
Durante su exposición ante el Pleno del Congreso de la República del Perú, en el marco de la presentación del presupuesto público para el 2027, el titular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Elmer Cuba, explicó qué hay detrás del reciente ajuste al alza de las proyecciones de crecimiento para el país.
Cuba recordó que el promedio de crecimiento del Perú, en términos de Producto Bruto Interno (PBI), fue de 2.5% anual en la última década (2014-2024): “Ese crecimiento, si bien es bueno para las empresas, para pagar impuestos y para que el presupuesto público tenga mayores recursos, no ha sido suficiente para dar empleo a todos los peruanos. Con un crecimiento bajo, apenas consigue empleo el mundo más formal. En cambio, el informal crea empleo pero con salarios estables”.
Así, explicó a los congresistas cuáles serían las consecuencias positivas de crecer a tasas aún mayores. Concretamente, de acuerdo con el ministro y como está planteado en el último Marco Macroeconómico Multianual (MMM), el MEF estima que el país crecerá 4% por tres años consecutivos, entre 2028 y 2030.
“La diferencia entre crecer 2.5% y 4% es muy importante. Porque un crecimiento de la economía de 4% absorbe empleo, no solo del mundo formal, sino del informal e independientes, lo que hace posible mejores salarios y empleos [...] Esperamos en los próximos años llegar al 4%. Ustedes dirán: ¿qué importa crecer 4% contra un 2.5%? Esa es toda la diferencia entre subir salarios reales o no hacerlo. Subir S/ 100, S/ 200, S/ 300 más a nivel popular es muy potente y es gracias a la economía de mercado”, sostuvo.
Parte del ajuste favorable a la proyección responde a la dinámica favorable de la inversión privada: “Este es el motor central del crecimiento económico. El año pasado creció 10% y este año [al primer semestre] 15%. En la medida que la inversión privada crezca más rápido que el PBI, implica que la la capacidad potencial del país, la capacidad fabril, es más potente y puede alcanzar cada vez más para mejorar salarios”.
De acuerdo a Cuba, si bien su golpe será “quizá el más fuerte de los últimos 40 años”, no evitaría que el Perú crezca, como sí ocurrió en ocasiones pasadas.
“Es muy parecido al que pasó en 1998. Ese año provocó una recesión y la economía se tumbó por 4 años. Entre ese año y el 2001, la economía peruana no creció”, rememoró.







