
Los mercados financieros global y local rebosan al prever un próximo desenlace del conflicto en el Medio Oriente que, al impulsar la cotización del petróleo a máximos de cuatro años, ha despertado temores a un proceso inflacionario mundial similar al ocasionado en el 2022 por la guerra en Ucrania, ¿cómo acontenció la jornada de ayer?
El ánimo de los inversionistas se revitalizó ayer con el anuncio de que EE.UU. presentó a Irán una propuesta resumida en un memorando para poner fin al conflicto. De ser aceptado por Teherán, se tendrá un plazo de 30 días para pulir desavenencias.
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En ese periodo se abordaría puntos que hasta hoy impiden un armisticio, como el programa nuclear iraní –que EE.UU. busca suspender para que el país islámico no desarrolle armas de ese tipo–, el futuro de los activos de ese país confiscados por Washington y el ordenamiento del Estrecho de Ormuz –por donde fluye el 20% de la producción mundial de petróleo y gas natural–.
Además, en ese lapso se establecerá el destino del uranio enriquecido –que permite el desarrollo de armas nucleares– en poder de Irán, aunque el presidente Donald Trump anticipó ayer que se exportará a EE.UU.

Apertura
Si la respuesta de Irán al memorando es positiva, de inmediato cesará todo acto bélico y se iniciará la apertura gradual de Ormuz, restringido casi por completo en las nueve semanas que ya lleva el conflicto; y EE.UU. levantará el bloqueo que fijó desde el 13 de abril al paso de barcos que se dirigen o salen de puertos iraníes.
El cierre de Ormuz es pernicioso porque ha desembocado en la peor crisis de suministro de petróleo en la historia, según la Agencia Internacional de Energía, con los consiguientes desequilibrios en la inflación y economía en varios países. Además, desde que EE.UU. prohibió el tránsito hacia puertos iraníes, la economía de este país se asfixia pues se ha mermado en 80% sus ingresos por exportaciones, provenientes de sus ventas del crudo.
La presión económica también asedia a EE.UU., porque la gasolina y diésel en ese país se han disparado en 50% desde el inicio de la guerra, al tiempo que la mayoría de estadounidenses deplora que su país haya empezado el conflicto, malestar que ha mermado la popularidad de Trump a mínimos que hacen peligrar las posibilidades del partido republicano en las elecciones de mitad de mandato que se efectuarán en noviembre próximo.
Ante estas tensiones, los bandos se muestran proclives a finalizar la crisis y reabrir Ormuz, un giro recibido con beneplácito por los mercados, con alzas en las principales bolsas: los índices de Wall Street saltaron entre 1.2% y 2%, y las europeas, entre 2% y 2.9%.
Dólar
A tono con ese sentimiento, la plaza limeña avanzó 2.7%, impulsada por repuntes de metales clave para el Perú –cobre, oro y plata– de entre 3% y 5%. El dólar, en medio de la menor aversión al riesgo, se debilitó 0.5% contra una canasta de monedas duras, y en el país se despeñó desde S/ 3.527 hasta S/ 3.462 en solo dos días, un movimiento atípico para el mercado cambiario local.
Los mercados están asumiendo que la crisis en Medio Oriente se resolverá a corto plazo, con los procesos de negociación en marcha, afirmó a Gestión el executive director sales & trading head de BTG Pactual Perú, Félix Olivares.
“Los mercados están descontando que la guerra en Irán va a pasar pronto, o que podría convivir con un escenario como el de Rusia y Ucrania hoy”, manifestó al explicar que el conflicto europeo se mantiene pero con repercusiones económicas globales mínimas, a diferencia de lo ocurrido en sus inicios, una trayectoria que se replicaría con la crisis en el golfo Pérsico.
“Esto hace que la parte externa apunte a un dólar más débil y también en Perú”, enfatizó.
Además, sostuvo que una parte relevante de las presiones alcistas de la divisa en abril se originó en la demanda de dólares que efectuaron empresas que debían repartir dividendos a accionistas en el extranjero, para lo que compraron el billete verde, aunque este catalizador se diluyó en mayo.
A la vez, resaltó que el precio del cobre muestra estabilidad en medio de los choques externos.

BCR
Y el BCR, por su lado, ha dado señales de mayor agresividad en sus intervenciones en el mercado cambiario para moderar las fluctuaciones del dólar, añadió.
Por su parte, Olivares considera que el mercado percibe que Roberto Sánchez, el candidato de izquierda, “da ciertos indicios de moverse hacia el centro” para tener posibilidades si, eventualmente, pasa a segunda vuelta. Reconoció que persiste la desconfianza entre los inversionistas sobre las acciones futuras de este candidato.
“Todo eso hará que los jugadores del mercado se adelanten a vender dólares”, consideró.
En esa perspectiva, estimó que la divisa de EE.UU. podría tender a cotizar entre S/ 3.40 y S/ 3.45 antes de que culmine este mes.
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Bolsa seguirá al alza si el acuerdo es duradero
Mientras que el precio del petróleo esté por encima los US$ 90 el barril, todavía es un indicador de que el conflicto (en Irán) persiste. El crudo ha tendido a estar por encima de US$ 100 del barril cuando se ha producido un escalamiento, mientras que se ha “pegado a US$ 90” cuando se ve una posible solución, refirió Jorge Espada, managing partner de Valoro Capital
.En tal sentido, si el alto al fuego se concreta, el oro negro debería caer por debajo de US$ 90 e ir convergiendo a sus niveles previos a la guerra, pero no sería rápido, pues depende de la regularización del tránsito en el estrecho de Ormuz que podría demorar tres meses, sostuvo.
En el plano local, en la medida en que se disipen las presiones al alza sobre el petróleo, debería observarse una recuperación de la bolsa de valores. “Si hay un acuerdo que se ve duradero, se vería un alza del mercado y presiones a la baja sobre el tipo de cambio”, dijo. Sin embargo, por el ruido electoral, el dólar debería cotizar más cerca de S/ 3.4 y no volvería a niveles próximos a S/ 3.35, estimó.

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.

Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.








