
Las empresas retomaron el ánimo de invertir desde la segunda vuelta electoral aunque, casi en simultáneo, activaron planes de contención frente a la inminencia del fenómeno de El Niño a fin de atenuar el impacto en su liquidez, ¿qué están negociando con los bancos?
Juan Carlos García, gerente general del BanBif, en entrevista con Gestión, revela qué les transmiten sus clientes y además analiza el contexto internacional hasta el 2027, con precios favorables para las exportaciones, pero con mayores presiones inflacionarias.

¿Cómo está sintiendo el sector corporativo el impacto de El Niño (la NOAA de EE.UU. estima una probabilidad de 81% de El Niño muy fuerte entre octubre y diciembre)?
Ya sabemos que El Niño está teniendo impacto en la agroindustria, en la pesca; se está sintiendo. Pero todavía es manejable. El mayor riesgo viene en el verano cuando se junta con la temporada de lluvias. En el banco se siguen muy de cerca modelos estadísticos que ofrecen predictibilidad con cierto grado de confianza para los siguientes tres meses. Entonces, recién vamos a estar seguros del impacto en septiembre u octubre.
El Perú ya ha pasado por estos temas climáticos. La banca está acostumbrada a esas situaciones y existe posibilidad de apoyar todo lo que sea labores de prevención, por ejemplo, ayudar a los clientes a reprogramar y extender plazos para que no estén apretados si es que surge algún problema durante el verano, para que no se den problemas de liquidez.
El banco está hablando con varios clientes para estructurar ese tipo de operación, en el sector agroindustrial y pesquero. Y luego creo que habrá capacidad para invertir en lo que sea necesario después de El Niño, en construcción, activo fijo, transporte, etc.
Mencionó que ya se está trabajando con los clientes la posibilidad de reprogramar, pero ¿ya ha concretado algunas de esas operaciones?
Ya se hizo un análisis de toda la cartera, tanto en empresas como en personas, viendo cuáles serían los segmentos o los clientes que podrían tener un impacto mayor.
En el caso de las empresas, se tomó contacto con los clientes para también ver cómo están analizando el asunto hacia adelante, qué impactos evalúan. La idea es que si tuvieran alguna necesidad de reordenar sus pasivos, darles un poco más de holgura, de liquidez, más plazo y que no estén apretados al momento en que pudiera venir un evento serio.
Se evalúa caso por caso una posible reprogramación. Está en el plan de elaboración; yo diría que sobre septiembre u octubre, es más, en agosto, ya se esté probablemente haciendo alguna de esas operaciones. En la segunda mitad de próximo mes, posiblemente, ya se va a reprogramar a algún cliente.
Algunos clientes han manifestado el interés de preparar algo y dejarlo listo para que, si en septiembre u octubre se ve evidente que viene El Niño (fuerte), reacomodar en ese momento todo. La idea es dejarlo listo para apretar el gatillo si se dan las circunstancias.
Demanda
Con la caída de 73% en la producción pesquera en mayo y la afectación en el agro, ¿el banco está dando ya algún tipo de ayuda a esos clientes?
Ya existe un impacto en agroindustria y pesca en volúmenes. En pesca, la campaña fue bastante negativa, pero en el caso de los clientes del banco, su capacidad financiera está calzada con una temporada baja como la que sufrimos. Ahora, sí hubo menos demanda de crédito para la campaña pesquera. Y en el sector agroindustrial, desde el banco se vieron resultados diversos. Todavía los clientes, en general, lo están manejando.
En ese reordenamiento de pasivos que empezará incluso desde agosto, ¿habrá clientes de otros sectores?
También empresas de distribución y comerciales que pueden ser afectadas en la zona norte, y empresas de perfil más pequeño que están en la zona geográfica donde puede haber mayor impacto.
¿Cuál es el panorama general que ve hoy BanBif? ¿Qué ánimo recoge de sus clientes?
Estamos en un escenario bastante positivo. A diferencia de los últimos años, encuentro ahora que para el cierre del 2026 y para el 2027 la perspectiva es positiva.
A nivel internacional, es cierto, existe volatilidad; se ha reactivado la guerra entre Estados Unidos e Irán. Eso genera presiones seguramente sobre la inflación y la tasa de interés. Pero, en general, la economía internacional es resiliente, impulsada por la descarbonización. Hoy en día el impacto del petróleo no es el mismo que hace 20, 30 o 40 años.
¿Cómo se refleja en Perú ese escenario global?
Eso nos impacta en Perú con buenos precios de los commodities, del cobre, del oro, con buena demanda por productos de agroexportación, harina de pescado, etc. En tasas de interés, ya no estamos en un escenario a la baja; creo que ahora es un tema de subidas más graduales dentro de márgenes razonables.
En el entorno local, definitivamente está el tema político, donde se ha ido la incertidumbre. Creo que tenemos un panorama más claro.
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Grado de inversión
La calificadora Fitch Ratings recientemente otorgó el grado de inversión a BanBif. Juan Carlos García destaca que solo otras cuatro instituciones financieras en el país cuentan con esa categoría. Ello responde a indicadores de solvencia, calidad de cartera, rentabilidad y liquidez, señala.
El banco, además, suscribió el certificado anticorrupción de la organización empresarios por la integridad el año pasado, y en este 2026 lo renovó.

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.








