
Aunque para los activos peruanos el epicentro del movimiento en las últimas dos semanas es el proceso electoral, ayer se reavivó en todos los mercados el temor al conflicto en Medio Oriente y sus implicancias nocivas para la economía mundial, ¿qué ocurrió?
El alza del petróleo no ha cesado. Amagó un retroceso tras la tregua en las operaciones bélicas entre EE.UU. e Irán, acordada el 7 de abril, pero las cotizaciones retomaron senda ascendente desde mediados de ese mes, cuando ambos países interrumpieron las negociaciones bilaterales para poner fin a la guerra.
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El crudo Brent, entonces, volvió a encaramarse sobre los US$ 100 y ganó mayor tracción desde que EE.UU. impuso un cerco en el estrecho de Ormuz –por donde circula la quinta parte de la producción mundial de esa materia prima– a todo barco petrolero o mercante que se dirigiera hacia o desde Irán. Tal restricción se añadió al bloqueo que desde el estallido de la crisis impuso el país islámico a todo navío que intente cruzar la vital vía, con excepciones para ciertos países.
Como resultado de este cerco, en abril solo cruzaron Ormuz 150 barcos petroleros, frente al promedio mensual habitual de 3,000, cifras que retratan lo complejo de la crisis energética –peor incluso que la de 1973–, que ha disparado los precios de los combustibles y ha atizado presiones inflacionarias en todo el mundo.

Inversionistas
Sin embargo, un nuevo episodio bélico aceleró las pulsiones de los inversionistas y reactivó su aversión al riesgo, por lo que las bolsas, bonos y monedas volvieron a tensionarse. Luego de su mejor mes en cinco años, el índice S&P 500 de Nueva York cedió ayer 0.41%; los europeos, entre -1% y -2.4%, y el Índice General local, -1.4%.
El dólar, en tanto, se fortaleció a nivel global y en Perú saltó de S/ 3.509 a un máximo de S/ 3.527, aunque luego, en una sesión volátil, y con un BCR expectante a cualquier exabrupto para intervenir –como lo ha hecho desde marzo– para atenuar el alza de la divisa estadounidense, cerró en S/ 3.508.
Las plazas se agitaron por al escalar el conflicto en Irán. En medio de tratativas, Irán presentó el fin de semana a EE.UU. una propuesta para culminar la guerra, pero con condiciones que el presidente Donald Trump, a priori, consideró inviables.
En cambio, anunció el proyecto de “Libertad”, que busca apoyar militarmente, con destructores de misiles, un centenar de aeronaves, drones y 15,000 efectivos, la navegación de barcos comerciales por el referido estrecho.

Agresiones
Irán lo calificó como un acto hostil y, desde ese momento, las fuerzas de ambos países desplegadas en las proximidades de Ormuz se atacaron mutuamente, pero también las huestes islámicas golpearon barcos e instalaciones energéticas en Emiratos Árabes Unidos, como el neurálgico complejo petrolero de Fujairah.
En suma, estas agresiones, además de configurar una escalada en el conflicto, han puesto en vilo a inversionistas, que temen la culminación de la tregua y la reanudación plena de las acciones militares en Medio Oriente, con la consiguiente prolongación de la guerra y su impacto sobre la economía mundial.
Fernando García, asociado de Nazca, sostuvo que el riesgo externo por la guerra en Irán sigue latente y afecta a los mercados conforme algún hecho de riesgo –como las agresiones de ayer– elevan el nerviosismo.
Agravamiento
Los inversionistas tienen en cuenta la posibilidad de agravamiento del conflicto, pero la mayor parte de estos aún considera que será una perturbación temporal, dijo.
Así, sostuvo que pese al impacto de ayer, en el Perú el riesgo político electoral tendrá mayor incidencia en variables como el tipo de cambio.
En todo caso, afirmó que, ante la turbulencia externa y local, las personas con excedentes y adversas al riesgo podrían optar por depósitos o instrumentos de deuda de corto plazo, ambos en dólares.
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Contrario a los activos de riesgo
Cada vez que escala la guerra de Irán o se prolonga, significa un movimiento a favor del dólar, y lo contrario para los activos de riesgo, incluyendo los de mercados emergentes como el peruano, señaló Alonso Alcorta, head de credit research en Seminario SAB.
Asimismo, refirió que el desempeño de la bolsa limeña está limitado más por el ruido político local que por el factor externo, y eso continuaría por lo menos hasta junio, pues existe una “dicotomía” entre las propuestas económicas de las dos plataformas que pasaron a la segunda vuelta electoral.
Esa incertidumbre, además, se evidencia en un dólar que se mantiene encima de los S/ 3.5, añadió.
Alcorta sugirió además, en esta coyuntura, aumentar la exposición al dólar, a través de distintos instrumentos como el índice que replica el desempeño de la moneda estadounidense a nivel global (el DXY), fondos mutuos a corto plazo en dólares o ETF (fondos cotizados en bolsa) “de ultra corto plazo” con alta exposición al billete verde.

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.








