
Las expectativas de las empresas sobre la economía peruana a 12 meses aún se mantienen positivas, pero hay cada vez menos optimismo para contratar a largo plazo, según datos de la reciente encuesta del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
En concreto, el indicador de empleo a 12 meses pasó de 63.5 puntos en febrero a 60.7 puntos en marzo. Si bien aún se encuentra dentro del terreno optimista (más de 50 puntos), se refleja un debilitamiento de las expectativas para la contratación a largo plazo, sobre todo, en cuatro de los cinco sectores evaluados por el BCRP.
La Encuesta de Expectativas Macroeconómicas de marzo evidencia que el optimismo se ha reducido en sectores como minería e hidrocarburos; construcción; comercio; y servicios. Construcción es el menos optimista para contratar actualmente: pasó de 71.9 a 52.8 puntos (más de 50 es terreno positivo). Es decir, en un solo mes, se perdió casi 20 puntos.
Por el contrario, manufactura fue el único que mejoró sus expectativas (subió a 58.9 puntos).

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¿Qué explica esta menor expectativa?
Si bien este comportamiento aún no implica un cambio drástico de tendencia, sí representa una moderación del optimismo. Para Óscar Chávez, jefe del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), este ajuste estaría asociado a una combinación de factores que impactaron en marzo, entre ellos la incertidumbre política.
“Estamos aún en un ciclo expansivo donde crece el consumo privado y la inversión privada, y eso impulsa el empleo a tres meses. Pero el empleo a 12 meses ya implica pensar en el siguiente mandato. La incertidumbre respecto a quién podría estar en el Gobierno el próximo año afecta las expectativas privadas”, comentó a Gestión.
Chávez recordó que esta falta de claridad afecta principalmente a sectores como construcción, altamente dependiente de la inversión pública y privada. Según precisó, un eventual freno en la inversión privada podría afectar directamente la generación de empleo.
En cuanto a comercio y servicios, precisó que responden más a la demanda interna privada, es decir, del consumo de los hogares. En ese sentido, otro factor que estaría detrás de la moderación en las expectativas es la posibilidad de una mayor inflación, explicó Paola Herrera, economista del Instituto Peruano de Economía.
Aunque en marzo gran parte del incremento de precios se explicó por la rotura del ducto de gas de Camisea, diversos factores internacionales también vienen afectando precios de commodities. Esto impactaría el consumo y, por ende, la necesidad de contratar personal.
“Probablemente la expectativa de empleo a 12 meses haya bajado en servicios porque se está anticipando un incremento de la inflación. No se está esperando algo muy grave para los productos de consumo interno, pero podría ser es un factor de riesgo”, sostuvo.

Como se recuerda, en los últimos meses se reporta vaivenes en los precios internacionales del petróleo debido al conflicto en Medio Oriente. Una mayor cotización del crudo desencadena una serie de efectos en los precios no solo de los combustibles sino también en productos importados, al encarecer costos de fletes e insumo que se usan para la producción de alimentos básicos.
En el caso de minería e hidrocarburos, no solo tiene menores expectativas a largo plazo, sino que está en terreno negativo a 3 meses. Las empresas de estos rubros muestran expectativas pesimistas para el corto plazo. Paola Herrera señaló que esta caída en la perspectiva en minería estaría asociada con los últimos anuncios respecto a Zafranal (pospuso su inversión) y el impacto de propuestas como modificar la vigencia de las concesiones mineras.
“Esto genera ruido y podría seguir afectando la perspectiva de empleo e inversión en este sector. En ese caso va a ser importante también cómo resultan las cámaras del senado y diputados para ver qué tendencia tienen los partidos que se elijan y si es que buscan darle continuidad a ese tipo de iniciativas eventualmente nocivas para la inversión minera”, refirió.
Planilla. Pese a la importancia de la inversión minera, según datos de la Planilla Electrónica del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), el rubro de Minería e Hidrocarburos representa un 3% de la composición del empleo formal total. En tanto, el sector de Comercio concentra cerca de un 17% de la planilla.
¿Menos empleo en los próximos meses?
A inicios del 2026, el empleo privado formal creció 5.3%, según data del BCRP recogida de la planilla electrónica. Si bien no es su menor crecimiento, sí se aleja un poco de la primera mitad del 2025, cuando la expansión de la creación de puestos de trabajo era mayor a 6%.
Pese al retroceso en las expectativas, los especialistas coinciden en que esto no implica una caída inmediata del empleo sino más bien una desaceleración gradual de su crecimiento.
“El empleo formal privado ha crecido sostenidamente. Hemos tenido meses con tasas elevadas, pero ahora estamos en niveles alrededor de 5%, lo que es todavía positivo”, indicó Chávez.
Herrera también apuntó a un factor estadístico por una base de comparación alta en meses previos, lo que lleva a una moderación en las tasas de crecimiento. En ese contexto, consideró que el escenario más probable es “una desaceleración leve y gradual”, más que un deterioro abrupto del empleo.
Hacia adelante, ambos economistas resaltan que el comportamiento del mercado laboral dependerá en gran medida de la evolución de la confianza empresarial con una mayor claridad sobre el escenario político, principalmente con un Gobierno que garantice la estabilidad del sistema económico, el respeto de la autonomía del BCRP, y la continuidad de la inversión.


Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.








