
Muchas personas pueden retrasarse en el pago de sus deudas no por desidia, sino por algún evento o crisis particular que afectó sus finanzas temporalmente, ¿cómo deben proceder para “limpiar” su historial?
Lo primero que señala Ronald Casana, representante del Colegio de Economistas de Lima, es que si la deuda tiene un atraso de más de 120 días, probablemente esa cartera ya haya sido vendida a una empresa de cobranzas.
Entonces, el primer paso sería confirmar si la obligación pendiente sigue en el banco.
Un segundo paso sería negociar con el acreedor. Según Casana, es probable que se pueda acceder a un descuento, si no sobre capital sí sobre los intereses (incluyendo aquellos moratorios).

Un tercer paso es solicitar la carta de no adeudo ante la entidad financiera. El economista afirma que con dicho documento el usuario podría, por ejemplo, iniciar la solicitud de otro crédito.
Posterior a la cancelación del préstamo, el banco contará con siete días hábiles para informar a la SBS sobre ese hecho, según los lineamientos que entrarán en vigencia desde el 8 de agosto.
El supervisor, a su vez, contará con otros siete días hábiles para reportar la regularización de la deuda a las compañías del sistema financiero y a las centrales de riesgo privadas como Equifax e Infocorp.
Además, según ley promulgada por el Congreso, el buró de crédito contará con dos días hábiles desde que recibe la información para actualizarla.
Es decir, en total, serán como 16 días hábiles desde el momento en que la persona cancela la deuda hasta que la información aparece correctamente modificada en la central de riesgo.
Las publicaciones de los burós de crédito son entre el día 26 y 30 de cada mes. Entonces, si la persona paga el 5 de mayo, por ejemplo, se verá reflejado en el reporte de ese mismo mes. Pero si lo hace el 25 de mayo, recién lo verá en junio, refirió el especialista.
En conclusión, según Casana, para que una persona viera limpia su deuda en la central de riesgo, podía demorar antes de 45 días a dos meses, pero ahora lo podrá observar incluso el mismo mes que hizo la cancelación.
Un paso adicional, para aquellos préstamos donde ha intervenido un título valor, es acercarse a la cámara de comercio correspondiente para levantar el protesto, lo cual requiere el pago de una tasa. Después, la cámara informará a las centrales de riesgo sobre dicha regularización (en este caso no existe un plazo establecido por norma).

“De repente, una persona tiene un negocio de venta de repuestos. Entonces, ha pedido un préstamo a su proveedor. Entre ambos, puede haberse firmado una letra de cambio que luego es ingresada al banco (por parte del proveedor). Si por algún motivo no se ha pagado la deuda, el banco lo va a protestar, y eso va a una notaría y a la cámara de comercio (información que también se refleja en el buró de crédito)”, detalla Casana.
En el ejemplo citado, el proveedor lleva la letra de cambio al banco. Ahora, la entidad financiera, que adelantó liquidez al vendedor, será la que cobrará la deuda.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.







