
La minera Silver Mountain Resources está a un paso de convertirse en productor en Huancavelica. La compañía asegura que el reinicio de su mina subterránea polimetálica Reliquias está “al 99.9%”, con solo los últimos trabajos de comisionamiento pendientes, y estima que muy pronto podría comenzar operaciones. Y mientras termina de poner en marcha esta primera etapa, ya prepara lo que viene después.
“El hito más importante que hemos traído es que vamos a iniciar operaciones. Me quedan 20 días para iniciar. Ya estamos a puertas. Estamos al 99.9%”, señaló Álvaro Espinoza, CEO de Silver Mountain Resources, a Gestión, en el marco de Expomina 2026.
Según explicó, la compañía ha invertido alrededor de US$ 90 millones en la rehabilitación de la mina y la planta, mientras mantiene US$ 20 millones en caja para capital de trabajo y como respaldo ante eventuales contingencias. “Estamos cubiertos financieramente”, comentó Espinoza.
El arranque será gradual. “Iniciamos con un ramp up, con una producción de 400 toneladas día y después de 12 meses llegamos a mil”, afirmó el ejecutivo. Bajo ese esquema, la compañía proyecta producir 1.3 millones de onzas de plata equivalente el primer año y alcanzar 2.5 millones de onzas después de 24 meses de iniciado el proceso productivo.
US$15 millones adicionales para Reliquias
La siguiente fase ya tiene una primera cifra. Silver Mountain contempla un monto adicional de inversión en Reliquias para 2027, pero la apuesta es que este desembolso ya no dependa de nuevo financiamiento externo.
“Estamos hablando de unos 15 millones de dólares adicionales, pero eso ya se paga con el propio flujo de caja”, indicó Espinoza. A este monto se sumaría el presupuesto de exploración del próximo año, que todavía está en elaboración.
“Yo calculo que serán entre unos siete a 10 millones de dólares en exploraciones”, adelantó el ejecutivo. El objetivo será seguir dando mayor confianza a los recursos y ampliar el conocimiento sobre el potencial de los activos que rodean a Reliquias.
La compañía, además, ya tiene parte del mineral para comenzar a alimentar la planta. “Tenemos alrededor de 45 mil toneladas de mineral esperando ser tratadas al lado de la planta”, detalló Espinoza en su exposición. Ese stockpile se viene acumulando desde enero y será utilizado durante el inicio de la producción.
El plan va más allá de Reliquias
El reinicio de la operación forma parte, según explicó la compañía, de un plan de tres etapas para el distrito. “La primera etapa del proyecto es poner en operación la mina Reliquias y rehabilitar y poner en operación la planta Caudalosa. La segunda etapa es poner en operación la antigua mina Caudalosa y, seguido a eso, como tercera etapa, poner el proyecto Brownfield en curso de valor y en producción”, sostuvo.
La escala del portafolio también es parte de la estrategia planteada por Silver Mountain. La compañía cuenta con unas 70,000 hectáreas y ha identificado 13 proyectos near mine. “Tenemos otros seis proyectos alrededor de Reliquias que podrían abastecer la planta”, destacó Espinoza, aunque advirtió que incorporar esos recursos también llevaría a ampliar la capacidad de procesamiento.
Y fuera de esa zona inmediata existe una cartera todavía mayor. “Las otras 67,000 hectáreas, yo las llamo el menú de proyectos”, comentó. Allí identificaron dos grandes proyectos de pórfido de cobre, dos proyectos de alta sulfuración de oro y cinco objetivos de vetas de alta ley. “El potencial de exploración en la zona es inmenso”, resaltó.
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Caudalosa, la segunda apuesta
Entre todos esos activos, Caudalosa aparece como el siguiente proyecto de mayor relevancia dentro del plan descrito por la compañía. Silver Mountain estima que allí existen alrededor de 36 millones de onzas de plata equivalente en recursos históricos.
“Estamos convirtiendo los recursos históricos en recursos actuales y avanzando en los estudios de factibilidad necesarios para iniciar la explotación de la mina”, mencionó Espinoza. La campaña de perforación registra un avance de 70% de los 17,000 metros previstos.
El proyecto podría tener además un perfil de metales preciosos mayor al que muestran sus registros históricos. Caudalosa cerró en 1989 y, según explicó el ejecutivo, en esa época no se analizaba el oro. “Sí tiene oro y es mucho más que Reliquias”, afirmó. Al incorporar este metal, estimó que los metales preciosos podrían representar entre 95% y 96% del valor del proyecto.
La exploración también busca determinar si existe continuidad entre las dos operaciones. “Tenemos una mina en esta zona y una mina ya comprobada en la otra. Tenemos evidencia de que hay una cantidad importante de vetas que pueden sustentar la unión de las dos minas”, subrayó.

¿Y una adquisición?
La expansión tampoco descarta una vía inorgánica, aunque Espinoza dejó claro qué tipo de activo le interesaría a la compañía. “A mí, si es que me interesaría algo, es comprar otra mina en producción”, aseguró. La razón, según explicó, es que Silver Mountain ya cuenta con proyectos greenfield, brownfield y near mine dentro de su propia cartera.
Por ahora, Espinoza precisó que la compañía no participa en un proceso de adquisición, aunque recibe oportunidades de manera recurrente. “Los bancos nos conocen, nos llaman, nos ofrecen. Evaluamos y si no nos interesa, lo dejamos pasar y, si nos interesa, entramos en el proceso”, comentó.
Así, el 99.9% de avance de Reliquias no representa solo la proximidad del primer arranque productivo de Silver Mountain. También marca, según el plan expuesto por la compañía, el inicio de una etapa en la que buscará generar caja para seguir invirtiendo, avanzar hacia Caudalosa y explorar el amplio portafolio de proyectos que mantiene en Huancavelica.







