
El 2026 no ha sido el año que la hotelería peruana esperaba: a la incertidumbre electoral y a las proyecciones sobre El Niño se sumaron las lluvias que golpearon el flujo de visitantes hacia Machu Picchu, el principal atractivo del país. En ese escenario, Accor —dueña de marcas como Ibis, Novotel, Pullman y Swissôtel, y con 11 hoteles en la división Premium, Midscale & Economy (PM&E) y uno en la división Luxury & Lifestyle— sostiene su apuesta local con dos proyectos de playa en el norte (Tumbes) y una estrategia gastronómica que ya le rinde el mayor aporte de la región. Sobre ambos frentes Gestión conversó con Mauro Rial, Chief Operating Officer (COO) de Accor Norte y Hispanoamérica, y Cristina Fernández, gerente de Entretenimiento, Alimentos y Bebidas para Hispanoamérica, ambos de la división PM&E de la cadena francesa de hoteles.
-¿Cómo ha sido el desempeño de la cadena en el Perú en lo que va del año?
Mauro Rial: El 2026 se está mostrando como un año desafiante, tanto por el contexto climático como por el electoral, y a eso se suman las dificultades que hemos visto en Machu Picchu. Todo eso genera un combo que no siempre es favorable para el turismo. De todas formas, somos muy optimistas sobre el potencial del sector. El Perú es un mercado estratégico dentro de la región. Tenemos una posición relevante en Lima y presencia en Cusco y el interior, con ganas de seguir creciendo. Hay plazas donde nos gustaría estar, como Arequipa y Tacna.
-¿Cuánto impactó el clima en la operación?
(M.R.) Sí tuvo impacto, es de público conocimiento todo lo que ha pasado. El incremento de lluvias se vio de forma generalizada en el país; Cusco fue un destino impactado, y eso se sintió sobre todo en mayo y junio. Hay cifras públicas del organismo de turismo (Mincetur) que hablan de una caída de 20% en el interés de los turistas por visitar Machu Picchu. Recordemos que entre 70% y 80% de los turistas que llegan al Perú pasan por la ciudadela, así que todo lo que ocurra allí impacta el negocio, y no solo el de Cusco.
-¿Eso los alejó de sus proyecciones para el año?
(M.R.) Déjame ser escueto. Somos una compañía pública y hay información de detalle que no podemos compartir. Pero no hemos llegado a las expectativas que teníamos para el año.

Bocapán y Punta Sal: el avance de los proyectos
-¿En qué estado están los dos hoteles que preparan en el norte?
(M.R.) Uno es un Pullman en Bocapán, en Zorritos, y el otro un Novotel en Punta Sal. Los dos están avanzando, ya comenzaron obras y están con movimientos de suelos. Recordemos que tenemos un modelo asset light: distinguimos al propietario y desarrollador inmobiliario del operador y dueño de la marca. En cada inversión nos acompaña un inversor, que es quien la asume; nosotros tomamos la administración y aportamos la marca, el canal de distribución y el programa de fidelidad.
-¿El Niño podría retrasar el cronograma de apertura?
(M.R.) Claramente, un tema climatológico impacta un cronograma de obra. Pero son obras largas y la estimación de apertura es para el 2028, con lo cual no debería haber un impacto sustantivo en plazos.
-¿Por qué apostar por hoteles de playa?
(M.R.) Accor siempre trabajó muy fuerte con el mercado corporativo, uno de sus grandes activos. Desde hace unos años venimos desarrollándonos también en el de ocio, donde tenemos una participación, si quieres, muy tímida. Hemos incorporado marcas que ayudan en ese sentido y también hotelería all inclusive: en México, por ejemplo, estamos convirtiendo una cadena local de hoteles y resorts a marcas del grupo.
-¿A qué público apuntan?
(M.R) Al turista internacional, para que tenga una oferta más diversificada y que no sea solo Machu Picchu y comer rico en Lima; queremos extender la estadía. También a un mercado corporativo de eventos, sobre todo limeño, que pueda hacer sus reuniones de incentivo en el norte. Y al turista doméstico y al internacional cercano: estamos muy cerca de Ecuador.

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La gastronomía, el mayor aporte de la región
-¿Cómo viene el negocio de alimentos y bebidas?
Cristina Fernández: El año pasado abrimos casi todos nuestros conceptos de restaurante: Yaku Wasi, Kanay, Voga. Este es un año de estabilización. Cuando los implementamos, el revenue de alimentos y bebidas sobre el total pasó de 31% en el 2024 a 33% en el 2025, y hoy se mantiene ahí: es el aporte más alto entre todos los países que tenemos en Latinoamérica. Vemos alzas de ventas de 10% y 20% en almuerzo o cena en algunos conceptos.
-¿El verano extendido en Lima ayudó?
(C.F.) El calor siempre acompaña a la gastronomía y ahí se potencian las terrazas. Tenemos Ambra, en el Pullman de Miraflores, un rooftop con alta demanda del público local. En Lienzo (en Novotel Lima San Isidro), con el cambio de concepto, se puso énfasis en sacar el restaurante hacia la calle y mejorar la terraza, porque es lo que hoy demanda el cliente. Y captar público local también ayuda a captar al huésped interno.
-¿Qué pasó con QCeviche, la marca peruana que llevaron al exterior?
(C.F.) Sigue siendo un éxito en Brasil y se mantiene entre los conceptos que proponemos en aperturas, sobre todo de hoteles económicos, porque es una marca ya armada y fácil de replicar. En los segmentos medio y premium se trabaja más a la medida.
-¿Qué tendencias están trabajando?
(C.F.) Estamos con menús plant forward, propuestas con y sin alcohol, técnicas de utilización completa de materias primas y compromisos de sustentabilidad. No es que no tengamos carne: es que no es el elemento principal del plato, porque la proteína animal es una de las producciones que más agua consume. Hoy los dos Pullman del Perú son los primeros restaurantes de hotel en el mundo que entran a la guía internacional We’re Smart Green Guide. El Perú siempre está en la vanguardia gastronómica: es donde hacemos nuestros pilotos.

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Renovaciones y expectativas
-¿Qué inversiones han hecho en los hoteles que ya operan?
(M.R.) Renovamos los conceptos de alimentos y bebidas del hotel de Cusco, del de Lima y también en Larco. Y a inicios de este año hicimos inversiones relevantes en las áreas de eventos del Pullman de San Isidro, muy bien recibidas. Estamos analizando reformas mayores en algunos hoteles, pero es temprano para comunicarlo.
(C.F.) Cuando renovamos alimentos y bebidas también se renuevan las plantas principales y parte del lobby, porque va todo unido. Hoy casi todos nuestros hoteles del Perú tienen sus áreas públicas renovadas.
-¿Cómo ven el mercado peruano hacia adelante?
(M.R.) Esperamos que se normalice y siga creciendo. Con el nuevo gobierno tenemos la expectativa de que se regularice la situación de Machu Picchu y de que el sector retome el nivel previo a la pandemia. Si uno analiza la evolución de visitantes internacionales, todavía estamos por debajo de esos niveles. Una inversión hotelera es de largo plazo, uno piensa en los próximos 30 o 50 años, y el país tiene los fundamentals para que el sector florezca.
-¿Cuáles son esos fundamentals?
(M.R.) Para mí hay dos llaves. Una es infraestructura aeroportuaria y vial: aplaudimos lo del nuevo aeropuerto de Lima, pero hay que facilitar que una persona llegue cómodamente al norte, a Cusco o a Arequipa. La otra es el desarrollo de nuevos destinos: hay que desarrollar nuevos Machu Picchu, déjame decirlo así, y de hecho hay varios, Choquequirao es uno de ellos. Y se puede hacer de forma responsable con el medio ambiente, sin caer en el sobreturismo que hoy enfrenta algunos destinos de Europa.

Periodista de Negocios. Es licenciado en Ciencias de la Comunicación. Inició su carrera en Diario El Gobierno y desde 2023 trabaja en Diario Gestión, donde se ha especializado en temas industriales, tecnológicos y educativos. Ha ganado el premio Periodista "Revelación 2024" en ciberseguridad de ESET Perú.







