
Cada tercer lunes de enero se experimenta el llamado Blue Monday, considerado —según la cultura popular— como el día más triste del año. Las finanzas personales y la motivación del talento no son ajenas al sentir de este 19 de enero. Expertos aclaran por qué el primer mes del calendario se siente eterno y comparten claves para no repetir errores financieros en las fiestas de diciembre.
¿Cuánto gastan los peruanos en las compras emocionales de diciembre?
Jimmy Astocóndor, economista de Pacífico Business School, recuerda a Gestión que la percepción de que enero es un “mes largo” va más allá de un tema psicológico, debido a que en diciembre confluyen mayores oportunidades de gasto e ingresos adicionales —como la gratificación, campañas de descuento y el componente emocional de Navidad y Año Nuevo— que generan “un empuje muy fuerte al consumo”.
Ya para enero —prosigue— hay menos liquidez, más deudas y una fuerte sensación de desorden financiero. “Ahí aparece la tensión financiera: se empieza el año trabajando para pagar deudas, lo que ya nos acerca a un escenario de sobreendeudamiento”, puntualiza.
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Para Astocóndor, las compras emocionales de fin de año pueden abarcar entre el 30% y el 40% del ingreso disponible, considerando el Black Friday de finales de noviembre, y “se extienden con fuerza” en diciembre.

Errores detrás del estrés financiero: cómo evitarlos
Jorge Luis Ojeda, docente de la Facultad de Negocios EPE de la UPC, comenta que los errores más frecuentes que generan fragilidad financiera en los primeros meses del año son:
- Deficiente planificación financiera
- Subestimación del impacto real del gasto de fin de año
- Financiar consumo corriente con crédito rotativo sin un plan claro de amortización
- No priorizar la recomposición de liquidez
- Confundir ingresos extraordinarios con ingresos permanentes
- Postergar decisiones clave como la reestructuración de deudas o reinversión integral del presupuesto anual
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A su criterio, los hogares peruanos poseen un bajo nivel de preparación para afrontar “la cuesta financiera” de enero, por lo que es común que, para la segunda mitad del mes, opten por elevar su endeudamiento o postergar pagos para atender necesidades prioritarias, como la alimentación, servicios y transporte.
Ojeda recomienda adoptar una mirada más prudente sobre la liquidez disponible, reforzar la educación financiera en decisiones cotidianas y ser más cautelosos con el uso del crédito, considerando que las tasas de interés se mantienen relativamente elevadas. También sugiere diversificar las fuentes de ingreso como mecanismo de protección frente a la volatilidad económica.
En esa línea, Astocóndor propone fijar límites claros para gastos específicos, como el 5% de los ingresos, y asegurar al menos un 20% para ahorrar. “Si no alcanza el presupuesto, hay que postergar el plan. Eso también es salud financiera”, argumenta.
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Asegura el docente que el Blue Monday financiero no revela que diciembre es el problema, sino la falta de planificación, considerando que se reciben dos gratificaciones al año, pero son vistas, por la gran masa de peruanos, como dinero extra en vez de incorporarlas a estrategias de ahorro y gasto.

Los negocios también sienten el Blue Monday
Ojeda asegura que el Blue Monday financiero no solo afecta a los consumidores, sino también a emprendedores y mypes, ya que enero carga con una menor demanda estacional, obligaciones como pagos a proveedores, alquileres e impuestos. “Esto genera descalces de caja y tensiones de capital de trabajo”, apunta.
Y, ante la falta de reservas financieras suficientes, recurren a financiamiento de corto plazo y alto costo, lo que “convierte a enero en una verdadera prueba de resistencia financiera”.
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Ricardo Pacheco, gerente general de Tupay, añade que aparte de la sensibilidad del consumidor por el Blue Monday, los negocios deben optimizar el checkout para que haya procesos de pago claros, rápidos y confiables en favor de la venta inmediata.
“El paso final de pago es uno de los momentos más críticos en la relación entre un comercio y su cliente. En un mes como enero, donde el consumidor está más consciente de su presupuesto, ofrecer un proceso fluido y sin fricciones puede convertirse en una ventaja competitiva”, puntualiza.

Impacto en la motivación laboral postfiestas
Desde Buk comentan que “el día más triste” pone sobre el tapete la importancia de la motivación del talento en el inicio del año laboral. Factores como la carga financiera postfiestas, retorno a la rutina y presión por nuevos objetivos pueden dañar el estado de ánimo y productividad.
Sebastián Ausin, Country Manager de Buk Perú, recomienda a las organizaciones:
- Plantear metas con enfoque humano, explicando el para qué de los objetivos y cómo cada persona aporta para este fin
- Reconocer logros, lo que refuerza la confianza y motiva, especialmente tras un periodo de descanso.
- Diálogo abierto. Espacios de escucha activa entre líderes y equipos, lo que ayuda a detectar señales de agotamiento y fortalece los vínculos dentro de la empresa
- Flexibilidad y bienestar. Ajustar horarios y modalidades para marcar una diferencia real en el ánimo del talento
- Desarrollo profesional, a través de oportunidades de aprendizaje y crecimiento que elevan el compromiso a largo plazo.

Periodista con más de 5 años de experiencia en la cobertura de coyuntura económica e informes especiales en prensa escrita y digital.








