
El inicio de clases no solo implica la compra de cuadernos, mochilas y uniformes. Detrás de la campaña escolar existe una serie de gastos invisibles que, aunque no siempre se contabilizan, terminan impactando de forma considerable el presupuesto familiar, especialmente en un contexto de recuperación económica aún frágil.
Según especialistas en consumo, estos costos pueden representar un adicional considerable en el gasto inicialmente previsto por los hogares.
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Más allá de la lista de útiles
Uno de los principales factores que encarece la campaña escolar son los requerimientos adicionales de los colegios, que no siempre están incluidos en las listas oficiales de útiles.
Entre ellos figuran:
- Cuotas por actividades extracurriculares
- Materiales específicos para cursos (arte, ciencia, tecnología)
- Plataformas educativas o licencias digitales
- Aportes para mantenimiento o mejoras en infraestructura
Estos gastos suelen aparecer progresivamente, generando presión sobre el flujo mensual de las familias.
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Uniformes: el gasto que no termina
Si bien muchas familias ya cuentan con uniformes de años anteriores, el crecimiento de los niños o cambios en los reglamentos escolares obligan a nuevas compras.
A ello se suman costos asociados como:
- Zapatos y zapatillas escolares
- Casacas o prendas adicionales por temporada
- Implementos deportivos específicos
En algunos casos, los colegios exigen proveedores determinados, lo que limita la posibilidad de comparar precios.
Desde el sector retail, Lucía Chávez, product manager de la categoría infantil en Footloose, señala que el gasto en calzado escolar mantiene un peso importante dentro del presupuesto familiar.
Según explica, existe un equilibrio en las preferencias de compra: “Observamos un balance interesante: las zapatillas lideran con un 55% de participación, seguidas por el calzado escolar tradicional”.
La tendencia responde a la necesidad de combinar comodidad y resistencia durante la jornada escolar, especialmente en niños de primaria.
Además, el comportamiento de compra muestra cambios relevantes en esta campaña escolar. Chávez destaca un incremento en la demanda de productos de mayor durabilidad. “El calzado de cuero creció 61%, lo que reafirma la importancia que los padres le dan a la calidad y resistencia”.
Otro aspecto que ha marcado la campaña es la anticipación en las compras. Cada vez más familias adelantan la adquisición del uniforme y calzado para evitar alzas de precios o falta de stock. “Muchos padres adelantaron sus compras de marzo a febrero para asegurar un inicio de clases sin contratiempos”, precisa.
Asimismo, se observa una tendencia hacia la compra integral. La categoría de accesorios vinculados al regreso a clases ha registrado un crecimiento significativo, lo que evidencia que los padres buscan resolver la mayor cantidad de necesidades en una sola compra.
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Tecnología: el gasto invisible que se acumula
La educación híbrida y el uso intensivo de materiales impresos han convertido a la tecnología en un gasto clave -y muchas veces subestimado- dentro del presupuesto escolar.
De acuerdo con Daniel Hoyos, product manager de Epson Perú, uno de los costos que más impacta a lo largo del año es la impresión constante de tareas, guías y proyectos.
“Uno de los principales gastos invisibles que hemos evidenciado es la impresión constante de trabajos, especialmente en inicial y primaria, donde el uso de material didáctico tiene mayor protagonismo”, explica.
Este gasto no se percibe al inicio del año, pero se vuelve recurrente conforme avanza el calendario escolar. Según el especialista, el impacto se intensifica a partir del segundo y tercer mes, cuando aumentan las evaluaciones y proyectos.
“Más que un momento pico, se trata de una acumulación constante de pequeños desembolsos que, sumados, ejercen una presión significativa en el presupuesto familiar”, señala.
Para las familias que tercerizan este servicio en cabinas o librerías, el gasto puede ser mayor de lo esperado.
Hoyos estima que el costo por impresión oscila entre S/ 0.10 y S/ 0.50 por página, y que un estudiante puede requerir entre 500 y 900 páginas al año. Esto implica un gasto de hasta: S/ 450 anuales por hijo solo en impresión
Además del dinero, se suma el costo de tiempo en traslados y la urgencia de imprimir trabajos a última hora.
En la misma línea, desde HP señalan que las familias están optando por equipos que les permitan reducir gastos a lo largo del año escolar, especialmente en categorías como impresión.
“Las familias buscan soluciones de largo plazo, con equipos que permitan cubrir tareas y materiales educativos durante todo el año, sin interrupciones ni gastos imprevistos”, indica Juan José Forti, gerente de Categoría de Impresión de Hogar de HP Perú.
Esta tendencia también se refleja en el nivel de inversión inicial. Según la empresa, el ticket promedio alcanza los S/ 699 en impresoras, lo que evidencia una mayor disposición a invertir en equipos que ofrezcan mejor rendimiento y menor costo operativo.
Asimismo, destacan que el consumidor actual tiene un comportamiento más informado y planificado, priorizando factores como:
Costo por página
- Rendimiento de insumos
- Durabilidad del equipo
- Conectividad y facilidad de uso
“Hoy las familias buscan previsibilidad en el gasto y equipos que acompañen toda la dinámica escolar durante el año”, detalla.
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Gadgets y accesorios: el nuevo gasto silencioso
Más allá de laptops o tablets, la campaña escolar también está impulsando la compra de accesorios tecnológicos, que se han vuelto parte del día a día de estudiantes.
Según Zamir Huamán, AIoT Ecosystem product manager de Xiaomi Perú, existe una mayor demanda de dispositivos que complementan el uso del celular y facilitan el acceso a contenidos educativos.
“Hoy los estudiantes consumen más material audiovisual y utilizan varios dispositivos a la vez, por lo que necesitan un ecosistema más amplio para sus actividades diarias”, señala.
Entre los productos más solicitados destacan:
- Audífonos bluetooth para clases virtuales y contenido multimedia
- Mochilas con compartimientos para dispositivos electrónicos
- Baterías portátiles para extender la autonomía de celulares y tablets
Este tipo de productos representa un gasto adicional que muchas veces no se contempla al inicio del año escolar. Según el ejecutivo, los precios promedio se ubican en:
- Audífonos: S/ 149
- Mochilas: S/ 199
- Powerbanks: S/ 89
La suma de estos accesorios puede incrementar el gasto inicial, especialmente en hogares donde los estudiantes requieren equipamiento para clases híbridas o consumo digital constante.
Además, se observa una tendencia hacia la compra de soluciones integradas o packs tecnológicos, que buscan cubrir varias necesidades en una sola adquisición.
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Transporte y alimentación
El retorno a clases presenciales también reactiva gastos cotidianos que suelen subestimarse:
- Movilidad escolar o pasajes diarios
- Loncheras, snacks y bebidas
- Dinero para actividades escolares
Estos gastos, aunque pequeños en apariencia, pueden acumular montos significativos a lo largo del mes.
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Impacto en el presupuesto familiar
En un hogar con dos hijos en edad escolar, el gasto total de la campaña puede superar los S/1,500 a S/2,500, dependiendo del tipo de institución educativa.
Los gastos invisibles, al no ser previstos, suelen cubrirse con:
- Uso de tarjetas de crédito
- Préstamos de corto plazo
- Ajustes en otros rubros del hogar
Esto incrementa el riesgo de endeudamiento, especialmente en familias de ingresos medios y bajos.
“El impacto no es solo monetario, sino psicológico y financiero a mediano plazo”, explica Rossana Gallesio, especialista en Finanzas:
- Efecto “Bola de Nieve”: Un gasto de S/ 20 aquí y S/ 30 allá puede sumar fácilmente entre el 10% y 15% del gasto escolar mensual, desplazando el dinero destinado al ahorro o al pago de servicios.
- Uso de tarjetas de crédito: Al no estar previstos, muchos padres recurren al crédito para cubrir estos gastos, generando intereses que encarecen el costo real de la educación.
- Estrés familiar: La falta de liquidez a fin de mes por estos “imprevistos” genera fricciones y una sensación de inestabilidad económica. Frustración de los propios niños, por no poder participar en “todo”.
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¿Cómo evitar que los gastos invisibles desordenen las finanzas?
Los especialistas recomiendan adoptar una planificación más amplia y sostenida durante todo el año escolar.
“La clave es tener una visión anual y estimar los gastos mes a mes, incluyendo impresión, transporte, actividades y mantenimiento tecnológico”, señala Hoyos.
Para Gallesio, es importante que estos gastos no te tomen por sorpresa, pudiendo aplicar las siguientes tácticas:
- Crea un “Fondo de Contingencia Escolar”, tipo ahorro o alcancía de “otros”.
- Destina un monto fijo mensual (por ejemplo, S/ 50 o S/ 100) exclusivamente para estos imprevistos. Si no se usa, se queda como ahorro para la lista del próximo año.
- Stock básico: Compra al por mayor, artículos que sabes que pedirán (hojas bond, goma, cartulinas, cinta masking tape). Es más barato comprar un paquete en febrero que una unidad en la bodega de la esquina a las 10 p.m.
- Regalos “de reserva”: Aprovecha ofertas de juguetes o libros durante el año para tener un stock de regalos de cumpleaños listo.
- Calendario de eventos: cumpleaños, kermesse, días especiales.
- Solicita al colegio el cronograma anual de actividades. Si sabes que en junio es el aniversario y en octubre el “Día del Logro”, prorrateas el gasto de los disfraces o cuotas previamente.
- Crea redes con otros padres de familia para compras al por mayor o para compartir movilidad y materiales. El intercambio de uniformes en buen estado (que a otros niños ya no les quedan) es una excelente forma de ahorro en el Perú. Los “grupos de chats” funcionan muy bien.
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Escribo sobre política, economía, defensa y afines. Nueve años contando historias y analizando problemáticas en prensa escrita, radio y televisión.








