
Consalo Family Farms, empresa estadounidense importadora y distribuidora, señaló que los arándanos peruanos ganarán protagonismo en el mercado de Estados Unidos ante la rápida disminución de la producción local. Según Bruno Giribaldi, vicepresidente ejecutivo de Abastecimiento Global de The Freshwave Fruit & Produce/Consalo Family Farms, el mercado atraviesa actualmente una transición entre la menor producción estadounidense y el aumento de las importaciones.
“La producción nacional estadounidense está disminuyendo rápidamente, mientras que los volúmenes peruanos aumentan, aunque las importaciones aún no se han ajustado completamente a la transición en la oferta”, señaló Giribaldi en declaraciones recogidas por el portal FreshPlaza.
De acuerdo con la compañía, la producción de Oregón está casi agotada, mientras que la de Washington viene disminuyendo y México mantiene una oferta relativamente baja. En ese escenario, la llegada de fruta peruana empieza a cobrar mayor relevancia para el abastecimiento del mercado estadounidense.
En lo que va de la campaña, la oferta peruana ya supera a la del mismo periodo del año pasado. Solo en la semana 33, Perú exportó alrededor de 12,000 toneladas métricas, frente a unas 8,000 toneladas en la misma semana de 2025, un incremento de aproximadamente 50%, según estimaciones de la empresa.
“Esto se debe en parte a las variedades de producción más temprana, así como a los campos más jóvenes que entran en producción”, comentó Giribaldi.
Según el ejecutivo, las temperaturas más cálidas han favorecido la cosecha peruana y aumentado la disponibilidad inicial. Sin embargo, el calor sostenido también genera preocupación por sus posibles efectos sobre el empaquetado, el tamaño y la firmeza de la fruta, la floración y, finalmente, su vida útil.
EL NIÑO PONE CUOTA DE INCERTIDUMBRE
El escenario climático podría hacerse más relevante hacia el final de la campaña. Según Giribaldi, si las condiciones actuales relacionadas con El Niño tienen un impacto mayor al previsto sobre la maduración tardía de la fruta, la oferta peruana podría escasear más rápidamente de lo habitual durante diciembre y enero.

“La curva de producción parece más irregular que la temporada pasada, con una oferta inicial muy fuerte seguida de un período más débil y posiblemente otro pico más bajo más adelante en la temporada”, sostuvo.
De acuerdo con Consalo Family Farms, el abastecimiento peruano proviene principalmente de La Libertad y Lambayeque, mientras Ica gana importancia como tercera región productora. Las condiciones climáticas han generado pérdidas de floración estimadas en 30% en La Libertad y 31% en Olmos, mientras que Ica presenta un impacto menor, de alrededor de 7%, favorecida por sus temperaturas nocturnas más frescas y una mayor variación térmica.
Pese al escenario climático, Consalo Family Farms espera que los volúmenes peruanos se mantengan altos en las próximas semanas, aunque desde la semana 37 podrían caer por debajo de los niveles de 2025. Esto podría ajustar la oferta en EE. UU., mientras la demanda de arándanos importados seguiría aumentando durante septiembre.
En cuanto a los precios, la compañía señaló que se han estabilizado ligeramente y prevé que los arándanos peruanos de mayor tamaño y calidad alcancen mejores valores conforme avance la temporada. “Mantener una disponibilidad y calidad constantes durante la transición del suministro nacional al importado será importante para respaldar ese consumo”, concluyó Giribaldi.






