
Aunque el sistema eléctrico en el Perú tiene capacidad suficiente para evitar un escenario de racionamiento, no está listo para atender la demanda de los próximos años bajo las mismas condiciones, advierte el Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES).
Durante una exposición en el evento Smart Energy Summit, el presidente del COES, César Butrón, advirtió que no sería posible mantener la misma atención a la demanda con los costos bajos que se tienen actualmente.
“Si lo que queremos prevenir es racionamiento, [el sistema eléctrico] sí está preparado. Por ejemplo, pasamos una situación crítica en el sector con el gas natural por 15 días y desde ese punto de vista, sí [se puede atender un caso similar]. Sin embargo, ¿está preparado para atender la demanda a los costos bajos y eficientes que estamos acostumbrados hasta ahora? No, no está preparado”, señaló.
En concreto, sobre lo que refiere Butrón, el problema no es que el país se quede necesariamente sin electricidad, sino que, ante determinadas condiciones, tendrá que utilizar fuentes de generación más caras para cubrir la demanda, como el diésel.
Ante esta situación, el COES prevé dos tipos de escenarios en el corto plazo teniendo en cuenta no solo los precios altos de los combustibles sino también los efectos del fenómeno de El Niño.

Dos escenarios a considerar
El primer escenario plantea una situación crítica en la que la disponibilidad de gas para las centrales de generación se ve limitada por las condiciones de contratación y transporte.
A ello se sumaría una menor disponibilidad de viento y condiciones hidrológicas desfavorables. Según indicaron, El Niño puede reducir la disponibilidad de viento y puede reducir la capacidad hidroeléctrica entre un 20% y 40%.
Al tener menos electricidad disponible, aumenta la necesidad de utilizar generación a diésel, que resulta más cara.
“Cuando hay diésel [de por medio] el punto (costo) marginal sube de US$ 36 a US$ 280 o US$ 300. Este es el escenario crítico donde, aun así, no se usa todo el gas que se produce por cuestiones de conservación del transporte físico″, recordó Butrón. Vale decir que el costo marginal de la electricidad es el costo de producir un megavatio-hora (MWh) adicional de energía eléctrica en un instante específico.
“¿Cómo se ven los marginales hasta noviembre de 2027? Estarían de forma constante en alrededor de US$ 300 el megavatio. Eso es un impacto tremendo en el sistema [eléctrico] y, eventualmente, en la economía”, agregó.
En un segundo escenario, el COES planteó que las centrales tienen disponibilidad suficiente de gas para operar. Al contar con más gas, las centrales térmicas pueden cubrir una mayor parte de la demanda y el sistema necesita recurrir menos a la generación más cara.
Pero, eso no significa que los costos permanezcan siempre bajos. El propio comportamiento de otro frente: la generación solar y eólica, puede hacer que, en determinados momentos, vuelva a ser necesario recurrir a generación con diésel.
“Hay temporadas en que estaría igual en US$ 300 el megavatio por hora, hay unas que baja a lo normal, estamos en US$ 36 por ahí o tiene picos que coinciden con la estación seca”, indicó.

Falta de proyectos
Pero la preocupación del COES no se limita a lo que pueda ocurrir en el corto plazo. El organismo también advierte que la demanda eléctrica ya alcanzó el nivel de generación eficiente disponible, mientras que los nuevos proyectos todavía no están entrando al ritmo necesario.
Butrón recordó que esta situación ya había sido advertida por el COES. En una presentación realizada hace unos años, el organismo proyectaba que hacia 2025 la demanda alcanzaría la generación eficiente. “La demanda alcanzó la generación eficiente y la está superando. Se proyecta que, a partir de 2026 y hacia adelante, vamos a usar diésel”, añadió.
Ante este escenario, la salida pasa por incorporar nueva capacidad de generación. Sin embargo, pese a que se tienen proyectos anunciados, estos no están listos para producir electricidad.
El COES identificó 50 proyectos que, según la información disponible, tienen previsto entrar entre 2027 y 2028. Sin embargo, Butrón puso en duda que todos puedan cumplir esos plazos, debido a que varios todavía no han completado etapas necesarias para concretarse.








