
Registrar una marca ante el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) es el primer paso para convertir una idea en un negocio formal. Hoy, más ciudadanos cumplen con este requisito; como prueba están las 54,065 solicitudes en 2025, un avance de 15.6% en comparación con el año previo, detalló Sergio Chuez, a cargo de la Dirección de Signos Distintivos (DSD) de la entidad.
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El “mapa” de los negocios en el Perú
El récord de solicitudes vino acompañado de otro indicador positivo: una mayor porción de expedientes que obtuvo “luz verde”. Se aprobaron 44,831 de las 54,065 solicitudes que ingresaron en 2025; lo que equivale a una tasa de éxito de 82.92%. Un año antes, el porcentaje de “visto bueno” se ubicó en 78%.
La causa principal de la denegatoria, explicó el vocero, fue la elección del nombre: a veces una marca resulta idéntica o muy parecida a otra ya patentada. Para evitarlo recomendó emplear la herramienta “Busca tu marca”.
“Esta herramienta le hace notar [a un usuario] si es que su marca, en principio, podría tener posibilidades de éxito y de ser acogida. Además de ello, hemos implementado una plataforma de asistencia para ayudar a los emprendedores incluso a hacer búsquedas figurativas de forma gratuita, porque las marcas pueden no solamente estar constituidas por una denominación, sino también por una figura”, refirió Chuez.
La evolución anual en los números sugiere, entonces, que los emprendedores llegan cada vez mejor preparados al proceso. Asimismo, “el que haya una mayor cantidad de solicitudes en el registro refleja, de algún modo, que hay una mayor comprensión, una mayor conciencia sobre lo que el sistema de marca representa y los beneficios que genera para un emprendedor”, advirtió.
El director de la DSD, en esa línea, comparó la marca con un bien físico, como una casa o un auto: registrarlo ante el Indecopi es similar a inscribir una propiedad a Registros Públicos para asegurar que el activo esté legalmente amparado.
Los sectores que más apuestan por cuidar sus marcas muestran pocos cambios de un año a otro: alimentos ―que incluye, por ejemplo, granos, lácteos y procesados―, sigue encabezando el ranking. En 2025 y 2026, la lista la completan publicidad y gestión de negocios, educación y entretenimiento, productos farmacéuticos, prendas de vestir y productos informáticos.
Los restaurantes también figuran entre los solicitantes, aunque bastante más abajo de lo que podría esperarse para una actividad tan extendida en el Perú.
“Restaurantes llegó en un séptimo orden pese a que existen muchísimos en el país. Probablemente falta que terminen de proteger sus marcas”, reconoció Chuez.

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¿Emprender contra todo pronóstico?
El dinamismo, al menos hasta mayo, continúa. Chuez indicó que en los cinco primeros meses del 2026 se han registrado 25,166 solicitudes. La cifra representa un crecimiento del 23.36% frente al mismo periodo del 2025.
Precisó que los solicitantes nacionales han ganado terreno porque ocuparon el 74.95% del total en este lapso. En el tramo similar del año anterior, en cambio, alcanzaron el 71.25%.
Dados los resultados, el vocero fue optimista de cara al cierre del 2026: estimó un crecimiento por encima del 10% en relación con el número global de solicitudes del año pasado.
No obstante, aclaró que la proyección está sujeta a la coyuntura electoral y las primeras medidas que tome el nuevo Gobierno.
Incluso así, con el calendario ya marcado por los comicios, “la mayor cantidad de solicitudes [hasta el momento] revela que el empresario peruano no solamente es muy resiliente, sino que tiene cierta confianza en poder generar nuevos emprendimientos o potenciar los que ya existen. Ese es un síntoma positivo”.

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¿Trámites “a medio camino”?
El abandono de solicitudes se trata de un fenómeno poco frecuente. La razón es sencilla: una vez iniciado el trámite, el pago efectuado por el registro no se devuelve, enfatizó Chuez. Incluso tampoco es posible el rembolso cuando la marca es denegada.
Este factor económico reduce considerablemente los “incentivos” para dejar el procedimiento a medio camino. “Puede haber algunos casos, pero son inusuales”, mencionó.
En ese sentido, el experto recordó que las micro y pequeñas empresas que cuentan con RUC activo y que están inscritas en el Registro Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (REMYPE) acceden a un descuento del 25%. En otras palabras, terminan pagando poco más de S/400.
Bajo este esquema, el costo es de S/40 al año o S/3.34 mensuales. “Más que un gasto, debe entenderse como una inversión para proteger un activo del negocio”, enfatizó.
Cabe resaltar que la migración hacia los trámites virtuales ha reducido significativamente los errores que antes eran reiterativos en el registro de marcas. Según Chuez, problemas como consignar la información incompleta u omitir documentos básicos eran más comunes cuando el proceso era menos automatizado.
Hoy, la propia plataforma guía al usuario paso a paso y exige completar correctamente determinados campos antes de avanzar, lo que ha permitido que los expedientes lleguen en mejores condiciones y que el trámite sea más ágil, finalizó Chuez.

Redactora de Economía en diario Gestión. Periodista piurana con seis años de experiencia profesional en el rubro.







