
Con una proyección de 15% de crecimiento en marzo —según la Cámara de Comercio de la Construcción (Capeco)— y una expectativa de 5% en total para el 2026 —de acuerdo con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF)—, la construcción del Perú muestra señales de dinamismo.
Sin embargo, la última encuesta que elaboró el gremio revela un matiz importante: el mayor optimismo no se mueve en bloque. Los proveedores son el único segmento que eleva su estimación, en contraste con infraestructura y edificaciones.
LEA TAMBIÉN: Optimismo para contratar se empieza a “marchitar”: ¿qué se ve para los próximos meses?
¿Desbalance interno?
En detalle, los resultados de la Encuesta de Expectativas Empresariales de Capeco arrojan que las empresas de la construcción proyectan un crecimiento del sector de 6.3% para el 2026.
Resalta, no obstante, un crecimiento dispar: mientras los proveedores elevan su proyección de abril hasta 7.6%, infraestructura y edificadores recortan sus perspectivas a 5.8% y 5.5% respectivamente. Así, el primer grupo se consolida como el único que mejora frente a mediciones previas.

Este diario le consultó a Guido Valdivia, vicepresidente ejecutivo del gremio, por qué se amplía la brecha entre proveedores y el resto de actores del sector. A lo cual contestó: “Los proveedores dentro del sector construcción son los que más rápido se pueden adaptar a los cambios. Una obra de infraestructura o un proyecto inmobiliario requieren mayores procesos. Un proveedor, si tiene altas ventas, habilita un tercer turno, por ejemplo”.
Añadió: “La gran dificultad que tenemos en el sector de obras de edificación y de infraestructura es todo el proceso previo que se tiene que generar para eso. [...] ¿Qué pasa si yo produzco algo y estoy al tope de la capacidad? Puedo importar, pero en el caso de una obra de construcción, no se puede importar una casa o una infraestructura. La tengo que crear, y eso me plantea mayores restricciones".
Pese al mayor dinamismo de los proveedores, no se trataría de un adelantamiento de compras. Según el vocero, en el sector construcción no es viable acumular volúmenes de materiales por largos periodos; ya que muchos productos, como el cemento, tienen limitaciones de almacenamiento.
LEA TAMBIÉN: Ministerios, regiones y distritos invierten S/ 5,119 millones en obras: ¿quién lideró marzo?
Construcción: ¿cómo va la posible inversión?
Las expectativas de inversión en nuevos proyectos dentro del sector construcción también muestran un menor optimismo en los últimos meses.
En febrero, se esperaba un crecimiento de 14.5%, pero en abril cae a 9.7%, lo que refleja una menor disposición de las empresas para iniciar nuevas obras.
Este ajuste se explica, principalmente, por la moderación en infraestructura, que retrocede de 8.7 a 6.9%; y en los proveedores, que, si bien mejoran frente a diciembre de 2025, se mantienen en niveles bajos en abril (4.5%).
Aquí, más bien, quienes elevan sus expectativas son los edificadores: pasan del 12.6% en diciembre de 2025 a 16.8% en abril de 2026.

Cabe resaltar que, desde la visión de Valdivia, la clave para destrabar la inversión no pasa únicamente por variables económicas, sino por señales políticas claras, un factor complejo en un país que está a la espera de los resultados de la primera vuelta electoral y que, a la vez, se prepara para el balotaje.
Plantea que, si los principales partidos logran acuerdos básicos, como respetar la autonomía del Banco Central (BCRP), evitar leyes con gasto sin sustento o dejar de intervenir en los fondos de pensiones, se generaría un entorno de mayor confianza.
En ese contexto, las empresas constructoras tendrían más incentivos para retomar o ampliar sus planes.
Asimismo, Valdivia señaló otro elemento a considerar con respecto al mapa mundial: “Si sigue el petróleo en estos niveles, va a haber un crecimiento de costo ya no solamente en los ladrillos, sino en otros productos. Y eso, naturalmente, va a bajar las posibilidades de expansión”.
LEA TAMBIÉN: 5 proyectos clave esperan en “puerta del horno” del Congreso: ¿qué sector está preocupado?
Obras en pausa
En vista de que los niveles de infraestructura han reaccionado a la baja tanto en expectativas operativas como en aquellas de inversión, Gestión le consultó al vocero gremial qué tipo de proyectos y en qué sectores serían los más afectados.
“La paralización de proyectos es proporcional a la cantidad de obras que hay en cada nivel. Es decir, si 30% de la inversión está en transporte, lo más probable es que las obras paralizadas también vayan en ese nivel. Donde sí hay diferencias es en el nivel de gobierno. La mayor cantidad de obras paralizadas están en gobiernos locales y bajo la modalidad de administración directa”, precisó. Acotó, en ese sentido: “Obviamente no son las obras más caras”.
- El dato:
Capeco recordó que el panorama climático apunta a un Niño moderado y no extremo; pero se trata de un elemento de “ruido” capaz de profundizar la cautela, especialmente en infraestructura. Esta tendencia reforzaría un crecimiento cada vez más desigual entre los actores.








