
Más de 716,000 empresarios peruanos buscan hoy formas de hacer crecer sus negocios, aunque 4 de cada 10 afirman sentirse estancados o atrapados, según datos del Insight Hunting SEO de Impulso, difundido por BNI Perú. El estudio revela una preocupación habitual entre las mypes: prosperar dejó de depender solo del contexto económico, y ahora depende de otras variables, ligadas a las relaciones de confianza.
El informe revela también que su negocio está en medio de una guerra de precios que les perjudica, y un 33.9% tiene miedo a que su emprendimiento quiebre. Según Fran Pujol, director nacional de BNI Perú, los empresarios están más enfocados en sostener sus ingresos que en expandirse agresivamente.
“El empresario peruano, especialmente el de la MYPE, opera de forma reactiva: espera que el mercado llegue a él. Sin una estrategia activa de generación de relaciones y referencias, el negocio depende de factores externos que no puede controlar”, comenta.
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A criterio de Pujol, muchas empresas aún perciben y entienden el networking como asistir a eventos o repartir tarjetas, cuando en realidad, el modelo exige migrar hacia un sistema organizado de referenciar comerciales y construcción de confianza.
El networking como sistema comercial
El reporte de Impulso refiere que 34.5% de los empresarios interesados en networking busca generar clientes nuevos, mientras que 31% ya lo considera su principal canal de ventas, particularmente en negocios B2B.
Pujol menciona que uno de los errores más frecuentes es depender de un solo canal comercial, generalmente, publicidad pagada, sin que se construyan redes sostenibles de recomendación.

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“Confunden tener contactos con tener una red productiva. El contacto sin seguimiento no genera negocio”, acota.
En esa línea, Carlos Letts, director de la carrera de Administración y Negocios Digitales de la UPC, señala que numerosas empresas realizan acciones comerciales aisladas —como publicar en redes sociales o asistir a eventos— sin contar con procesos claros para captar, convertir y fidelizar clientes.
“Publicar en redes, asistir a eventos o invertir en publicidad no garantiza crecimiento si no existe una propuesta de valor clara, un perfil de cliente definido y un sistema de seguimiento comercial”, soslaya.
La publicidad ya no garantiza crecimiento
Desde BNI Perú recuerdan que la prioridad para los negocios peruanos dejó de ser crecer rápidamente y pasó a ser sostener el flujo de caja, lo que evidencia que muchos aún no han profesionalizado sus sistemas comerciales y siguen dependiendo excesivamente del fundador o de ventas poco predecibles.
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Letts considera que el networking estructurado gana relevancia porque reduce uno de los principales problemas del mercado peruano: la desconfianza.
En esa línea, coincide con Pujol en que los indicadores más utilizados son:
- Referencias recibidas
- Reuniones efectivas
- Oportunidades generadas
- Tasa de cierre
- Facturación atribuible a la red de contactos
“El networking tiene valor real cuando deja de ser una actividad blanda y se convierte en un sistema con objetivos, seguimiento y métricas”, puntualiza Letts.
Pujol señala que actualmente se habla de un marketing por referencias, es decir, un sistema donde la recomendación de otro empresario de confianza se convierte en el canal de ventas más eficiente, rentable y sostenible. Estima que una referencia calificada puede cerrar entre tres y cinco veces más rápido que un lead frío o la mera publicidad, dado que la recomendación previa reduce barreras de desconfianza.

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En tanto, Letts aclara que el networking no reemplaza necesariamente a la publicidad o al marketing digital, pero sí ayuda “a construir reputación y relaciones de confianza”.
Explica que el networking productivo, a diferencia del social, genera oportunidades trazables. En el caso de las mypes, el networking tiene valor real cuando deja de ser una actividad blanda y se convierte en un sistema: con objetivos, seguimiento, métricas y un método de aprendizaje comercial.
El perfil de las nuevas generaciones emprendedoras
Impulso revela que más del 60% de empresarios interesados en networking son menores de 43 años, especialmente millennials y Gen-Z. Aquí, Pujol recuerda que estas generaciones muestran mayor apertura hacia modelos colaborativos y ecosistemas empresariales, influenciados por la cultura digital y las startups.
“Están abiertos a colaborar, pero menos dispuestos a comprometerse con procesos estructurados de largo plazo. Ahí está el desafío: convertir buenas intenciones en resultados medibles”, sintetiza.

Periodista con más de 5 años de experiencia en la cobertura de coyuntura económica e informes especiales en prensa escrita y digital.







