
La capacitación gerencial dentro de las organizaciones constituye un elemento clave para incrementar su productividad e impulsar la competitividad. Hoy en día, las empresas priorizan los modelos de liderazgo propios, es decir, esquemas adaptados a sus necesidades y características específicas.
Asimismo, la formación de los gerentes también cumple un papel fundamental en la retención de talento, ya que uno de los aspectos más valorados por los trabajadores, incluidos los directivos, es la posibilidad de desarrollar su carrera y crecer profesionalmente.
En la medida en que las organizaciones impulsen el desarrollo profesional de sus colaboradores, aumentará el nivel de compromiso de sus empleados, especialmente de los CEO’s.
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¿Hacia dónde apunta?
Sandra Cubas, managing partner en Cornerstone Perú, señaló que la capacitación ya no responde únicamente a programas genéricos, sino a planes de desarrollo diseñados según las necesidades del negocio y los retos específicos de cada líder. Actualmente, las compañías invierten en programas que combinan liderazgo, estrategia, gestión del cambio, inteligencia emocional, innovación y visión digital, refirió.
En ese marco, comentó que el componente tecnológico ha tomado una relevancia enorme en la formación ejecutiva, especialmente con la aceleración de la inteligencia artificial, automatización y transformación digital. Sin embargo, no es el único ni necesariamente el principal elemento.
“Hoy las organizaciones buscan ejecutivos completos: líderes capaces de combinar visión estratégica, gestión humana, pensamiento crítico, agilidad para la toma de decisiones y capacidad de liderar equipos en contextos de incertidumbre. La tecnología es una herramienta clave, pero las habilidades humanas y de liderazgo siguen siendo determinantes”, explicó Cubas.
Por su parte, Ernesto Rubio, CEO de Ronald Carrer Services, indicó que las capacitaciones deberán poner sus reflectores en formar líderes más humanos, conectados y maduros emocionalmente. Entonces, el objetivo ya no es únicamente dirigir operaciones, sino crear ecosistemas organizacionales donde las personas puedan priorizar programas de formación que integren habilidades humanas, pensamiento estratégico y capacidades tecnológicas.
“Si bien el elemento tecnológico es y será sin duda un elemento transversal-multigeneracional las empresas líderes globales están priorizando formatos como microlearning; workshops intensivos; bootcamps ejecutivos; mentorías; coaching grupal; aprendizaje entre pares; simulaciones reales; aprendizaje basado en proyectos. Siendo todos los anteriores cubiertos por el manto de la IA generativa”, manifestó.
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Tendencia en las capacitaciones
Sandra Cubas comentó que el tipo de capacitación va a depender mucho de la necesidad de la organización, del momento del negocio y del nivel de conocimiento o experiencia de cada ejecutivo. En ese sentido, dijo que existe una oferta amplia que abarca desde cursos especializados y programas cortos enfocados en habilidades puntuales, hasta programas de formación ejecutiva, maestrías o procesos de acompañamiento de largo plazo.
“Las empresas están apostando cada vez más por esquemas flexibles y personalizados de desarrollo. Vemos una tendencia creciente hacia formatos híbridos, microlearning, programas internacionales y capacitaciones in-company diseñadas específicamente para la realidad de cada organización", sostuvo
Ernesto Rubio manifestó que, más que los títulos, lo que importa realmente es la comprobación de que el ejecutivo tenga la capacidad vigente y pueda aplicarlo en su labor.
“Hoy el valor no está en acumular horas de capacitación, sino en generar cambios rápidos de comportamiento y capacidades aplicables inmediatamente al entorno laboral”, añadió.
¿Es determinante un MBA?
Sandra Cubas consideró que una maestría o MBA continúa siendo una herramienta muy valiosa para el crecimiento profesional y el fortalecimiento de capacidades estratégicas y de gestión. Definitivamente suma y, en muchos casos, se ha convertido en un diferencial importante dentro de posiciones de alta dirección, añadió.
“Si bien existen gerentes exitosos que no cuentan aún con una maestría, la mayoría suele tenerla dentro de su plan de desarrollo profesional, entendiendo que la actualización constante es clave en el entorno actual”, señaló.
No obstante, aclaró que, más que el título en sí, las organizaciones valoran la capacidad del ejecutivo para mantenerse vigente, desarrollar nuevas competencias y adaptarse rápidamente a los cambios del mercado.
Ernesto Rubio coincidió en que si bien es importante que los ejecutivos cuenten con maestrías o MBA, las “empresas del futuro” valoran otros aspectos, más que “un listado de certificaciones”.
Esto no significa que las maestrías o MBA vayan a desaparecer, pero lo que prevalecerá serán los aprendizajes inventivos. “Algunas enseñanzas que valorarán sustantivamente el interés de los accionistas y ejecutivos C-Level, son: clases conversacionales; dinámicas relacionales, mediadores y no medidores del conocimiento; aprendizajes emergentes y polivalentes; y aprendizajes de trabajos colectivos multigeneracionales”, mencionó.
Skills más valoradas
Sandra Cubas indicó que las organizaciones buscan gerentes que actúen como socios estratégicos del negocio. Las habilidades más valoradas son la capacidad de adaptación, liderazgo cercano, pensamiento estratégico, inteligencia emocional y agilidad para tomar decisiones en entornos cambiantes.
“Cada vez más, el liderazgo se mide no solo por resultados, sino también por la capacidad de movilizar equipos, generar confianza y liderar procesos de transformación dentro de las organizaciones”, dijo.
Por su parte, Ernesto Rubio refirió que si el gerente general es centennial o millennial, deberá priorizar la estabilidad en una organización, la lealtad organizacional y el compromiso de adquirir know-how de las generaciones mayores.
No obstante, si el C-Level es Generación X o Baby Boomer, deberá priorizar la adaptabilidad con los patrones de conducta de las nuevas generaciones, el aprendizaje continuo de estas mismas, la flexibilidad en aceptar patrones distintos, aprovechando al máximo el respeto a decisiones basadas en la experiencia, el seniority y la visión de largo plazo, explicó.

Licenciado en Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). Con más de 6 años de experiencia en prensa escrita y digital. Actualmente, se desempeña como redactor en Diario Gestión.







