
Las mayores empresas de redes sociales del mundo enfrentan este año varios juicios históricos que buscan responsabilizarlas por los daños que sufren los niños al usar sus plataformas.
Está previsto que Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, comparezca el 18 de febrero, y un día después lo haga el jefe de YouTube, Neil Mohan.
Meta (matriz de Instagram y Facebook) y YouTube (propiedad de Google) se sientan en el banquillo acusadas de buscar enganchar a los usuarios más jóvenes para el lucro de las compañías.
Y es que, el núcleo del juicio no trata del peligro para la salud mental que suponen los videos alojados por las plataformas, cuya responsabilidad sobre los contenidos es limitada según la legislación estadounidense. Son los algoritmos y las funciones de personalización, acusados de fomentar el visionado compulsivo.
TikTok y Snap, que originalmente fueron nombrados en la demanda, llegaron a un acuerdo por sumas no reveladas.
“Ese fue solo el primer caso: hay cientos de padres y distritos escolares en los juicios por adicción a las redes sociales que comienzan hoy, y lamentablemente, nuevas familias cada día que están alzando la voz y llevando a las grandes tecnológicas a los tribunales por sus productos deliberadamente dañinos”, declaró Sacha Haworth, directora ejecutiva del proyecto sin fines de lucro Tech Oversight Project.
Por ahora, se prevé que el juicio vaya hasta el 20 de marzo. Se espera que otros procesos similares ocurran a lo largo del año en Los Ángeles, mientras que un procedimiento a escala nacional está en instrucción ante una jueza federal en el norte de California.
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El director ejecutivo de Instagram, Adam Mosseri, rechazó el miércoles la noción de “adicción clínica” a las redes sociales, y habló en cambio de “uso problemático” durante un juicio histórico a Google y Meta, que busca determinar si diseñaron las plataformas con el fin de causar adicción en niños.
El fallo de este caso creará jurisprudencia para las decenas de procesos legales que tienen que enfrentar las redes sociales.
“Es importante diferenciar entre adicción clínica y uso problemático”, afirmó Mosseri cuando era interrogado por el abogado de la parte demandante, Mark Lanier.
“Estoy seguro de que dije que era adicto a una serie de Netflix cuando la vi de un tirón hasta muy tarde una noche, pero no creo que sea lo mismo que una adicción clínica”, añadió.
El origen de la demanda
El concepto de adicción es la clave en este juicio civil, que se centra en la denuncia de una mujer de 20 años, identificada como Kaley G.M., quien afirma haber sufrido daños mentales graves luego de volverse adicta a las redes sociales cuando era niña.
K.G.M. dijo que empezó a usar YouTube a los seis años y se unió a Instagram a los 11, antes de pasar a Snapchat y TikTok dos o tres años más tarde.
Ella, junto a dos demandantes han sido seleccionados para casos de prueba en que las partes verán cómo se desarrollan sus argumentos ante un jurado y qué daños pueden ser otorgados, indicó Clay Calvert, investigador senior no residente de estudios de políticas tecnológicas en el American Enterprise Institute.
En sus declaraciones iniciales, el abogado de Meta, Paul Schmidt, replicó que el deterioro del estado psicológico de la demandante se debía a problemas familiares.
Cabe precisar que es la primera vez que las empresas argumentan su caso ante un jurado, y el resultado podría tener efectos profundos en sus negocios y en cómo manejarán el uso de sus plataformas por parte de menores de edad.
KGM afirma que su uso de las redes sociales desde una edad temprana la hizo adicta a la tecnología y exacerbó su depresión y pensamientos suicidas. La demanda alega que esto se hizo a través de decisiones deliberadas de las empresas para hacer sus plataformas más adictivas, a fin de incrementar sus ganancias. Este argumento, si tiene éxito, podría frustrar el intento de las empresas de defenderse bajo el principio de libertad de expresión de la Sección 230, que las protege de cualquier queja por material publicado en sus plataformas.

“Inspirándose en las técnicas conductuales y neurobiológicas utilizadas por las máquinas tragamonedas y explotadas por la industria del cigarrillo, los demandados incrustaron deliberadamente en sus productos una serie de características destinadas a maximizar el compromiso juvenil para impulsar los ingresos publicitarios”, dice la demanda.
Se espera que ejecutivos, incluido el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, testifiquen en el juicio, que durará de seis a ocho semanas. Los expertos han comparado el proceso con los juicios contra las grandes tabacaleras que llevaron a un acuerdo en 1998 en que las empresas tuvieron que pagar miles de millones de dólares y restringir su publicidad.
“Los demandantes no son meramente daño colateral de un producto”, dice la demanda. “Son las víctimas directas de las decisiones de diseño intencionales tomadas por cada demandado. Son los recipientes intencionales de las características dañinas que los llevaron a incesantes tendencias autodestructivas”.
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Las empresas tecnológicas niegan que sus productos perjudiquen deliberadamente a los niños, citando una gran cantidad de salvaguardas que han agregado a lo largo de los años y argumentando que no son responsables del contenido publicado en sus sitios por terceros.
“Recientemente, una serie de demandas han intentado culpar a las empresas de redes sociales por los problemas de salud mental de los adolescentes”, indicó Meta en una publicación reciente en su blog. “Pero esto simplifica un problema serio. Los clínicos e investigadores encuentran que la salud mental es un problema profundamente complejo y multifacético, y las tendencias sobre el bienestar de los adolescentes no son claras ni universales. Reducir los desafíos que enfrentan los adolescentes a un solo factor ignora la investigación científica y los muchos factores estresantes que impactan a los jóvenes hoy en día, como la presión académica, la seguridad escolar, los desafíos socioeconómicos y el abuso de sustancias”.
Un portavoz de Meta apuntó en una declaración reciente que la empresa está en fuerte desacuerdo con las acusaciones descritas en la demanda y que está “segura de que la evidencia mostrará nuestro compromiso de larga data con el apoyo a los jóvenes”.

José Castañeda, portavoz de Google, señaló que las acusaciones contra YouTube son “simplemente falsas”. En una declaración, dijo: “Proporcionar a los jóvenes una experiencia más segura y saludable siempre ha sido fundamental para nuestro trabajo”.
El caso será el primero de una serie de casos que comenzarán este año que buscan responsabilizar a las empresas de redes sociales por los efectos psicológicos nocivos en los niños. Un juicio federal que comenzará en junio en Oakland, California, será el primero en representar a los distritos escolares que han demandado a las plataformas de redes sociales por daños a los niños.
Además, más de 40 fiscales generales estatales han presentado demandas contra Meta, alegando que está dañando a los jóvenes y contribuyendo a la crisis de salud mental juvenil al diseñar deliberadamente características en Instagram y Facebook que crean adicción en los niños a sus plataformas. La mayoría de las demandas son federales, pero algunas son estatales.
TikTok también enfrenta demandas similares en más de una docena de estados.
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Mientras tanto, en Nuevo México, los argumentos de apertura comienzan el lunes para un juicio sobre acusaciones de que Meta y sus plataformas de redes sociales no han protegido a los jóvenes usuarios de la explotación sexual, tras una investigación encubierta en línea. El fiscal general Raúl Torrez demandó a Meta y Zuckerberg a finales de 2023, quien luego fue retirado de la demanda.
Los fiscales insisten que Nuevo México no busca responsabilizar a Meta por su contenido, sino por su papel en la difusión de ese contenido a través de algoritmos complejos que proliferan material que puede ser dañino, diciendo que descubrieron documentos internos en los que empleados de Meta estiman que alrededor de 100,000 niños cada día son sometidos a acoso sexual en las plataformas de la empresa.
Meta niega los cargos civiles mientras acusa a Torrez de seleccionar documentos específicos y hacer argumentos “sensacionalistas”. La empresa dice que ha consultado con padres y fuerzas del orden para introducir protecciones en las cuentas de redes sociales, junto con configuraciones y herramientas para padres.








