
El fenómeno El Niño ya empieza a pasar factura a uno de los principales productos de la agroexportación peruana. Las temperaturas por encima de lo normal aceleraron el desarrollo de los cultivos de arándano y adelantaron el inicio de la campaña, con un efecto directo en el negocio: frutos de menor calibre y productividad en determinadas variedades, advirtió Gourmet Trading Company, empresa estadounidense que importa arándanos desde Perú.
“Además del desarrollo acelerado de los cultivos, estamos observando un tamaño promedio de baya ligeramente menor que en una temporada típica”, señaló Luciano Fiszman, vicepresidente de Ventas y Compras de Gourmet Trading Company.
Proarándanos proyecta que el Perú exporte cerca de 404,000 toneladas métricas en la campaña 2026-2027, un alza de 5.6% frente al ciclo anterior. La cifra, sin embargo, esconde el costo del clima: según estimaciones del propio gremio, los envíos pudieron crecer hasta 20% sin el fenómeno El Niño, impulsados por unas 3,500 hectáreas nuevas que recién entran en producción.
Dicho de otro modo, la expansión de área está cubriendo la caída de productividad por hectárea.

Arándanos: el sector ya observa una campaña más corta de lo previsto
A la semana 34 (agosto), el Perú había despachado 80,585 toneladas métricas de arándanos, 56% más que en el mismo periodo del año pasado. De ese total, 35,679 toneladas fueron a Estados Unidos, según Proarándanos con datos de Senasa. El salto responde al adelanto de la curva de producción y no necesariamente a una campaña más grande.
“No deberíamos extrapolar el actual incremento interanual y asumir que el Perú terminará la temporada con un volumen proporcionalmente mayor”, advirtió Fiszman a Fresh Plaza, tras estimar que el volumen final incluso podría ubicarse por debajo del registrado la campaña pasada. El desenlace dependerá de cuánto suban las temperaturas y de la magnitud de las lluvias en la etapa final del ciclo.
Por su parte, el segmento orgánico muestra la señal de contracción más clara: el gremio prevé embarcar unas 31,000 toneladas métricas, frente a las cerca de 35,000 de la campaña anterior.
“Consideramos importante basarnos en las proyecciones oficiales del sector en lugar de especular, sobre todo en una temporada en la que las condiciones aún pueden variar significativamente”, explicó.
Inicio temprano del arándano peruano en EE.UU.
El arranque temprano peruano de la campaña de arándanos coincidió con una “temporada estadounidense estirada”. El noroeste del Pacífico extendió su oferta con almacenamiento en atmósfera controlada, lo que generó semanas de presión sobre los precios y una transición con más fricciones de lo habitual.
“La transición ha requerido más coordinación este año porque la fruta nacional se mantuvo disponible mientras Perú comenzó antes de lo habitual”, indicó Adriana Fortune, de la misma comercializadora, quien calcula que el mercado quedará volcado a la fruta importada hacia el Día del Trabajo en EE.UU. (7 de setiembre).
El ejecutivo se muestra satisfecho con la calidad de la fruta cosechada en Perú, a pesar de las altas temperaturas. “El equipo se ha adaptado muy bien a las condiciones climáticas de esta temporada. Hemos realizado ajustes operativos donde ha sido necesario acortar los intervalos de cosecha y agilizar el traslado de la fruta del campo a la planta de envasado. Nuestro objetivo es preservar la calidad y la vida útil de la fruta durante todo el proceso”, aseguró.







