
Debido a un déficit presupuestal que la ANIN dice arrastrar desde mediados del 2025, tienen 29 obras, todas para mitigar golpes de fenómenos climáticos como el fenómeno de El Niño (FEN), paralizadas. Para reactivarse aguardan un desembolso del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Mientras, esperan que el FEN no dañe lo ya avanzado porque las obras volverían a elevar sus costos.
LEA TAMBIÉN: Agro en Perú tiembla por El Niño: 4 cultivos de exportación más expuestos
Los proyectos que hoy hacen falta
De ese total, 29 correspondían a obras para enfrentar los embates de fenómenos climáticos, precisamente como el FEN. Su costo total bordea los S/ 15 mil millones, de acuerdo a datos de la Consulta Amigable del MEF.
Aquí están, evidentemente, obras que hoy aliviarían la vida de muchos peruanos, como los Drenajes Pluviales de Paita, Chiclayo y Trujillo y Tumbes.
Los otros 20 ya estaban en ejecución hasta su paralización y, nuevamente, serían útiles para frenar el alza del caudal de varios ríos en todo el Perú.

Por ejemplo, figuran aquí las canalizaciones y protecciones de las quebradas San Idelfonso y San Carlos (Trujillo); otro con el mismo fin en la quebrada Cañete (Lima), y uno más en Cansas (Ica).
También están aquí un grupo importante de obras para defensas ribereñas. Ríos que tiene la ANIN en su radar son: La Leche, Olmos y Motupe en Lambayeque; Tumbes, Lacramarca (Áncash) o Virú, en La Libertad, entre otros.
“Hablamos de proyectos sensibles, que son necesarios porque son la prevención que hoy nos falta, como defensas ribereñas. En momentos como estos es clave que continúen y no se retrasen porque cada vez está más claro: los eventos climáticos serán más frecuentes en los años que vienen”, dijo Karla Gaviño, especialista en Gestión Pública.
LEA TAMBIÉN: El Niño Costero amenaza a estos 3 sectores: los riesgos en medio de lluvias e inundaciones
Sobrecostos potenciales y dudas en el Norte
Si eso no fuese ya alarmante, todas, menos la protección de 30 quebradas en el río Mala, han sufrido sobrecostos entre el relevo de la ARCC y la ANIN, cuando esta última asumió su cartera, de acuerdo con la Consulta Amigable del MEF.
Y, podrían, de presentar daños por el FEN actual que duraría hasta noviembre, volver a elevar su costo. Ante ello, la ANIN reveló a Gestión que, si bien no tienen “un fondo de contingencia específico”, han activado planes de contingencia para proteger el avance de obra en 12 de los 20 proyectos que ya habían iniciado ejecución, usando sus recursos propios.
“Es importante señalar que ANIN ya cuenta con obras culminadas y operativas, como la Quebrada El León, la Quebrada Huaycoloro y las defensas ribereñas del río Matagente, que vienen cumpliendo su función de mitigación frente a eventos climáticos”, aseguraron.

Esto representa “un riesgo de que los recursos financieros no se conviertan en activos” y pone en duda “el cumplimiento de los objetivos de la inversión”.
La ANIN comentó a Gestión que la diferencia es temporal y que se corregirá en el sistema cuando la obra avance. “Responde al modelo contractual (NEC3), que contempla el otorgamiento de adelantos al inicio del contrato (...) Esta situación no constituye un sobrecosto ni una irregularidad”, precisaron.
Para Milton Von Hesse, exministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), la inestabilidad política ha permitido un “carnaval de inversión pública” donde el MEF ha dejado de hacer un seguimiento eficiente de las obras, permitiendo que se generen estos peligros.
“Es cierto que tienen proyectos a más del 80% de avance, sin liquidez y hoy están en riesgo, pero también esto: ¿qué pasó con ese dinero? ¿qué hizo el contratista? Es un jalón de orejas enorme, primero para la ANIN, pero también para el MEF", consideró.
LEA TAMBIÉN: Alerta por lluvias en Perú hoy: qué hacer antes, durante y después de las precipitaciones intensas
Todo en manos de la premier Miralles
Lo que sí informó la ANIN a Gestión fue que ya iniciaron el trámite correspondiente para obtener nuevos recursos para estas obras. En total están solicitando S/ 2,470 millones, donde S/ 800 millones estarán destinados al pago de deudas a sus contratistas. ¿El resto? A mitigar daños en el avance de obra y reactivar proyectos, incluidos colegios y hospitales que también tienen a su cargo.
Actualmente, al ser su dependencia, esperan aprobación de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) a su solicitud. Con ese visto bueno, el pedido pasaría al MEF. Ello quiere decir que, incluso sin cambio de gobierno, el alivio financiero solicitado por la ANIN recaería en la misma persona: Denisse Miralles, hoy premier y quien fue titular del MEF con José Jerí.
Para Gaviño, más allá de la urgencia climática, el Gobierno no debería entregar el dinero a ciegas a la ANIN. A su criterio, el MEF, no solo la Contraloría, deberían realizar un seguimiento a detalle del gasto de la ANIN.

Por su parte, Von Hesse propuso una salida que implicaría un sinceramiento mayor de la inversión pública. Ante el embate del FEN, sugirió, el Gobierno debería reasignar presupuestos, primero dentro de la misma ANIN, y abrir el abanico hacia otras entidades del Ejecutivo.
“Es lo primero que debió hacerse: reasignar recursos dentro del pliego ANIN. Otras cosas programadas para los próximos meses, mala suerte, se detendrá y ese dinero irá para la emergencia”, explicó.
Según Von Hesse, ello es muy fácil de ejecutar: solo bastaría un decreto de urgencia. De no ser suficiente, propuso hacer “recortes en otros pliegos presupuestales que reparten plata como si fuese canchita” dentro del mismo Ejecutivo.


Periodista económico con más de 5 años de experiencia en el rubro. Conductor de "En Clave Económica" de Diario Gestión en YouTube. Licenciado en Comunicaciones por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Cubro temas vinculados a proyectos de inversión público y privada en más de una modalidad y hago seguimiento a diversos sectores económicos.








