
Tras consolidarse en la exportación de pitahaya fresca, Epic Farms, agroexportadora peruana especializada en el cultivo y comercialización de esta fruta, acelera una estrategia para diversificar su negocio y capturar más valor dentro de la cadena agroindustrial. La empresa viene impulsando nuevas líneas comerciales alrededor de la pitahaya, con el objetivo de ampliar mercados, aprovechar una mayor proporción de su producción y reducir su dependencia de las exportaciones en fresco. ¿Cuáles son sus próximos pasos?
Germán Caballero Zignago, gerente general de Epic Farms, explicó a Gestión que la compañía busca reducir progresivamente su dependencia de la fruta fresca mediante el desarrollo de nuevas líneas de negocio alrededor de la pitahaya.
La apuesta responde también al crecimiento de la producción. Para la presente campaña, la empresa proyecta alcanzar alrededor de 300 toneladas de esta fruta, más del doble de las 120 toneladas registradas el año pasado. Del volumen previsto, aproximadamente el 70% se destinará a exportación en fresco, mientras que el 30% restante se orientará a procesos industriales y productos de mayor valor agregado.
En esa línea, Epic Farms viene fortaleciendo categorías como pulpas congeladas, cubos IQF, mermeladas y suplementos funcionales elaborados a base de pitahaya.

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Epic Farms lleva sus derivados de pitahaya al canal farmacéutico
Uno de los principales hitos de este proceso será el ingreso de su colágeno de pitahaya a Farmacias Peruanas, operador de las cadenas Inkafarma y Mifarma.
La empresa produjo un lote inicial de 5,000 unidades por una inversión de S/ 180,000, volumen exigido para iniciar su comercialización en la red farmacéutica. Este lote corresponde a DFD (Dragon Fruit Drink), un suplemento que combina colágeno, pitahaya y probióticos. La expectativa es concretar el ingreso durante el tercer trimestre de 2026 y vender la misma cantidad de unidades mensualmente.
“Somos el primer colágeno de pitahaya y probióticos que ingresará a esta cadena”, reveló Caballero. “El producto tiene una vida útil de hasta dos años, característica que favorece su distribución a gran escala dentro del canal farmacéutico.”
La comercialización comenzará inicialmente en Lima y luego avanzará hacia ciudades como Arequipa, Piura, Trujillo y Chiclayo, consideradas mercados prioritarios por su mayor población y capacidad de consumo. La propuesta contempla más de 2,000 puntos de venta dentro de la red de Farmacias Peruanas.
En una primera etapa, la distribución se apoyará en 308 puntos de venta estratégicos, entre ellos 250 tiendas de Inkafarma y Mifarma, 24 locales de Wong y Vivanda, además de 14 establecimientos especializados en nutrición deportiva.

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Ahora bien, la apuesta se apoya en un trabajo previo de validación comercial. Epic Farms destinó alrededor de S/ 42,000 al desarrollo de un primer lote de 1,000 unidades, que le permitió construir marca e ingresar a puntos de venta especializados.
Hoy, el colágeno de pitahaya se comercializa en tiendas como Flora y Fauna y fue reconocido en Expoalimentaria 2025 en las categorías Innovación y Vida Saludable.
La apuesta por esta categoría responde al crecimiento sostenido del mercado de suplementos y bienestar. De acuerdo con información presentada por Epic Farms, el mercado peruano de colágeno supera los S/ 100 millones, mientras que la categoría registra una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) de 7.66% a nivel global para el periodo 2024-2029.
En ese contexto, Epic Farms incorporó pitahaya liofilizada, probióticos y colágeno hidrolizado dentro de una formulación orientada al cuidado de la piel, articulaciones y salud digestiva.
Estados Unidos y Emiratos Árabes entre los próximos destinos
La expansión no se limita al mercado local. Durante el próximo mes, Epic Farms prevé exportar su primer lote de DFD, su suplemento a base de colágeno, pitahaya y probióticos, a Estados Unidos junto con mermeladas elaboradas a base de esta fruta.
El ingreso se realizará a través de un distribuidor con presencia en ese mercado, que cuenta con almacenes y canales propios de comercialización.
“Vamos a entrar a través de Amazon”, explicó Caballero. “Vamos a entrar con una persona que es un distribuidor allá. Nosotros le vamos a exportar y él lo va a vender todo a través de Amazon para Estados Unidos”.
Y es que la empresa identificó oportunidades en Norteamérica, particularmente en Estados Unidos y Canadá, donde observa una creciente demanda por productos saludables, funcionales y con trazabilidad.

La tendencia fue impulsada por derivados de pitahaya como pulpa congelada, cubos IQF, ingredientes naturales, suplementos y otros formatos orientados al bienestar.
En paralelo, Epic Farms explora oportunidades comerciales en Emiratos Árabes Unidos, mercado donde ha identificado interés por suplementos y productos funcionales elaborados a base de pitahaya.
“Estamos visualizando una oportunidad con una distribuidora de Emiratos Árabes Unidos que está bastante interesada”, adelantó el ejecutivo. “Si logramos este objetivo, no solo es un colágeno para el mercado nacional, sino que también vamos a lograr la exportación”.
Epic Farms mantiene interés en el mercado estadounidense para su oferta de fruta fresca y observa oportunidades con cadenas minoristas como Walmart. Sin embargo, el ingreso dependerá de la aprobación del protocolo fitosanitario para la pitahaya peruana.
La cáscara también entra al negocio de la pitahaya
La estrategia de la empresa apunta a reducir progresivamente su dependencia de la fruta fresca y capturar una mayor porción del valor generado por la cadena agroindustrial.
“La pitahaya no la vemos solo como una fruta fresca, sino como una plataforma agroindustrial”, comentó Caballero.
Epic Farms trabaja principalmente con pitahaya roja de pulpa fucsia, variedad American Beauty, cultivada bajo certificaciones orgánicas, GlobalG.A.P. y GRASP.

La empresa busca aprovechar cada etapa del proceso productivo para reducir pérdidas y generar nuevas fuentes de ingresos. Incluso la cáscara de pitahaya forma parte de los nuevos desarrollos de la empresa, misma que representa una porción importante del peso total de la pitahaya y anteriormente era descartada como residuo.
“La fruta fresca seguirá siendo el principal negocio de Epic Farms, pero no estamos lejos de que las líneas industriales ganen participación progresivamente debido a sus mayores márgenes, mayor vida útil y capacidad para llegar a nuevos mercados”, anunció.
Epic Farms trabaja actualmente en la elaboración de infusiones a base de este componente, producto que espera presentar durante Expoalimentaria 2026.
“Nuestro objetivo es que el 97% de la fruta tenga algún tipo de aprovechamiento comercial”, añadió Caballero. “Lo que antes era merma, hoy puede convertirse en un nuevo producto.”
Además, viene evaluando aplicaciones vinculadas a colorantes naturales. Epic Farms viene realizando pruebas para obtener pigmentos a partir de la cáscara de pitahaya y utilizarlos como insumo para la industria alimentaria.
Y es que algunos fabricantes buscan sustituir ciertos colorantes tradicionales de origen animal, como los derivados de la cochinilla, por alternativas vegetales.
Tecnología para producir fuera de temporada
Junto con la diversificación comercial, Epic Farms también busca mejorar la productividad de sus cultivos. La empresa evalúa el uso de iluminación LED para optimizar la programación de cosechas y gestionar el fotoperiodo de la pitahaya. Sin embargo, Caballero precisó que la producción fuera de estación obtenida hasta ahora responde principalmente al manejo técnico aplicado en campo.
La producción fuera de estación le ha permitido extender parte de su oferta hacia meses con menor competencia internacional.
“Perú compite principalmente con Ecuador, Colombia y Brasil entre octubre y marzo. A partir de abril la oferta disminuye y se abren oportunidades para obtener mejores retornos”, explicó.
A ello se suma una reducción en los costos logísticos. Mientras que durante los meses de mayor competencia los fletes aéreos pueden bordear los US$ 2.80 por kilo, en los periodos de menor oferta estos pueden descender hasta alrededor de US$ 1.10 por kilo, mejorando la rentabilidad de las exportaciones.
“El futuro de la pitahaya no pasa únicamente por sembrar más hectáreas, sino por producir mejor, incorporar tecnología y desarrollar productos con mayor valor agregado”, concluyó.







