
A medida que confluyen El Niño Costero y El Niño Global, en el Perú se registran cada vez más condiciones que hacen avizorar un déficit de lluvias mayor al previsto en algunas zonas del país, lo que podría provocar una afectación más severa en las actividades agropecuarias, según diversos estudios.
En julio último, un informe elaborado por el Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción de Riesgo de Desastres (Cenepred), advirtió que la sequía asociada a El Niño ponía en riesgo a 1.4 millones de hectáreas de uso agrícola.
Sin embargo, en los últimos días, el Cenepred elaboró un nuevo estudio, denominado Escenario de Riesgo por Déficit Hídrico para la temporada de lluvias, en el que alerta que la insuficiencia de esas precipitaciones podría causar un daño en el campo aún mayor.

Crece el peligro
Ahora, la previsión de esa entidad es que habría 8.1 millones de hectáreas de superficie agrícola en niveles de riesgo entre alto y muy alto de ser afectadas por el déficit hídrico (ya no 1.4 millones, como se advirtió en julio), al igual que 14 millones de hectáreas de pastos, y 15 millones de cabezas de ganado (ovino, vacuno y de alpacas).
En detalle, la entidad ubica en condición de riesgo muy alto a 3.5 millones de hectáreas de cultivo y 7.1 millones de has de pastizales, en 484 distritos ubicados en 16 departamentos, en su mayor parte en la zona sur y centro del país, pero también en algunos del norte.
- LEA TAMBIÉN: Fenómeno de El Niño en Perú: ¿Falta de recursos o ejecución para enfrentar su impacto
Esos departamentos son:
- Apurímac
- Arequipa
- Ayacucho
- Cusco
- Huancavelica
- Madre de Dios
- Puno
- Tacna
- Junín
- Huánuco
- Pasco
- Áncash
- Ucayali
- San Martín
- Cajamarca
- La Libertad

Otros 4.6 millones de hectáreas de cultivo y 6.8 millones de has de pastos están bajo condición de riesgo alto en 656 distritos de 22 regiones a nivel nacional.
- LEA TAMBIÉN: Boom de refrigeradoras por el “Niño”: demanda se dispara y estas marcas entran a competir
Disminuye agua en los reservorios
El Cenepred refiere que, aunque el déficit hídrico tendría lugar a partir de octubre próximo, a poco de iniciarse el periodo de lluvias (que va de septiembre a mayo), actualmente existen ya indicadores que muestran deficiencias en el recurso hídrico.

Explica que, si bien a inicios de agosto las condiciones hidrológicas nacionales se mantienen, en términos generales, dentro de sus rangos normales, se identifican señales de disminución progresiva de caudales en cuencas del Pacífico norte y sur, así como una reducción sostenida de los volúmenes almacenados en embalses de la vertiente del Pacífico sur.
Los reservorios Tinajones y Paucarani presentan niveles críticos para la época (35.41% y 48.5% de su capacidad de almacenamiento a la fecha), que, se indica, podría comprometer el abastecimiento hídrico “si no se registran precipitaciones suficientes durante la primavera”.
- LEA TAMBIÉN: El Niño pone “en jaque” al financiamiento: Cofide da medidas al Gobierno para hacerle frente
Incendios forestales
A esto, el Cenepred le sumó estudios sobre escenarios de riesgo por incendios forestales a causa del déficit hídrico, en diversas provincias de los departamentos de Lima y Cajamarca, que podrían dañar más de 1 millón de hectáreas.
Al respecto, Luis Icochea, investigador de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), indicó a Gestión que, a medida que confluyen El Niño Costero con El Niño Global, hay un cambio total en la atmósfera de nuestro país que está invirtiendo los patrones de temperaturas y lluvias.

Más allá de las lluvias inesperadas que trajo la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), ahora, lo que está predominando, indicó el experto, son indicios de sequedad en diversas regiones del país, con muy pocas lluvias, situación que, de mantenerse, podría traer problemas, sobre todo al sector agrícola.
Impacto en cultivos
Consultado sobre los efectos que el déficit de lluvias podría causar en el agro, Joel Yucra, especialista de agrometeorología del Senamhi, indicó a Gestión que eso podría repercutir en el desarrollo de la campaña agrícola 2026-2027, que se espera iniciar en septiembre próximo, retrasando el inicio de la fase de siembra en zonas donde el riego es bajo secano.
Indicó que los más afectados serían los cultivos en la zona de la sierra central y sur del país que depende de manera importante de las lluvias estacionales, como la papa, quinua, maíz, habas, cereales, entre otros.
Además, refirió que el impacto vendría no solo por el déficit hídrico, sino por las altas temperaturas -que hoy están entre 2 a 4 grados por encima de lo normal-, y la mayor presencia de plagas.
El especialista coincidió, además, en que el déficit de lluvias, más el incremento de las temperaturas, puede contribuir a la ocurrencia de incendios forestales, afectando particularmente los pastizales en zonas del centro y sur del país.
Proyección del Midagri
Por su parte, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) refirió que si bien el sector agroexportador peruano cerró el primer semestre de 2026 con un saldo positivo (US$ 191.3 millones), con un incremento de 3.5% respecto a igual periodo del 2025, existe un sesgo a la desaceleración proyectada hacia el segundo semestre, debido al fenómeno El Niño (FEN).

En un estudio de la Dirección de Estudios Económicos del Midagri, se indica que las anomalías climáticas asociadas al FEN han reducido los volúmenes cosechados de cultivos claves como el mango, la cebolla y el espárrago, al tiempo que la volatilidad de los precios ha afectado gravemente los ingresos del cacao, lo que coincide con las primeras alteraciones térmicas en la costa peruana.
- LEA TAMBIÉN: El Niño también llegará a los estados financieros
Asimismo, prevé que, hasta noviembre, periodo en que se espera niveles de riesgo medio a muy alto del FEN, las anomalías térmicas podrían afectar directamente la inducción de flores, el desarrollo de la fruta y los rendimientos por hectárea de cultivos claves como el arándano, el mango, la uva de mesa y el palto.
Igualmente, para el periodo diciembre 2026 – marzo 2027, al coincidir el pico de volumen exportable con los riesgos máximos del FEN, las lluvias intensas -anota el ministerio- podrían provocar la pudrición de la fruta en la planta (por ejemplo botritis y rajado en uvas y arándanos), la pérdida de vida útil, e interrupciones severas en la red vial (Panamericana Norte) y en la infraestructura portuaria.

Comunicador social. Estudió en la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, e Inglés en la PUCP. Diplomado en Economía y Finanzas en la Universidad de Esan. Labora actualmente como analista económico especializado en industrias extractivas, energía y transportes en el diario Gestión.







