
En su primera entrevista con medios, el presidente (e) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), Ramiro Salas Bravo, comentó a Gestión su percepción sobre la economía a pocos meses de las elecciones generales 2026 y en medio de un nuevo cambio en la Presidencia de la República con el ingreso de José María Balcázar.
Para el nuevo representante de la CCL, este proceso electoral representa “un punto de inflexión” para el país, aunque espera que el crecimiento de este año se traduzca en una recuperación gradual del consumo y un mayor dinamismo del comercio.
- Estamos a menos de dos meses para las elecciones generales. ¿Cuál es la proyección de crecimiento que tienen para el sector comercio?
La continuidad de reglas claras y un entorno predecible es clave para sostener la inversión. El Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial de la CCL proyecta que el sector comercio debería crecer alrededor del 3.5% en el 2026 tras cerrar el 2025 con una expansión cercana al 3.4%.
Así el comercio se mantiene como uno de los sectores más dinámicos, acumulando en más de 4 años tasas de crecimiento mensuales positivas.
- ¿Cree que la inversión en el sector continuaría dinámica pese al escenario electoral?
Podemos decir que, en la percepción de inversionistas extranjeros y nacionales, el hecho de que existe una estabilidad macroeconómica bastante sólida y en crecimiento nos lleva de todas maneras a tener una confianza hasta cierto punto de que podamos tener un adecuado desempeño.
- ¿La situación política con el reciente cambio de presidente no genera preocupación? ¿La crisis es algo con lo que ya conviven las empresas en Perú?
Este clima de incertidumbre, inestabilidad y fragilidad política por supuesto que debilita en cierto modo la confianza de los inversionistas, pero eso se puede enfrentar si el nuevo presidente da señales claras de continuidad del país, de los programas y proyectos.
[A la crisis] no podemos considerarla como una como un modus vivendi, tenemos que asegurar que el crecimiento del país no dependa permanentemente de las coyunturas políticas.
- Este Gobierno tendrá poco más de cinco meses, ¿qué considera que pueden hacer o dejar listo en este corto periodo?
Quien asuma este periodo de transición debe garantizar la transparencia del proceso electoral, respetar el orden constitucional y asegurar condiciones mínimas de estabilidad y seguridad. No se pueden producir grandes cambios, pero sí es posible transmitir una sensación clara de seguridad y sobre todo una visión clara para el siguiente gobierno.
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Expectativas en el siguiente gobierno
- De cara a las elecciones generales, ¿han identificado planes de gobierno que puedan resultan preocupantes para el sector?
En general, desde el sector empresarial existe una preocupación por algunas propuestas que, de aplicarse sin el debido análisis técnico, realmente podrían afectar la inversión, el empleo formal y sobre todo la competitividad.
La preocupación se centra en cualquier planteamiento que pueda debilitar la seguridad jurídica, que pueda alterar las reglas del mercado, o generar una sobrecarga tributaria sin sustento técnico.
- ¿Qué considerarían que falta en los planes de que han presentado los candidatos presidenciales?
Falta a todas luces una mayor profundidad en la reducción de la informalidad, la mejora de la competitividad, la simplificación administrativa.
Asimismo, la lucha contra la inseguridad ciudadana debe tener un enfoque mucho más integral. Nos genera una gran preocupación para todos los emprendedores que en ninguno de los planes de gobierno haya algo concreto.
La extorsión es un flagelo que se ha generalizado en todos los niveles y contra eso hasta ahora no hay ninguna respuesta concreta en los planes de gobierno.
- En ese sentido, ¿qué esperarían del nuevo gobierno que entrará en julio y de las principales acciones que deberían priorizar en sus primeros meses?
El nuevo gobierno debe de dar señales muy claras respecto al marco constitucional, a la estabilidad política, debe tener un firme compromiso con la promoción de la inversión privada y políticas públicas que permitan recuperar la confianza de los inversionistas.
Con la elevada informalidad debe desarrollar una sólida política de reducción de la base tributaria, así como tener un plan concreto de lucha contra la criminalidad. Además, debe tener una estrategia integral frente al delito de la extorsión.
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Medidas pendientes
- Ante el reciente cambio de presidente hay algunas medidas que han quedado en pausa. El MEF había puesto sobre la mesa un acuerdo fiscal que incluía la optimización de algunas exoneraciones tributarias, ¿cómo ven esta medida?
Esto debe ser sometido a una evaluación técnica integral. Las exoneraciones tributarias pueden ser en muchos casos herramientas de políticas públicas cuando se diseñan y ejecutan con criterios técnicos adecuados, pero también hemos sido testigos de exoneraciones que no han cumplido para nada con los objetivos que se han trazado.
Cualquier proceso de optimización debe basarse en evidencias y análisis de impacto entre aquellas exoneraciones que han dejado de cumplir su propósito y aquellas que continúan siendo necesarias para promover la inversión.
- ¿Cuáles considera que serían las exoneraciones no han cumplido su propósito?
Creo que hay muchas que están en ese plano. Por ejemplo, en el caso de la Amazonía hay muchas exoneraciones que deben de ser revisadas y otras que deben de ser mejoradas.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.








