
Como en toda buena cata, el detalle importa. Si bien el Concurso Nacional del Pisco 2025 se clausuró con la entrega de seis medallas Gran Oro, una comunicación formal de la Asociación Nacional de Catadores de Pisco (Ancopisco) coloca bajo la lupa cómo se aplicaron las reglas en el proceso.
El debate no pasa por el valor sensorial de la bebida bandera del Perú ni por el trabajo de quienes la elaboran; se concentra en los límites de una competición que es considerada como las “olimpiadas” del rubro y que volvió después de seis años en pausa: la penúltima edición se desplegó en 2019.
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El DO, un sello condicionante
En la carta que el gremio dirige a Armando San Román, a cargo de la Dirección de Desarrollo Productivo del Ministerio de la Producción (Produce), se precisa que la denominación de origen —requisito para competir— no habría sido considerada indispensable en todos los casos.
En detalle: “Se ha podido advertir que entre los ganadores de medallas se encuentran concursantes que no cuentan con la debida autorización de uso de la Denominación de Origen Pisco, contemplada en el propio reglamento del concurso 2025 (art. 10 inciso a y 11 inciso b)”, se pudo leer.

Para avalar la premisa, Ancopisco cruzó la relación de los campeones con el Listado alfabético de personas con autorización de uso de la Denominación de Origen Pisco, actualizado hasta el 6 de enero de 2026 por el Indecopi. Este diario se sumó al ejercicio de contraste y, en efecto, los nombres no figuran como titulares de la autorización en el registro vigente.
Al consultarle a la cartera ministerial, respondió San Román: “Existen cesiones de uso. [...] Las bodegas tienen la autorización para usar denominación de origen, pero yo puedo ir y tener un contrato con la bodega, seguir sus protocolos y hacer mi propio destilado. [...] Yo soy una marca que hace su producto en esa bodega y, por lo tanto, tengo el derecho a esa denominación de origen”.
Agregó: “Por ejemplo, Gabriel de Paraíso S.C.R.L. [de la marca Campo de Encanto] tiene la denominación de origen de la Bodega Sarmiento y tiene un contrato que lo autoriza. Y, así, hay varios más”.
Gestión se comunicó con uno de los ganadores de la medalla Gran Oro y obtuvo una corroboración sobre esta “modalidad”: “Si no se tiene la denominación de origen, uno puede usar el de una bodega”, señaló la fuente, quien confirmó que carece de la DO y cuyo nombre, por razones de prudencia, permanecerá en reserva.
Es decir, tanto Produce como los campeones de esta edición han trabajado bajo una figura jurídica que implica la transferencia temporal del derecho para que otra persona lo utilice. ¿Pero es correcto que la denominación de origen se habilite mediante una cesión de uso?

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El aspecto legal
Para entender el alcance legal y la validez del mecanismo empleado, este medio contó con la explicación de Rodríguez Angobaldo Abogados:
“El reglamento de la Denominación de Origen Pisco (DOP) es bastante enfático en señalar que el registro de la DOP recae sobre la cabeza del productor, no recae sobre la cabeza de la bodega. Si las bodegas fueran las que ostentaran las denominaciones de origen, bastaría con que tú o yo vayamos a la bodega y digamos: ‘Produce para mí cinco litros de pisco cada cuatro meses’ para que el producto sea denominado pisco. O bastaría que yo pida un destilado de uva y pueda venderla como pisco. Ciertamente, esto no es así”, puntualizó Sebastián Carruitero, asociado y especialista en propiedad intelectual.
“Además, el reglamento del concurso señala específicamente que los llamados a participar son los productores de pisco. Bajo la idea de que la denominación recae en la bodega donde se produce y no en el productor, podría un tercero comprar pisco fuera de una bodega y presentarse al concurso diciendo: ‘Yo soy productor y este es pisco porque lo he comprado en tal bodega’”, adicionó.
Asimismo, la normativa que regula la Denominación de Origen Pisco establece que la autorización solo puede otorgarse a solicitantes que acrediten su actividad productiva y se sometan a inspecciones y muestreos oficiales. En otras palabras, a aquellos que asuman un proceso de verificación: no se trata de un trámite automático ni transferible. El experto subrayó, entonces, que los concursantes aptos deberían aparecer en el listado oficial del Indecopi.
En suma, la cesión de uso es una figura válida para marcas privadas, pero no para una denominación de origen, que es un derecho colectivo del Estado y exige autorización individual.
Gestión volvió a contactarse con Produce y le extendió esta exposición con el objetivo de obtener un descargo, pero, hasta el cierre de este informe, la cartera no respondió.

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Diálogo en espera
Aparte de cuestionar la participación de los ganadores sin denominación de origen, Ancopisco detalla una serie de irregularidades que, a su juicio, comprometen el rigor del concurso. En ellas sobresalen presuntas presiones para subir puntajes a determinadas muestras, fallas en el uso de copas, cambios en la composición de jurados y la posible pérdida del anonimato de algunas muestras durante las etapas de cata.
San Román también replicó a ello: “Quiero reiterar que hemos cumplido con todos los estándares nacionales e internacionales. El ministerio tiene la responsabilidad de salvaguardar la integridad del certamen. Si se detectara cualquier inconsistencia administrativa posterior, activaríamos inmediatamente los protocolos de revisión interna que tenemos. La documentación adulterada o cualquier anomalía que se encuentre se mandaría a la Procuraduría a iniciar las acciones legales correspondientes”.
Ancopisco, por su parte, indicó que su pronunciamiento apunta a mejorar la aplicación del reglamento y fortalecer la transparencia del certamen en próximas ediciones. En ningún momento, especificó, busca deslegitimar a los productores premiados.
“Nuestra intención es que, primero, la autoridad competente [Produce] lea conscientemente estas observaciones, las analice, y determine la solución a esto. Si hay necesidad de conversarlo, que nos llame para dar las observaciones del caso y poder hacer las correcciones para futuras ediciones”, determinó Lyris Monasterio, vocera del gremio y expresidenta del Concurso Nacional del Pisco en los años 2012, 2014, 2017, 2018 y 2019.
Produce había confirmado a Gestión que sí le respondería a la asociación, aunque no precisó la fecha en el momento de las consultas.

Redactora de Economía en diario Gestión. Periodista piurana con seis años de experiencia profesional en el rubro.








