
Miguel Torres, presidente del Congreso, resaltó las bondades del sistema bicameral reinstaurado este año, durante el foro “Municipios, Senado y el fenómeno de El Niño: los temas que marcarán el país”, organizado por El Comercio y América Multimedia. Resaltó que este modelo busca recuperar la estabilidad institucional.
Funciones distintas sin revanchas
El también segundo vicepresidente de la administración Keiko Fujimori indicó que uno de los principales desafíos del Congreso bicameral es que ambos comprendan sus funciones sin duplicarlas; por lo que el Senado debe concentrarse en las atribuciones que la Constitución le asigna y evitar convertirse en una instancia de “revancha” frente a la Cámara de Diputados.
Torres enfatizó que el Senado tiene la facultad de aprobar, rechazar o modificar los proyectos que lleguen desde la Cámara de Diputados; aunque precisó que una eventual modificatoria requiere una votación calificada, sumado a que no se puede desnaturalizar una propuesta aprobada por la cámara baja.
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“Si están pidiendo 66 delegaciones de facultades, sacar una, 88 sería desnaturalizar; sacar una de 120 sería desnaturalizar”, expresó.
El presidente del Senado resaltó que no corresponde anticipar cuál será la posición de esta cámara antes de que Diputados tome una decisión. “No pensemos al Senado como una instancia de revancha”, sostuvo.
“Anemia legislativa”
Como parte de su análisis, Miguel Torres concluyó que la bicameralidad pretende evitar la excesiva producción legislativa que el Congreso unicameral normalizó en los últimos años.
A su criterio, la Cámara de Diputados debería tener una mayor velocidad en la aprobación de iniciativas y el Senado, como una de revisión con mayor reflexión y prudencia; mas afirmó que se produce un efecto adverso de momento.
“Hoy estamos viviendo el efecto contrario. Vivimos no una hemorragia legislativa, ya estamos en una anemia legislativa”, subrayó.
Torres agregó que concluir que es un desastre la bicameralidad “a solamente 45 días de tenerla, es muy apresurado”, además de que aún “no reciben ningún dictamen de la Cámara de Diputados”.

En esa línea, cuestionó la demora de la Comisión de Constitución de Diputados para aprobar el pliego de facultades legislativas pedido por el gobierno de Keiko Fujimori, y advirtió que intentar suplirlo con decretos supremos o decretos de urgencia puede resultar contraproducente porque son de carácter temporal e infralegal, respectivamente.
“No se pide que no lo debatan. Nadie dice que no lo modifiquen. Lo único que se pide es que se cumpla con lo que dice la ley”, señaló, para luego recomendar que sea llevado al Pleno de Diputados para que lo debatan.
Cuerdas no están separadas
El titular del Legislativo cuestionó que la política y el desempeño económico no pueden desarrollarse aisladamente, ya que la estabilidad es indispensable para las actividades productivas del país.
En esa línea, afirmó que la política y la economía “se tienen que juntar” y que el Estado debe recuperar capacidad para responder a las demandas de la población.







