el proyecto Olmos, se declaró viable el proyecto Chavimochic III y se avanzó en la implementación de Majes Siguas II.
En general, Von Hesse refirió que está demostrado que los proyectos de embalses, de riego eficiente y tecnificado, tienen mayor impacto sobre la producción y la productividad agrícola, lo cual debe ir acompañado de proyectos de conectividad, caminos rurales y vías departamentales. Esta es la línea de base mínima que debe tener la agricultura.
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Se afectaría a agricultores precarios
Asimismo, consideró fundamental que se brinde asistencia técnica que pueda canalizar el Midagri a los productores, mediante el sector privado, a fin de hacer más eficiente su producción, además de implementarse sistemas de comercialización mayorista en cada región. Con esto se evitaría la sobreproducción y caídas de precios en el campo.
A su turno, Fernando Cillóniz, presidente de Inform@cción, consideró que la prioridad del siguiente gobierno en materia agrícola debe ser asegurar el suministro de agua en forma permanente, todo el año, lo cual implica la construcción de reservorios en todas las cuencas hidrográficas, sean destinados a la pequeña, mediana o gran agricultura.
En cuanto al ofrecimiento de JP de elevar la retribución por el uso de agua en zonas costeras, Cillóniz indicó que está de acuerdo con la medida, “pues el agua regalada es mal utilizada”, aunque observó que tal medida podría impactar a la mayoría de agricultores precarios y parceleros que no pagan por el agua con que riegan sus campos.
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Comunicador social. Estudió en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, e Inglés en la PUCP. Diplomado en Economía y Finanzas en la Universidad de Esan. Labora actualmente como analista económico especializado en industrias extractivas, energía y transportes en el diario Gestión.







