
Cada vez más peruanos pueden acceder al sistema financiero. Sin embargo, aún más de la mitad de la población (53% al 2025) asegura enfrentar al menos una barrera para contratar un producto de ahorro o crédito, ¿qué hay detrás?
Más llamativo aún es que existen grandes diferencias por ubicación geográfica. La mayor percepción de barreras se concentra en las zonas con mayor desarrollo económico y oferta bancaria. La costa norte y la costa sur encabezan el indicador de percepción de barreras con un 57%, seguidas por Lima Metropolitana (55%) y la selva (54%). En particular, Lambayeque figura como la región con el mayor reporte de barreras, con un 70%.
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Estas mediciones se recogen en el “mapa de la inclusión financiera”, estudio presentado por Credicorp en colaboración con Ipsos. Entre el 2021 y 2025, la proporción de la población que percibe barreras para contratar productos financieros bajó en casi 20 puntos porcentuales.
Costos
Las personas que viven en las ciudades costeras posiblemente, en su mayoría, disponen de mucha información y pueden encontrar una agencia bancaria a relativamente poca distancia. Así, la barrera correspondería más al costo del producto que a la dificultad de acceso, según Ronald Casana, representante del Colegio de Economistas de Lima.
En tal sentido, existen productos de crédito que se pueden obtener con facilidad, pero que cobran tasas de interés comparativamente altas. Los usuarios esperan productos rápidos, pero que cobren una menor tasa de interés, señaló el especialista.
Por su parte, Yang Chang, docente de la Universidad de Piura, se refirió a dos posibles razones por las que en las zonas de mayor desarrollo las personas pueden percibir más trabas para acceder al sistema financiero.

Informales
Lo primero es el diseño de los productos de ahorro que pueden cobrar comisiones de mantenimiento relativamente altas, por lo que favorecen en particular a los individuos con mayor capacidad adquisitiva, indicó.
Y lo segundo es que, si bien una región puede registrar un alto nivel de desarrollo, también tiene muchos informales, a los que las entidades financieras les ponen exigencias, como procedimientos de gestión de riesgos, garantías de bienes muebles o inmuebles, avales y documentos que demuestren la generación de ingresos, detalló Chang.
Además, precisó que sobre todo los clientes nuevos del sistema financiero pueden percibir barreras, porque usualmente se les exige acumular alrededor de seis meses como usuarios de un producto (por ejemplo, con una cuenta de ahorros) para acceder a un financiamiento.

Menos barreras
La otra cara de la moneda son las regiones de la sierra que presentan los índices más bajos de reporte de barreras, aunque las cifras siguen siendo altas, según el referido informe.
Esa menor incidencia, advierte Credicorp, podría interpretarse con cautela: no necesariamente implica que sea “más fácil” obtener un crédito allí, sino que podría reflejar una menor demanda o una autoexclusión temprana.
Chang afirmó que muchas personas en el ámbito rural recurren a alternativas como cooperativas, juntas e incluso los préstamos informales.
“En las zonas rurales tienen un cierto miedo al banco porque creen que les van a quitar su casa. Para ellos todavía existe esa idiosincrasia”, afirmó Casana.
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Tecnología
Las billeteras digitales son el principal medio de pago a nivel nacional (el 48% de personas las usó en el 2025 ), según Credicorp. La primera razón por la que cada vez menos peruanos enfrentan trabas para acceder al sistema financiero es la tecnología, especialmente en las zonas sin agencias bancarias, indicaron analistas del sector. Las billeteras digitales contribuyen decisivamente a reducir la percepción de barreras para adquirir productos de ahorro y crédito, añadieron.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.







