
Si bien las expectativas sobre las cuentas fiscales para el 2026 han mejorado respecto a las observadas hace año, un reciente reporte del Consejo Privado de Competitividad (CPC), compartido en exclusiva con Gestión, proyecta que el Perú podría incumplir sus reglas durante los próximos años si el nuevo Gobierno no apuesta por cambios estructurales.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta de Expectativas Fiscales, los expertos nacionales e internacionales consultados proyectan un déficit fiscal de 2.1% del Producto Bruto Interno (PBI) para el 2026. Si bien la cifra es menor a la prevista el año pasado, la proyección aún está por encima del “techo” de 1.8% del PBI establecida por el Poder Ejecutivo.
En detalle, los resultados de la encuesta muestran que el 63% de los especialistas prevé que el déficit fiscal se ubicará cerca de la meta, mientras que el 33% estima que será superior y solo el 4% considera que será menor.
“Los expertos advierten que los riesgos sobre el déficit seguirían sesgados al alza de seguir promulgando iniciativas legislativas con impacto fiscal, incrementándose el gasto corriente, eventuales apoyos a Petroperú y créditos suplementarios. En ese sentido, el accionar del Poder Legislativo es relevante para entender los riesgos sobre la sostenibilidad fiscal en los próximos años”, se subraya en el reporte.
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A mediano plazo, las perspectivas resultan aún más preocupantes. Los especialistas estiman que el déficit fiscal sería 2.1% del PBI en 2027 y 2% en 2028 y 2029.
Cabe recordar que las reglas fiscales establecen un “techo” de 1.4% del PBI para el próximo año, mientras que desde el 2028 se espera converja al 1% del PBI.
Entre las principales razones mencionadas destacan las presiones de gasto, las leyes aprobadas por el Congreso de la República, las contingencias fiscales asociadas a Petroperú, el aumento del gasto corriente y la incertidumbre sobre el próximo gobierno.

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Si bien en mayo el déficit fiscal se ubicó en 1.6% del PBI, actualmente las perspectivas reflejan principalmente una preocupación por la situación fiscal estructural, sin tener en cuenta el efecto de los altos precios de los minerales, explicó David Tuesta, presidente del CPC.
“Se ve cierto pesimismo respecto a la gestión de la política fiscal, más allá de que hayan mejorado en algo los números. Al parecer los expertos no han terminado de valorar la rapidez con la cual los ingresos tributarios están reaccionando a estos altos niveles de los minerales”, comentó a Gestión.
Por ahora, añadió, la mayoría de especialistas consideran un escenario de prudencia, asumiendo que esos precios eventualmente se moderarán.
¿Qué impediría que se cumpla la meta?
Las altas probabilidades de incumplimiento de la meta están relacionadas a una serie de factores que podrían seguir ejerciendo presión sobre las cuentas públicas.
Como se mencionó líneas atrás, uno de los más resaltantes es el impacto fiscal de las normas aprobadas por el Congreso. El reporte recordó que, según el Consejo Fiscal, entre agosto de 2021 y abril de 2026 se promulgaron 287 leyes con efecto fiscal adverso, frente a las 108 registradas en el quinquenio previo.
Solo evaluando 63 de las 287 leyes aprobadas, el Consejo Fiscal estima que el costo fiscal anual permanente de estas medidas asciende a S/ 36.7 mil millones.
Pese a ello, más de la mitad de los expertos considera que el retorno de la bicameralidad podría ayudar a reducir la tendencia del Congreso a aprobar medidas que comprometen la sostenibilidad fiscal, mientras que el 41% cree que la situación se mantendrá sin cambios.
Otra de las principales preocupaciones es situación financiera de Petroperú. Luego de la aprobación de un esquema de financiamiento por hasta US$ 2,000 millones a inicios de año, el 77.8% de los encuestados ve probable que el Gobierno apruebe una nueva medida de apoyo a la empresa estatal durante los próximos meses.
De ese total de encuestados con perspectivas negativas, casi la mitad estima que un eventual apoyo adicional a la petrolera estatal tendría un impacto fiscal de magnitud media sobre las cuentas fiscales.
Por otro lado, el avance del gasto corriente del Ejecutivo también se encuentra dentro de las preocupaciones que llevan a perspectivas aún lejanas de la meta.
Mientras el BCRP proyecta que el gasto del Estado se mantendrá en 14% del PBI en 2026 y 2027, la encuesta estima que este indicador alcanzará 14.8% este año, y 15.1% en 2027, con mayores previsiones al alza para 2028 y 2029.
Esta diferencia implica que los expertos perciben mayores dificultades para contener el gasto corriente en los próximos años. Según indican, esto se debe a la rigidez estructural del gasto especialmente en remuneraciones, pensiones y transferencias, así como a presiones políticas y sociales.

¿Expectativas podrían cambiar?
Si los precios internacionales de los minerales se mantienen elevados durante los siguientes años, el cumplimiento de las metas fiscales sería más factible, pero no es el único factor.
Para Tuesta, la posibilidad de alcanzar la meta fiscal también dependerá en gran medida de la capacidad del próximo gobierno para controlar el gasto.
“El gran condicionante es, por un lado, que el nuevo gobierno haga una gestión prudente del gasto, teniendo en cuenta que este ciclo favorable se va a acabar en algún momento; y por otro lado, que los precios internacionales no se corrijan tan rápido”, sostuvo.
Por ello, las proyecciones podrían cambiar en los próximos meses conforme se conozcan las primeras decisiones del próximo gobierno.
Cabe precisar que, de acuerdo con el estudio del CPC, el plan presentado por Fuerza Popular tiene una mejor evaluación fiscal que el de Juntos por el Perú.
Según indicaron, el 70.4% cree que el partido de Keiko Fujimori tiene un balance fiscal aceptable -lo que implica qué hay espacio para cumplir promesas electorales y mantener la consolidación fiscal-, mientras que solo 3.7% opina lo mismo del plan de Roberto Sánchez.
Asimismo, Tuesta señaló que si la propuesta de Fuerza Popular de crecer a 6% facilitaría el cumplimiento de las metas fiscales, siempre que se basen en políticas que dinamicen los ingresos del Estado sin recurrir a un aumento de impuestos.
“Si queremos hablar de qué podemos esperar de un próximo gobierno para mejorar las expectativas es una política basada en una fuerte promoción de la inversión privada que haga que el crecimiento aumente, la base tributaria crezca y por tanto haya mayores ingresos, eso es fundamental para poder lograr una mejora de esas expectativas”, indicó.
Entre las acciones inmediatas que debería tomar la nueva administración con el próximo titular del MEF, el presidente del CPC resaltó la necesidad de priorizar la eficiencia estatal y la reducción de gastos innecesarios.
“Se puede hacer una fuerte reforma en la parte de eficiencia del funcionamiento del Estado, reducción de ministerios y de consultores. De acuerdo a estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo, son dos puntos de producto bruto interno que se pueden reducir. También reducir los riesgos contingentes de gasto, como por ejemplo en Petroperú, hay que evitar más salvatajes”, refirió.
De no tomarse nuevas medidas, añadió, un incumplimiento prolongado de la regla fiscal por los siguientes cuatro años podría afectar la percepción de los inversionistas, lo cual coincide con las recientes advertencias del Consejo Fiscal.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.







