
A nivel global, los responsables políticos, líderes empresariales y los expertos participan en un debate sobre el impacto potencial de la inteligencia artificial (IA) y la regulación más apropiada para esa tecnología, mientras que los ciudadanos de a pie muestran preocupación, de acuerdo con el Spring 2026 Global Attitudes Survey, de Pew Research Center. En 34 de los 37 países incluidos este año, las personas tienden a creer que la IA provocará una disminución del empleo en lugar de un incremento a largo plazo. En Perú, ¿cuál es la percepción al respecto y qué otras preocupaciones despiertan esa tecnología en comparación con otros países?
Según el referido reporte publicado en septiembre, la preocupación suele ser especialmente alta en países con un producto interno bruto per cápita elevado. Por ejemplo, en algunas naciones ricas como Australia, Corea del Sur y Estados Unidos, alrededor de siete de cada 10 adultos o más afirman que la IA provocará la pérdida de empleos en los próximos 20 años.
No obstante, la inquietud no es exclusiva de países con el PBI per cápita elevado. Y es que, entre las 10 naciones con mayor preocupación en el mundo, se encuentra precisamente Perú en la novena posición con 57% (seis de cada 10 ciudadanos comparten esa percepción). En América, nuestro país es el primero con esa mirada, por encima de Chile (53%).
Para Martín Vergara, profesor de la Maestría en Organización y Dirección de Personas de ESAN, la perspectiva de los peruanos contendría una mezcla de un riesgo percibido y una exposición real.
Asimismo, recordó que Perú es un país que tiene una alta tasa de informalidad. A las personas que se desenvuelven en ese entorno, consideró que no les afectaría en gran medida el impacto de la inteligencia artificial en sus actividades. Sin embargo, la mirada es claramente distinta en el espectro formal, donde la competitividad laboral es mayor.
“El colectivo formal estaría más preocupado si es que se va a afectar el empleo o si se le va a poner más difícil conseguir empleo. Entonces, ahí hay que reconocer un poco la laguna de conocimiento. O sea, qué capacidades tienes o cuánto sabes de la IA y qué te van a demandar las empresas con relación al puesto que ocupas”, comentó a Gestión.
Al respecto, consideró que las empresas requerirían que los trabajadores tengan habilidades técnicas o conozcan el uso de la IA para la mejora de la productividad. En esa situación, remarcó que habrá una exposición real porque las compañías pedirán ciertos perfiles o conocimientos y el trabajador ya empieza a observarlo.
“Si el trabajador es más productivo, se entiende que se van a reducir el número de plazas”, manifestó Vergara.

Conocimiento sobre IA: jóvenes están más enterados que adultos
A medida que el uso de la IA se extiende por todo el mundo, los jóvenes son los primeros en familiarizarse con ella. En los países donde PEW analizó las diferencias por edad, el porcentaje de personas de entre 18 y 34 años que han oído o leído mucho sobre IA es mayor que en el segmento de 50 años o más.
En 19 países, la diferencia es de 30 puntos porcentuales (pp) o más. Entre esas naciones, Perú se ubica en la séptima posición con una brecha de conocimiento entre jóvenes y más adultos sobre IA de 44 pp, la mayor en América Latina.
“En algunos países, la concienciación también ha aumentado más entre los adultos jóvenes que entre los mayores desde el año pasado, lo que ha ampliado la brecha de conocimiento”, indicó el reporte.
Sobre las capacidades que deben desarrollar o que deberían potenciar los jóvenes para capitalizar la IA, Vergara subrayó primero que la IA es solo una herramienta que permite elevar notoriamente la tasa de productividad. En ese sentido, precisó que no basta con saber usar esta herramienta, sino que hay que saber solicitar las tareas y verificar las respuestas de la IA.

“Están los famosos prompts (instrucciones), donde tienes que darle un rol, tienes que asignarle a la IA el perfil en el que debería ponerse para darte una respuesta. Eso genera que el trabajo ejecutivo sea más dinámico. Lo que antes hacían las personas, lo hace la IA. Pero hay que poner en valor también la capacidad humana o el tema humano”, anotó el docente de ESAN.
En ese sentido, resaltó que también cobran valor habilidades relacionadas con la comunicación, inteligencia emocional, el juicio ético para saber interpretar los datos y saber cómo utilizarlos. Este nuevo paradigma, consideró, debería ser tomado en cuenta no solo por los jóvenes que liderarán las empresas en el futuro, sino también por los más adultos que actualmente son quienes toman las decisiones.
La IA y el impacto en la desigualdad
En general, las personas tienden a creer que la IA aumentará, en lugar de disminuir, la brecha entre ricos y pobres. Sin embargo, en muchos lugares, un porcentaje considerable de la población no está seguro o considera que la IA no tendrá un impacto significativo en la desigualdad en su país.
“La preocupación por la desigualdad, al igual que la preocupación por la pérdida de empleos, está relacionada con el PIB per cápita. Muchos de los países relativamente ricos donde la gente es especialmente propensa a creer que la IA costará empleos también presentan porcentajes particularmente altos de personas que opinan que aumentará la desigualdad”, señaló el estudio.
En Perú, donde el PBI per cápita no está entre los más elevados, la mayoría de encuestados (43%) considera que la IA no hará mucha diferencia en la brecha entre ricos y pobres. A nivel global y en América Latina, la perspectiva peruana es la segunda más alta, solo por debajo de la registrado en Chile (47%).

“En general, pocas personas creen que la IA vaya a reducir la desigualdad económica. No hay ningún país donde más de una de cada cuatro personas opine así, y en 29 naciones, esa cifra es inferior al 10%”, anotó el informe.
La perspectiva también es influenciada por la edad. En Estados Unidos, más adultos menores de 35 años que los mayores de 50 consideran que la IA aumentará la brecha entre ricos y pobres (56 % frente a 38 %), al igual que en Australia, Canadá, Polonia y Singapur. Sin embargo, en Argentina, Chile, Hungría, Italia y Perú, la situación se invierte: las personas mayores son más propensas a afirmar que la IA aumentará la brecha de riqueza.
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El 37% de peruanos están igualmente preocupado y entusiasmado por la IA
En todo el mundo, hay opiniones divididas sobre el creciente uso de la IA en la vida cotidiana. En 37 países, 37 % de la población se muestra más preocupada que entusiasmada, mientras que un 41 % se muestra “igualmente preocupada y entusiasmada”.
La dualidad entre preocupación y entusiasmo es la más posición común en aproximadamente la mitad de los países encuestados. Sin embargo, Perú es el único país donde esa postura dual alcanza el mismo porcentaje (37%) que quienes están más preocupados que entusiasmados.
“Los trabajadores o las personas reconocen que la IA suma en positivo, es decir, que genera una ventaja competitiva para las empresas, para que sean más productivas, pero a la vez tienen dudas con relación al colectivo si eso afectará o reducirá los puestos porque ahora se les exige nuevas competencias o el uso de la IA y saber interpretar los datos”, expresó Vergara.

En psicología organizacional, refirió que esa dualidad es denominada como ambivalencia actitudinal. En esa situación, los individuos ponen en valor el aporte de la IA, pero no saben cómo les va a afectar en colectivo, si los puestos de trabajo se van a reconvertir o si la empresa los va a ayudar a tener ese “reskilling” para estar a la altura de las nuevas exigencias.
“El riesgo está en que el trabajador podría valorar más lo que puede perder en vez de lo que puede ganar”, añadió el docente.
De otro lado, aquellos que se muestran más entusiasmados que inquietos con la IA en Perú son solo el 17%, aunque ese porcentaje es el más alto entre los países de América Latina. En el mundo, Israel es el único país donde predomina el entusiasmo sobre la preocupación.
Por edades, las personas de 50 años o más afirman estar más preocupadas que entusiasmadas por la IA que las de entre 18 y 34 años, en 15 de los países encuestados. En Perú, por ejemplo, esa postura en el primer segmento alcanza al 45% frente al 24% en el segundo grupo, mostrando una brecha de 17 puntos porcentuales, la séptima más alta a nivel mundial.
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FICHA TÉCNICA:
- Estudio: resultados se basan en una combinación de entrevistas telefónicas, presenciales y en línea realizadas bajo la dirección de Gallup, Langer Research Associates y Social Research Centre en el mundo.
- Publicación: septiembre 2026.
- Universo en Perú: población adulta de 18 años o más.
- Tamaño de la muestra: 1,011 casos.
- Variables de ponderación: género, edad, educación, región, urbanidad y probabilidad de selección del encuestado.
- Modo: cara a cara.
- Fechas de trabajo de campo: 27 de febrero a 19 de abril.
- Margen de error: 4.5%
- Proveedor principal: Gallup.






