La economía peruana volvió a tomar impulso luego de dos meses de desaceleración. Según informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en julio el PBI alcanzó un crecimiento de 3.56%.
De esta manera, entre enero y julio la producción peruana logró un avance de 3.13% principalmente impulsada por actividades como construcción y comercio.
Sin embargo, en los primeros siete meses del año, se reporta que cuatro actividades han acumulado resultados negativos:
- Pesca (-32.58%)
- Manufactura (-1.69 %)
- Minería e hidrocarburos (-0.69%)
- Agropecuario (-0.67%)
Además, solo en julio se observa que tres sectores han seguido registrando contracciones: pesca (-27.44%), manufactura (-1.81%), y agropecuario (-1.23%).

La actividad pesquera retrocedió principalmente por la menor pesca marítima destinada al consumo humano indirecto, la cual se redujo 99.15% por la menor captura de anchoveta. Solo la pesca de ese recurso pasó de 292.148 toneladas en julio de 2025 a 2.496 toneladas en julio de 2026.
Esto también explica la caída de la manufactura pues en el subsector fabril primaria disminuyeron actividades como la elaboración y conservación de pescado, crustáceos y moluscos (-11.79%). También retrocedió la fabricación de productos de la refinación del petróleo (-10.74%) y la elaboración de azúcar (-8.04%).
En tanto el sector agropecuario cerró julio en rojo debido a la menor producción agrícola (-2.72%) en productos como arroz cáscara, aceituna, papa, palta, maíz amarillo duro, maíz amiláceo y caña de azúcar. Esto, indicaron, se explicó por condiciones climáticas desfavorables, como el déficit de precipitaciones en la sierra y el superávit de lluvias en la selva.

¿Qué sectores crecieron en julio?
Pese a la caída de varios sectores clave, en julio se reportó que 11 actividades económicas continuaron con producciones al alza.
Uno de los mayores crecimientos lo registró construcción, con un avance de 9.85%. Esto estuvo relacionado al mayor consumo interno de cemento y al avance físico de obras ante un incremento en la ejecución de los gobiernos regionales y locales.
También tuvo un fuerte impulso el sector de comercio, que reportó un crecimiento de 6.79% por mayores ventas en el comercio al por mayor, al por menor y automotriz.
En el rubro minorista destacaron las ventas en supermercados y minimarkets, combustibles, productos farmacéuticos, tiendas por departamento, ferreterías y pinturas, así como computadoras. En tanto, el comercio automotriz creció por la mayor venta de vehículos, autopartes y servicios de mantenimiento, y motocicletas.
La producción también se impulsó en electricidad, gas y agua, con un avance de 7.30%. Dentro de ellas destacó la generación de electricidad, que creció 7.92% por la mayor generación termoeléctrica y de energía renovable no convencional.
Además, se impulsaron los servicios prestados a empresas (4.07%) y las actividades de alojamiento y restaurantes (3.48%), así como las de transporte, almacenamiento, correo y mensajería (2.86%).







